REPÚBLICA DE CHILE
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO
PUBLICACIÓN OFICIAL
LEGISLATURA 365ª
Sesión 35ª, en martes 1 de agosto de 2017
Ordinaria
(De 16:22 a 19:12)
PRESIDENCIA DE SEÑORES ANDRÉS ZALDÍVAR LARRAÍN, PRESIDENTE;
GUIDO GIRARDI LAVÍN, VICEPRESIDENTE; RICARDO LAGOS WEBER, Y SEÑORA ADRIANA MUÑOZ D'ALBORA, PRESIDENTES ACCIDENTALES
SECRETARIO, EL SEÑOR MARIO LABBÉ ARANEDA, TITULAR
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ESTABLECIMIENTO DE DÍA NACIONAL DE LAS MANIPULADORAS Y MANIPULADORES DE ALIMENTOS


El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que establece el Día Nacional de las Manipuladoras y Manipuladores de Alimentos, con informe de la Comisión de Salud.
--Los antecedentes sobre el proyecto (5.779-04, 10.370-24 y 10.383-24, refundidos) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley:
En segundo trámite: sesión 92ª, en 13 de enero de 2016 (se da cuenta).
Informe de Comisión:
Salud: sesión 28ª, en 11 de julio de 2017.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor LABBÉ (Secretario General).- El objetivo de la iniciativa es rendir homenaje y hacer un reconocimiento a la labor que realizan las manipuladoras y los manipuladores de alimentos en la alimentación de los niños y jóvenes de Chile, mediante el establecimiento de un día especial en su honor.
La Comisión de Salud discutió el proyecto en general y en particular por tratarse de aquellos de artículo único, y lo aprobó por la unanimidad de sus miembros presentes, Senadores señores Chahuán, Girardi y Quinteros, en los mismos términos en que fue despachado por la Cámara de Diputados.
El texto que se propone aprobar se consigna en la página 9 del informe respectivo.
Nada más, señor Presidente.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- En discusión general y particular la iniciativa.
Tiene la palabra el Senador señor Rossi.


El señor ROSSI.- Señor Presidente, solo quiero llamar la atención sobre el tema que nos convoca.
Yo sé que, en general, muchas veces esta Sala discute distintos proyectos encaminados a reconocer el esfuerzo o los méritos de determinado sector de la sociedad a través de la asignación de un día equis a lo largo del año.
Pero quiero llamar la atención sobre el día impulsado por numerosos parlamentarios en relación con las manipuladoras de alimentos, por la labor que ellas realizan y también por la falta de reconocimiento a su función.
De hecho, hace pocos años, en conjunto con el Senador De Urresti -está al lado mío- y otros colegas logramos que los contratos de concesión entre el Ministerio de Educación, específicamente la JUNAEB, y las empresas que proveen alimentación a las escuelas y a la educación en general del país consideraran asimismo el pago de los meses de enero y febrero.
Quiero señalar que hasta hace poco tiempo las manipuladoras de alimentos no percibían remuneración por los meses de enero y de febrero. Y no solo eso: en diversas ocasiones recibían menos que el salario mínimo.
Sin duda alguna fue un primer paso, en conjunto con un movimiento que se generó a lo largo del país -por cierto, también en mi Región de Tarapacá-, en que las manipuladoras de alimentos de distintas instituciones se organizaron con gran fuerza, salieron a la calle a pelear por algo del todo justo: recibir remuneraciones durante los meses de vacaciones y, por cierto, por que el salario percibido no fuese menor al mínimo.
Pese a lo anterior -y es el punto que quiero resaltar esta tarde, señor Presidente-, hay una situación que siento que significa un profundo menoscabo a la dignidad de las manipuladoras de alimentos: el hecho de que en la práctica y en el papel no sean consideradas miembros de la comunidad educativa. No se las reconoce como asistentes de la educación.
Por cierto, acá se ha discutido mucho el que haya un estatuto para los asistentes de la educación que permita el perfeccionamiento permanente, que permita el ascenso, que permita el crecimiento personal y profesional de dichos trabajadores.
Y sin embargo, mujeres -hombres también pero sobre todo mujeres- que cumplen un rol tan relevante como es alimentar a nuestros hijos y que podrían asumir diversas labores importantes en materia, por ejemplo, de fomento de la alimentación saludable y de buenos hábitos alimentarios si proveyéramos las herramientas, si diéramos el tiempo, si generáramos las condiciones, hoy día no son consideradas asistentes de la educación.
Ahí quiero formular un llamado de atención, señor Presidente, respecto del rol que desarrollan las manipuladoras de alimentos. Me parece muy significativo que aprobemos el presente proyecto de ley, que significa un reconocimiento a mujeres, muchas de ellas jefas de hogar, que realizan una labor fundamental para nuestros hijos y nuestras hijas, en bastantes oportunidades con una muy escasa retribución no solo económica sino además de la sociedad, que se expresa, entre otras cosas, en que no sean parte formal del equipo de asistentes de la educación.
Espero que en algún momento podamos corregir esta discriminación tan injusta que sufren las manipuladoras de alimentos.
Evidentemente, voy a votar a favor de la iniciativa que nos ocupa.
--(Aplausos en tribunas).
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- No se pueden hacer manifestaciones en la Sala del Senado, ¡por muy entusiasmadas que estén...!
Hago presente a la Sala que estamos en Fácil Despacho y se han inscrito siete señores Senadores. Y en esta parte de la sesión son cinco minutos por lado.
Quiero pedir a cada uno que haga una intervención breve, en homenaje a las manipuladoras que van a celebrar su día nacional.
Tiene la palabra el Senador señor De Urresti.


El señor DE URRESTI.- Señor Presidente, en primer lugar, quiero saludar a todas y a cada una de las manipuladoras de alimentos que hoy día están en las tribunas, las cuales han viajado y concurrido al Senado, luego de muchos años de lucha, a los efectos de estar presentes no solo cuando reivindicamos su labor y luchamos por sus contratos de trabajo, sino también al momento de dejar establecido por ley su día, que podrá ser celebrado a lo largo de todo Chile.
Insisto en que saludo a todas y a cada una de ustedes, y particularmente, si me lo permiten, al Sindicato Nacional Interempresas N° 1 de la Región de Los Ríos: a Nelmis Rodríguez, su presidenta; a María Teresa Mendoza; a Verónica Fuentealba; a Paola Altamirano. Vaya para ellas mi reconocimiento y a las más de 30 mil mujeres -porque en 99,9 por ciento son mujeres- que han surgido a la luz pública, que han salido del anonimato, que han salido del lugar donde estuvieron relegadas durante bastante tiempo y se han organizado en sindicatos, en federaciones en las comunas y regiones de Chile, y hoy día son una fuerza gravitante, son una fuerza visible, que conversa, que dialoga, que negocia, que lucha con el Ministerio de Educación.
Esto es importante, porque permite mejorar sus condiciones y -dicho sea de paso- posibilita a la JUNAEB tener la fortaleza y la capacidad para prestar buenos servicios y negociar con sus sindicatos, con las manipuladoras de alimentos, dando un tremendo ejemplo.
Solo quiero recordar que las mujeres hoy día presentes, y las más de 30 mil que seguramente van a escuchar estas intervenciones, se han sacado la mugre por reivindicar sus derechos. Gracias a ellas pudimos conseguir que hubiera contratos durante todo el año, que se acabara la discriminación que recaía en enero y febrero; gracias a su trabajo hemos logrado, precisamente, capacitación; hemos alcanzado mejores condiciones en distintas empresas mediante diversas negociaciones.
Para ellas, repito, vaya un reconocimiento.
Queda pendiente el estatuto de las manipuladoras de alimentos. Y en eso la Ministra de Educación ha de tener presente que resulta clave en el proceso formativo tener a las manipuladoras incorporadas en todos y cada uno de los procesos de educación. Son fundamentales, junto con los asistentes de la educación, con los alumnos, con los profesores.
Por último, señor Presidente, permítame demostrar mi contento.
Con fecha 20 de marzo de 2008, cuando era Diputado, junto con otros nueve parlamentarios presentamos el proyecto respectivo, y aquí se está convirtiendo en ley, en un reconocimiento para esas más de 30 mil mujeres.
Por eso, mis felicitaciones para quienes se encuentran en las tribunas.
¡A seguir trabajando y a seguir luchando!
He dicho.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Solicito autorización para abrir la votación.
La señora PÉREZ (doña Lily).- No.
El señor LARRAÍN.- No.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Entonces, voy a distribuir el tiempo: dos minutos por cada uno.
Tiene la palabra la Senadora señora Allende.


La señora ALLENDE.- Señor Presidente, obviamente que me sumo al reconocimiento expresado acá.
Además, deseo recordar a los Diputados que tuvieron la visión de presentar esta moción, que establece el Día Nacional de las Manipuladoras y Manipuladores de Alimentos.
Por supuesto, las manipuladoras saben -lo han dicho y nosotros se lo reconocemos- que gracias a su organización, a su empuje, a su lucha consiguieron lo más elemental: que no se las desvinculara, como ocurría en el mes de noviembre, con lo que quedaban en el verano sin sueldo y sin la formalidad del contrato.
Por lo tanto, quiero sumarme a quienes hacen un reconocimiento a su organización y a su labor, tan delicada e importante: ni más ni menos que la alimentación de nuestros niños.
Pero deseo ir más allá, señor Presidente.
Entiendo que todos nosotros queremos hacer un reconocimiento, y nos sumamos a él con mucha alegría. Me siento, además, muy orgullosa cuando dialogo con las trabajadoras de la Región de Valparaíso y veo su disposición y su compromiso.
Sin embargo -quiero ser sintética-, pienso que debemos prestar atención a las bases de licitación, porque hay abusos que aquí no se han mencionado.
Por ejemplo, cuando llegan las provisiones de alimentos, prácticamente ellas mismas tienen que estar acarreando los sacos de papas, los sacos de zanahorias, etcétera.
No se reconocen ciertas enfermedades profesionales, como lesiones al manguito rotador u otras a causa de la función que cumplen.
A veces tampoco se establece con claridad el espacio en el cual ellas deben cocinar o manipular los alimentos.
En hora buena que se opte por una alimentación cada vez más sana, que incorpore verduras, frutas, etcétera, pero no son claros los cambios que ello significa para la modalidad de trabajo.
Señor Presidente, junto con felicitarlas por su día y adherirme a este reconocimiento, quiero expresar estas inquietudes.
He dicho.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Tuma.


El señor TUMA.- Señor Presidente, deseo adherirme a este homenaje aprobando este proyecto, que establece el Día Nacional de las Manipuladoras y Manipuladores de Alimentos.
Aunque tarde, creo muy oportuno hacerles un reconocimiento a quienes han contribuido mediante su esfuerzo, su sacrificio a la alimentación de miles y miles de niños que por generaciones la han recibido, y cada vez de mejor manera.
Pero eso tiene que ver con un reconocimiento que aquí faltaba, relativo a la calidad de los contratos. Se avanzó en un contrato continuo. Pero, siendo un derecho de los alumnos recibir alimentación y una obligación del Estado garantizarlo, no están protegidos los derechos laborales de quienes contribuyen al ejercicio de ese derecho.
Se habla de establecer un estatuto. ¡Sí! Me parece que es un paso más adelante, que tendrá que llegar a ser realidad.
Asimismo, señor Presidente, deberá existir después una relación directa con el Estado. Es este el que contrata estos servicios y el que ha de garantizar la alimentación de los niños. Por tanto, es el Estado el que tendría que ser directamente el empleador de dichas trabajadoras.
También falta por reconocer las enfermedades laborales típicas de las manipuladoras de alimentos.
Y, por último, falta que todas las cocinas y establecimientos de alimentación educacional cumplan con las resoluciones sanitarias. ¡El 60 por ciento de ellos no cumple con esa condición! A propósito de esta iniciativa, es bueno mencionarlo.
Anuncio mi voto a favor.
He dicho.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Lily Pérez.


La señora PÉREZ (doña Lily).- Señor Presidente, ¿puede solicitar que se guarde silencio? Por eso yo no quería que se abriera la votación, para que hubiera atención en la Sala.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Pido al Subsecretario y a los Senadores que, por favor, permitan a la señora Senadora realizar su intervención.
La señora PÉREZ (doña Lily).- Gracias.
Saludo -por su intermedio, señor Presidente- a todas las mujeres que nos acompañan: de la Federación UNAMA, de la Región de Valparaíso, de la Región Metropolitana, de regiones del sur; a Luz González, Presidenta del Sindicato de Trabajadoras Manipuladoras de Alimentos de San Antonio, quien además es concejal de El Quisco.
Es muy importante este paso, que establece el Día Nacional de las Manipuladoras y Manipuladores de Alimentos. Ya se ha expresado latamente la relevancia que tiene.
Sin embargo, hay dos tareas muy pendientes para nuestras mujeres.
Una dice relación con el estatuto de manipuladoras de alimentos.
La otra tiene que ver con un proyecto de ley que presentamos hace meses con el Senador Tuma a solicitud de ellas mismas, quienes plantean la importancia de que el alimento que se les da a los niños y a las niñas más vulnerables de nuestro país tenga una alternativa, porque ellas son mujeres preocupadas de la nutrición y de la salud de los niños de Chile.
Por eso, ellas mismas nos han propuesto que con los mismos costos -aprovecho que hay autoridades de Gobierno sentadas en la Sala para que escuchen bien: esto no implica costos fiscales adicionales para el Estado, sino una reasignación, imaginación y creatividad- se entregue una alternativa de alimentación, porque hay niños celiacos, otros que tienen intolerancia a la lactosa, en fin, niños que sufren problemas de salud. Por lo mismo, ellas quieren dar alternativas en materia de alimentación.
Creo que están haciendo una labor magnífica, maravillosa, y yo las apoyo con todo.
Así que, obviamente, anuncio mi voto a favor.
He dicho.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Bianchi.


El señor BIANCHI.- Señor Presidente, apoyo con todo entusiasmo un enorme reconocimiento a estas mujeres, muchas de las cuales -como se ha señalado- son jefas de hogar, quienes llevan a cabo una labor que va más allá de lo que uno podría suponer, que es solo la alimentación, ¡lo que ya es una enorme labor!
Se ha mencionado: ellas deben efectuar el control de abastecimiento; desembarcar la mercadería; contar con una bodega que cumpla todas las exigencias que le demanda el empleador; realizar el control de stock de los productos, que tienen un determinado vencimiento. Es decir, ¡la labor va mucho más allá!, ¡mucho más allá!
En el caso de Magallanes, diariamente más de 15 mil niños reciben las raciones de alimentación de las manos de estas mujeres, como aquí se ha señalado, en su labor de manipuladoras de alimentos.
Pero aquí falta una relación laboral mucho más seria. El Estado debe hacer un reconocimiento para tenerlas bajo una figura legal mucho más firme.
El estatuto que deberá regir a las manipuladoras de alimentos, sin lugar a dudas, les permitirá contar con el reconocimiento que se exige.
La situación de enfermedades profesionales no reconocidas, cuando llegan a tener una licencia médica, constituye una situación de incertidumbre para las manipuladoras de alimentos.
Respecto a la Región de Magallanes, allí se está peleando algo muy justo y que alguna vez lo tuvieron: el bono de las zonas extremas. ¡Se lo quitaron! Se les renueva ahora el contrato por los próximos cuatro años. Estamos haciendo todo el esfuerzo para que se reivindique la situación de las manipuladoras de alimentos en el caso de esta Región.
El sueldo promedio se encuentra muy por debajo de lo que debiera ser. Y allí el Estado ha de hacer justicia con respecto a las remuneraciones.
He dicho.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Chahuán.


El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, más de un millón 800 mil niñas, niños y jóvenes reciben los cuatro millones 900 mil raciones alimenticias.
Las treinta mil mujeres, fundamentalmente, pero también hombres, que realizan la digna labor de manipuladoras o manipuladores de alimentos, son capaces de asegurar el sustento diario para tantos niños, niñas y jóvenes. Si no existiera la disposición de estas trabajadoras, que poseen una tremenda vocación, finalmente ello no podría asegurarse.
El proyecto está dando pasos importantes.
Efectivamente, peleamos en este Hemiciclo para que a estas trabajadoras se les pudieran cancelar también las remuneraciones en temporada estival.
¡Había una precarización vergonzosa del empleo!
¡Había una incertidumbre con respecto a la condición en que las trabajadoras terminaban cada año y si iban a ser contratadas por el período siguiente!
Durante la discusión del proyecto de ley de Presupuestos, las manipuladoras de alimentos estuvieron en las tribunas hasta el final para que pudiéramos hacer entender al Ministerio de Hacienda que debía abrirse a velar por mejores condiciones laborales.
La desregulación que hoy día afecta a esta actividad incide no solo en enfermedades profesionales, en dolencias de tipo laboral, sino también en su dignidad, pues, tal como se ha dicho en esta Sala, las manipuladoras de alimentos no son consideradas hasta ahora asistentes de la educación, en circunstancias de que, sin lugar a dudas, ellas también forman parte importante de la función educativa en cada colegio.
Se ha hablado de la necesidad de contar con mejor alimentación, que sea variada, saludable, pero lo más importante es tener empleos dignos.
Eso forma parte del rol que queremos resaltar en el día de hoy a través del establecimiento del Día Nacional de las Manipuladoras y los Manipuladores de Alimentos.
He dicho.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Lagos.


El señor LAGOS.- Dos minutos pasan volando, señor Presidente, así que seré extremadamente rápido.
En primer lugar, saludo al Sindicato Nacional Interempresas de Manipuladoras de Alimentos y a la Federación de Unión de Manipuladoras de Alimentos, a su Presidenta y a su Secretaria, que nos acompañan hoy en las tribunas y con quienes nos hemos reunido en innumerables ocasiones tanto en la Quinta Región como en otras regiones de Chile.
Quiero manifestarles que las hemos apoyado en esto.
Respaldo todo lo que han dicho los colegas que me han antecedido.
Solo deseo referirme a un dato, que mencionó el Senador Chahuán.
Más de un millón de niños en Chile son alimentados por treinta mil mujeres que están detrás de esta labor a lo largo y ancho del territorio nacional.
¡Es una logística increíble la que lleva a cabo el Estado de Chile!
Sin embargo, nos ha costado un mundo -y lo hizo la Presidenta Bachelet- reconocer la necesidad de remunerarlas durante enero y febrero.
Lo que queda ahora es el reconocimiento como asistentes de la educación. Sé que no es fácil. Pero si tenemos la capacidad a lo largo y ancho de nuestro país de ofrecer millones de raciones alimenticias -es verdad que a través de distintos proveedores, pero funciona el sistema-, creo que nos hace falta avanzar en lo relativo al reconocimiento.
Por último, en las reuniones sostenidas con las manipuladoras, bajando del tema laboral a la pega misma, nos hacían mención del trabajo pesado, del trabajo físico, de la distribución de las raciones alimenticias, y de cuánto de eso tienen que hacerlo ellas a partir del sistema como se entregan las comidas hoy día, el cual demanda mucho más trabajo por niño que el que se desarrollaba antiguamente.
En resumen, vamos a apoyar esta iniciativa a través de la cual hacemos un reconocimiento al Día Nacional de las Manipuladoras. Pero nos falta todavía seguir avanzando en el otro aspecto.
En todo caso, yo soy optimista.
Hemos ido de menos a más en un país en que, de a poco, se van ganando derechos y espacios.
En este caso hemos avanzado y nos queda solamente -comillas- el reconocimiento como asistentes de la educación.
He dicho.
--(Aplausos en tribunas).
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Hernán Larraín.


El señor LARRAÍN.- Señor Presidente, seré muy breve.
Solo deseo expresar a las personas que nos acompañan hoy día en las tribunas -dirigentas e integrantes de las organizaciones que reúnen a las manipuladoras de alimentos- mi adhesión personal y de la bancada de Senadores de la Unión Demócrata Independiente, pues queremos, a través de la aprobación del proyecto de ley que se somete a nuestra consideración, hacer un reconocimiento justo y necesario a quienes realizan un esfuerzo cotidiano gracias al cual nuestros niños pueden crecer no solo en sus conocimientos, sino también en su desarrollo físico e integral.
Creo que a ese trabajo, que ha tenido muchas dificultades para lograr el debido reconocimiento desde el punto de vista de la legislación laboral, proceso en el cual hemos participado desde la Comisión de Trabajo acompañando a las dirigentas -tal como ellas pudieron constatar-, quizás todavía le queda camino por recorrer.
Sin embargo, se ha avanzado.
Y tal vez este reconocimiento, que de alguna manera tiene más de simbólico, es al mismo tiempo de carácter institucional. Por eso, al convertirse en ley un día nacional que se va a poder conmemorar anualmente, pienso que esa dignidad queda incorporada al reconocimiento que en Chile merece un grupo de mujeres que trabajan de la forma como lo hacen las manipuladoras de alimentos.
Por lo tanto, en representación de los Senadores de la Unión Demócrata Independiente, aprobamos con entusiasmo esta iniciativa de ley en homenaje a las manipuladoras de alimentos de Chile.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Harboe.


El señor HARBOE.- Señor Presidente, en primer lugar, quiero agradecer a las manipuladoras de alimentos por el trabajo que realizan en las diferentes regiones, atendiendo a los menores más pobres y más vulnerables de nuestro país.
En segundo término, las felicito por la importancia de la conmemoración del Día Nacional de las Manipuladoras de Alimentos.
De otro lado, en el escaso tiempo de que dispongo, quiero concentrarme en dos medidas que a mi juicio son tremendamente relevantes.
En primer lugar, año a año, un conjunto de Senadoras y Senadores damos la pelea en el proyecto de ley de Presupuestos para mejorar la situación de estas trabajadoras y ojalá incorporar, dentro de las bases de licitación, mejores condiciones laborales y de remuneración.
Sin embargo, llega un minuto en que hay que sincerar la situación y decir: "Aquí hay personas que llevan cinco, diez, quince y hasta veinte años trabajando". Y cuando uno ve la dedicación, el trabajo, la permanencia, la estabilidad en el tiempo, cabe reflexionar: "Es hora de dar un paso y pensar la posibilidad de formalizar esta función para que ya no dependa de cada contrato anual, sino que exista una estabilidad laboral en el tiempo".
Y por qué no discutir el día de mañana si pertenecen directamente a la JUNAEB. Hay que buscar un mecanismo de estabilidad laboral en el tiempo.
En segundo lugar, debemos hacernos cargo de una realidad: la enorme cantidad de enfermedades laborales (quemaduras, lumbagos, artritis, contaminación por bacterias y otras dolencias).
Ello ha motivado a que algunos Senadores y Diputados trabajemos en conjunto para ver la posibilidad de incorporar esta función dentro de los denominados "trabajos pesados", contemplados en la ley Nº 19.404, con el propósito de ir en ayuda de aquellas mujeres y aquellos hombres que día a día ejercen la labor de manipuladores de alimentos y padecen un conjunto de enfermedades propias de su actividad laboral.
Por eso -reitero-, los dos temas que a mi juicio faltan son, primero, formalizar la labor que desempeñan -por ejemplo, que sean trabajadoras del sector público-, y segundo, incorporarlas dentro de la legislación relativa a los trabajos pesados.
Pienso que esas serían medidas permanentes que implicarían no tener que estar dando la pelea todos los años.
He dicho.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Horvath.


El señor HORVATH.- Señor Presidente, se han entregado todos los argumentos en beneficio de las manipuladoras y los manipuladores de alimentos de nuestro país.
Yo quisiera retrotraerme a los años sesenta y recordar a una figura pionera como don Fernando Monckeberg Barros, quien crea el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) e impulsa en todos los Gobiernos, desde los años sesenta hasta la fecha, la introducción de dietas que permitieran a los jóvenes y a los niños recibir una alimentación de carácter integral. Con ello se logra, entre otras cosas, beneficios biológicos y psicológicos muy palpables. Uno veía en los desfiles y en los distintos actos cívicos a muchos niños que, con todo respeto, eran medio esmirriados, y de repente apareció una generación más alta, más robusta, más contenta.
Efectivamente, las medidas del doctor Monckeberg apuntaron en la dirección correcta.
Eso viene aparejado a la creación de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, de la Junta Nacional de Jardines Infantiles, de INTEGRA, de los jardines infantiles VTF (vía transferencia de fondos) y de otros administradores delegados, todos los cuales son atendidos por las manipuladoras y los manipuladores de alimentos.
Y hoy día hemos pasado a la otra etapa -de ella, señor Presidente, usted es uno de sus protagonistas-, que es el vivir sano: evitar la obesidad precoz y prevenir una gran gama de enfermedades.
Estamos en un segundo ciclo.
Con mayor razón, entonces, las manipuladoras y los manipuladores de alimentos juegan un rol significativo e importante en nuestra sociedad.
Por lo tanto, además de hacer este reconocimiento, desde luego el compromiso del Parlamento apunta a regularizar y dignificar esta labor para darle carácter indefinido y a fin de que las trabajadoras puedan recibir todos los beneficios que nuestra sociedad les reconoce.
He dicho.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor García-Huidobro.


El señor GARCÍA-HUIDOBRO.- Señor Presidente, saludo a las dirigentas y a los dirigentes de nuestras manipuladoras y manipuladores de alimentos.
Creo que estamos llegando a un día muy importante.
En primer lugar, valoro las mociones que presentaron los señores Diputados, porque este proyecto proviene de la Cámara Baja, donde se unificaron varias iniciativas en el texto que nos ocupa.
Por lo tanto, aprecio ese esfuerzo.
Asimismo, quiero traer a colación lo que manifestó en la Comisión la Presidenta de la Unión de Manipuladoras de Alimentos, señora María Teresa Véjar, que me parece muy importante.
Ella sostuvo que las trabajadoras y los trabajadores que ella representa históricamente fueron considerados en forma secundaria dentro del contexto educativo en el cual se desenvuelven. Sin embargo, reconoció -y es importante hacerlo presente en el Senado- que dicha posición se ha revertido por la acción legislativa y por la presión que han ejercido los Diputados y los Senadores respecto a su calidad de trabajadoras y trabajadores.
Por último, quiero plantear algo que no podemos dejar de entender.
Las raciones que deben entregarse tienen que ser diversas, pues algunos niños sufren de intolerancia a la lactosa; otros, al gluten, en fin.
Señor Presidente, tal como lo planteó usted en la Comisión, se trata de cuestiones que han de abordar el Ministerio del ramo y la JUNAEB, para empezar a comprender que todas las personas no son iguales y enfrentan problemas complejos; en este caso, de alimentación.
Con la reforma educacional, debemos avanzar también en la entrega de alimentos a los niños. Y, en tal línea, el mecanismo ha de ser por completo distinto del aplicado tradicionalmente.
Espero, señor Presidente, que la aprobación de este proyecto dé un impulso para avanzar con fuerza en lo concerniente a la calidad de los alimentos que reciben los menores.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Pido autorización para que el Honorable señor Lagos me remplace en la testera mientras intervengo.
Acordado.
--Pasa a presidir la sesión, en el carácter de Presidente accidental, el Senador señor Lagos.
El señor LAGOS (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Honorable señor Girardi.


El señor GIRARDI.- Señor Presidente, a propósito de este importante proyecto, quiero recapitular lo que decía el Senador García-Huidobro.
Más allá de ser auxiliares de la educación, las manipuladoras de alimentos cumplen hoy, yo diría, uno de los roles fundamentales en el ámbito de la salud.
El principal problema de Chile en salud es la obesidad, cuyas consecuencias son los infartos -el señor Presidente lo vivió personalmente-, los accidentes vasculares, el cáncer, la hipertensión y la diabetes.
Las políticas actuales fracasan cuando una persona se infarta.
Debemos trabajar, por ende, en prevención y promoción.
Nos falta mucho al respecto.
Si bien la JUNAEB es quizá uno de los proyectos de política social más relevantes, está pensada en el siglo XX y no en el siglo XXI.
Ahora tenemos urgencia en dejar de engordar niños. Y en esta tarea las manipuladoras van a ser cada vez más importantes, porque de manera creciente habrá que preparar alimentos en el lugar.
Muchas concesionarias compran centralizadamente, para su distribución a los niños, alimentos industrializados, ya preparados, altos en sal, grasa y azúcar, que no son frescos ni de buena calidad, pues carecen de fibra y de vitaminas.
Entonces, en el futuro las manipuladoras jugarán un papel principal.
Por tanto, dichas trabajadoras, como asistentes de la educación, requerirán capacitación en salud, ya que su labor será clave para enfrentar el desafío estratégico que se nos avecina.
En tal sentido, les pido que sigan apoyándonos, porque ellas podrán detectar a los menores con alergias alimentarias.
Gracias a sus señales, por ejemplo, estamos procurando que en la JUNAEB existan programas específicos para los niños que presentan intolerancia o alergia a determinados alimentos.
Asimismo, es importante que nos indiquen qué empresas, por generar mayor rentabilidad, no entregan alimentos de buena calidad y no tratan a sus trabajadoras como corresponde.
Este es un punto de partida, no de llegada. Y esperamos avanzar mucho más.
El señor LAGOS (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Senador señor García.


El señor GARCÍA.- Señor Presidente, quiero expresar mi profundo y sincero reconocimiento a las manipuladoras de alimentos por la labor que realizan.
En La Araucanía, como en las demás regiones de nuestro país, esas trabajadoras cumplen un cometido extraordinario.
Nadie podría sostener que no contribuyen de forma positiva, entusiasta y dedicada a la educación de nuestros niños. Porque también enseñan, también educan.
Por lo tanto, hemos de entender que este proyecto va en la dirección correcta de hacer un reconocimiento sincero y profundo a quienes desarrollan esa labor en todos los rincones de Chile, y particularmente, en mi caso, en la Región de La Araucanía.
Votaré a favor, señor Presidente.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- En votación general y particular el proyecto.
El señor GARCÍA-HUIDOBRO.- "Si le parece", señor Presidente.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Mejor votemos, señor Senador, para que quede la constancia correspondiente.
El señor LABBÉ (Secretario General).- ¿Alguna señora Senadora o algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Terminada la votación.
--Se aprueba en general y particular el proyecto (22 votos favorables).
Votaron las señoras Allende, Lily Pérez y Van Rysselberghe y los señores Araya, Bianchi, Chahuán, De Urresti, Espina, García, García-Huidobro, Girardi, Guillier, Harboe, Horvath, Hernán Larraín, Letelier, Matta, Ossandón, Pérez Varela, Prokurica, Quinteros y Rossi.
--(Aplausos en tribunas).
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Se deja constancia de la intención de voto favorable de los Senadores señores Pizarro y Zaldívar.