Valparaíso | Departamento de Prensa
Carmen Gloria Aravena: “nunca daremos un salto al desarrollo si no incorporamos de verdad a las mujeres a la economía”
La nueva senadora, representante de Evópoli, es una convencida del poder femenino y sus efectos en la sociedad. Su extensa trayectoria en el mundo municipal y su cercanía con la gente son sus fortalezas a la hora de enfrentar este nuevo desafío: contribuir a articular leyes.
Publicado el: 15/04/2018

Sencilla y activa. Así podríamos definir a la senadora por la región de La Araucanía, Carmen Gloria Aravena, luego de una hora de entrevista, en la que revisamos parte de su biografía y sus deseos.

 

Imagen foto_00000021Esta temucana de 51 años, divorciada, madre de tres hijas e ingeniero agrónomo de profesión, nos abre las puertas de su oficina del piso 10 del Congreso Nacional en Valparaíso. Militante de Evolución Política (Evópoli), junto a su colega Felipe Kast, estrenan desde el pasado 11 de marzo, el nombre de este partido político en los pasillos del Senado.

 

Con una extensa trayectoria en el mundo municipal, esta mujer ha pasado gran parte de su vida estudiando, dando clases, y por sobre todo, gestionando soluciones a los problemas de distintos sectores de la localidad donde vive. Hoy sus días los pasa entre Santiago, donde reside parte de la semana en la casa de su hija para viajar al puerto, y en su región donde maneja dos casas: una en Traiguén y otra en Temuco.

 

MAMÁ JOVEN

 

Mi primera pregunta tiene que ver con su rol de madre y me sorprende con su respuesta. “Mi relación es muy cercana con mis hijas. Fui una mamá muy joven, de hecho a la primera la tuve a los 21 años. Rocío llegó cuando estaba estudiando en la Universidad de La Frontera. Ella, hoy es médico y se está especializando en Radiología. Luego viene la María Jesús que estudia diseño industrial y la menor, es Magdalena que cursa derecho. Como fui mamá chica, la edad permitió que pudiera vincularme más con ellas. Crie a mis hijas en el campo hasta grandes así que ellas viajaban al colegio. Soy agrónomo por eso mi vida estaba en el campo y las niñas se criaron en ese ambiente. Tuvieron una linda infancia muy vinculada a la familia porque las actividades del campo lo permiten”.

 

Dentro de su currículum figura el trabajo con el mundo mapuche. Le pido que recuerde parte de esos años.  “A los 27 años era directora de la Fundación Chol-chol de Nueva Imperial que veía en temas de pobreza en la región de La Araucanía. Mi pega era trabajar con mujeres mapuches, unas 600 familias indígenas de escasos recursos de la zona costera. Creamos ahí una escuela para adultos porque muchas tenían una analfabetización por desuso, y por otro lado, nos encargamos de hacerlas emprender”.

 

MULTIFACÉTICA

 

Me sorprende al comentarme que lideró un experimento que luego se replicó en otras comunas como es la instalación de la unidad de desarrollo local en la municipalidad de Nueva Imperial. “Cuando llegué, había una ley que incorporaba a los municipios la función del desarrollo económico. Así que con mi equipo partimos con este proyecto e instalamos esta oficina. Luego fuimos invitados a otras regiones a contar esta experiencia que terminó por multiplicarse”.

 

Llama la atención la cantidad de proyectos que ha liderado, por ejemplo, el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec) de la región de La Araucanía dependiente del Ministerio de Economía. Allí trabajó en los gobiernos de los presidentes Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. Y pensando en eso le pregunto cómo surgió su vocación política. “Para mí siempre ha sido importante tener una opinión y creo que no da lo mismo quien gobierna. No me inscribí antes en un partido político porque en los cargos que te cuento, manejaba recursos y me parece que no hubiese sido bien visto aquello. Antes de ser senadora era la directora de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan) de Traiguén. Creo mucho en el proyecto Evópoli, con algunas diferencias, pero adhiero a él. Creo en la libertad de emprender y que todos tengamos oportunidades. Lo público debe favorecer la libertad. Es nuestro deber hacer el modelo capitalista más amigable”, nos hace ver.

 

LOOK FUNCIONAL

 

Imagen foto_00000022Pasando a temas más frívolos, le consulto por sus regalos favoritos. Sin pensarlo me confiesa que le encanta que le regalen flores y la artesanía. Respecto a esto último, me explica por qué: “He apoyado varios libros y tiendas de mi región que se dedican a desarrollar proyectos de artesanía así que feliz recibo eso tipo de regalos. Ahora también los chocolates y los libros, también me gustan mucho”.

 

Viste un vestido azul con encaje, luce sencilla pero elegante. Ha estado todo el día en reuniones, por lo que no se aleja de su chaqueta que la abriga en este frío otoño porteño. Aprovecho el minuto de confianza y le pregunto por su look. “La ropa me gusta elegirla a mí. Soy de colores neutros como negro, azul, blanco eso sí me gusta mucho el rojo. En cuanto al cabello, me corté el pelo cortito muchos años y después decidí dejarlo crecer un poco. Me gusta hacerme moños pero tengo el pelo muy delgado y liso, fome diría yo, entonces cuando voy a peluquería no se nota mucho”, me confiesa.

 

Detrás de esa simpleza hay una explicación. Me plantea que su vida agitada, el ir de un lado a otro, lo que ha marcado su trayectoria desde siempre, ha hecho que su look sea algo funcionar, muy simple. La dejo hablar: “Como a toda mujer, me gusta estar ordenada y arreglada pero trato de buscar un estilo que me permita hacer todo lo que hago. Soy de las que usa las uñas cortas porque comprenderás que no se puede cocinar con las uñas largas, por ejemplo, o jardinear que son cosas que adoro hacer”.

 

Le consulto por nietos y me cuenta que aún no tiene. “Creo que influyó mucho el hecho que tuve hijos joven. Las niñas quieren hacer muchas cosas porque encuentran que la mamá estaba loca cuando se casó a los 20 años. Es otra generación. No quieren tener una vida acelerada de su mamá, por eso aún no han sido mamás”.

 

Profundizando en los proyectos y su vida activa me confiesa que le ocurre con frecuencia que cuando ya lleva siete u ocho años en un proyecto o trabajo donde ya ha crecido profesionalmente, piensa en nuevos desafíos. “Ahora estoy planeando cómo aplicar metodologías de control de gestión de intervención territorial a través de la senatoria. Algunos irán a resultar más que otros, pero quiero modernizar mi gestión, quiero que se note el trabajo que por años he realizado en el sector público. Quiero ser buena articuladora de las políticas públicas y las leyes pensando en la Sala y en las comisiones en que participo (Vivienda, Agricultura y Pesca) Soy muy curiosa y me encanta aprender así que estoy fascinada pensando en todo lo que veremos en estos años”, me dice entusiasmada.

 

MUJERES EN LA ECONOMÍA

 

Finalmente, le propongo cinco minutos para explayarse en uno de sus imputs como legisladora. Aprovecha el tiempo y sin dudarlo se lanza: “No hay ninguna posibilidad que Chile alcance el desarrollo si no se incorpora mayoritariamente a las mujeres al mundo del trabajo y la economía. Estamos con indicadores cercanos a los del Medio Oriente, allá por razones culturales y religiosas eso se entiende, pero Chile es una nación moderna camino al desarrollo donde se han roto muchas barreras de participación que teníamos las mujeres, pero que aún no nos integra del todo a la sociedad. La única explicación que te queda frente a esta situación es lo cultural. No soy feminista, pero me preocupa mucho la ausencia de las mujeres en la participación económica. Podemos buscar muchas fórmulas para avanzar: aumentar la productividad, mejorar la infraestructura o generar competencia en el capital humano, pero sin las mujeres en lo laboral y económico, la suma no da”.