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REP�BLICA DE CHILE
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO
PUBLICACI�N OFICIAL
LEGISLATURA 369�
Sesi�n 56�, en mi�rcoles 21 de julio de 2021
Ordinaria
(Celebrada presencial y telem�ticamente, de 16:17 a 19:43)
PRESIDENCIA DE SE�ORA YASNA PROVOSTE CAMPILLAY, PRESIDENTA;
Y SE�ORES JORGE PIZARRO SOTO, VICEPRESIDENTE,
Y �LVARO ELIZALDE SOTO, PRESIDENTE ACCIDENTAL
SECRETARIOS, EL SE�OR RA�L GUZM�N URIBE, TITULAR,
Y EL SE�OR ROBERTO BUSTOS LATORRE, SUBROGANTE
____________________
VERSI�N TAQUIGR�FICA
I. ASISTENCIA
Asistieron presencialmente las se�oras y los se�ores:
--Alvarado Andrade, Claudio
--Aravena Acu�a, Carmen Gloria
--Araya Guerrero, Pedro
--Bianchi Chelech, Carlos
--Carvajal Ambiado, Loreto
--Castro Prieto, Juan
--Chahu�n Chahu�n, Francisco
--Coloma Correa, Juan Antonio
--Durana Semir, Jos� Miguel
--Ebensperger Orrego, Luz
--Elizalde Soto, �lvaro
--Galilea Vial, Rodrigo
--Garc�a Ruminot, Jos�
--Girardi Lav�n, Guido
--Goic Boroevic, Carolina
--Insulza Salinas, Jos� Miguel
--Kast Sommerhoff, Felipe
--Latorre Riveros, Juan Ignacio
--Letelier Morel, Juan Pablo
--Moreira Barros, Iv�n
--Mu�oz D�Albora, Adriana
--Navarro Brain, Alejandro
--Pizarro Soto, Jorge
--Prohens Espinosa, Rafael
--Provoste Campillay, Yasna
--Quintana Leal, Jaime
--Sandoval Plaza, David
--Van Rysselberghe Herrera, Jacqueline
--Von Baer Jahn, Ena
Asistieron telem�ticamente las se�oras y los se�ores:
--Allende Bussi, Isabel
--De Urresti Longton, Alfonso
--Garc�a-Huidobro Sanfuentes, Alejandro
--Guillier �lvarez, Alejandro
--Huenchumilla Jaramillo, Francisco
--Lagos Weber, Ricardo
--Montes Cisternas, Carlos
--�rdenes Neira, Ximena
--Ossand�n Irarr�zabal, Manuel Jos�
--Pugh Olavarr�a, Kenneth
--Quinteros Lara, Rabindranath
--Rinc�n Gonz�lez, Ximena
--Sabat Fern�ndez, Marcela
--Soria Quiroga, Jorge
Concurrieron, adem�s, presencialmente, los Ministros Secretario General de la Presidencia, se�or Juan Jos� Ossa Santa Cruz, y de Obras P�blicas, se�or Alfredo Moreno Charme.
Asimismo, se encontraba presente el Director General de Aguas, se�or Oscar Cristi Marfil.
Actu� de Secretario General el se�or Ra�l Guzm�n Uribe, y de Secretario General subrogante y Prosecretario, el se�or Roberto Bustos Latorre.
II. APERTURA DE LA SESI�N
--Se abri� la sesi�n a las 16:17, en presencia de 17 se�oras Senadoras y se�ores Senadores.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- En el nombre de Dios y de la Patria, se abre la sesi�n .
III. TRAMITACI�N DE ACTAS

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Las actas de las sesiones 99� a 104� en 2020, y las actas de las sesiones 52� y 53�, ordinarias, en 6 y 7 de julio de 2021, respectivamente, se encuentran en Secretar�a a disposici�n de las se�oras Senadoras y los se�ores Senadores, hasta la sesi�n pr�xima, para su aprobaci�n.
IV. CUENTA

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Se va a dar cuenta de los asuntos que han llegado a Secretar�a.
El se�or BUSTOS (Prosecretario) da lectura a la Cuenta, documento preparado por la Secretar�a de la Corporaci�n que contiene las comunicaciones dirigidas al Senado:
Mensaje de Su Excelencia el Presidente de la Rep�blica:
Con el que retira la urgencia en el despacho de las solicitudes de acuerdo del Honorable Senado para designar como Ministro Titular Abogado del Ilustre Tercer Tribunal Ambiental al se�or Javier Eduardo Millar Silva y para designar como Ministra Titular Abogada del Ilustre Primer Tribunal Ambiental a la se�ora Sandra Marianela �lvarez Torres (boletines N�s S 2189-05 y S 2188-05, respectivamente) y, a la vez, hace presente nuevamente la urgencia a que se refiere el art�culo 53, numeral 5), de la Constituci�n Pol�tica de la Rep�blica para el despacho de los referidos asuntos.
--Se toma conocimiento y se manda agregar el documento a sus antecedentes.
Oficios
Tres de la Honorable C�mara de Diputados:
Con el primero comunica que ha rechazado las enmiendas introducidas por el Senado al proyecto de ley sobre endoso o transferencia del pasaje de transporte a�reo, del titular a un tercero (boletines N�s 9.509-15, 9.980-03, 12.285-15, 12.773-19 y 12.825-15, refundidos), y se�ala los Honorables Diputados que concurrir�n a la formaci�n de la Comisi�n Mixta que establece el art�culo 71 de la Constituci�n Pol�tica.
--Se toma conocimiento y se designa a los Honorables Senadores miembros de la Comisi�n de Transportes y Telecomunicaciones para integrar la se�alada Comisi�n Mixta.
Con el segundo se�ala que ha aprobado el proyecto de ley que modifica el C�digo Sanitario en lo relativo al cobro de multas (bolet�n N� 14.336-11).
--Pasa a la Comisi�n de Salud y a la de Hacienda, en su caso.
Con el tercero informa que ha aprobado el proyecto de ley que establece un procedimiento especial para hacer efectiva la responsabilidad civil del Estado respecto de personas que hayan sido v�ctimas de lesiones, mutilaciones o muerte, en el contexto de movilizaciones sociales (bolet�n N� 13.854-17).
--Pasa a la Comisi�n de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadan�a.
Informes
Cuatro de la Comisi�n de Relaciones Exteriores relativos a los siguientes asuntos:
-Proyecto de acuerdo, en segundo tr�mite constitucional, que aprueba el "Acuerdo de Servicios A�reos entre el Gobierno de la Rep�blica de Chile y el Gobierno de la Rep�blica de Turqu�a", suscrito en Colombo, el 7 de diciembre de 2017 (bolet�n N� 14.181-10).
-Proyecto de acuerdo, en segundo tr�mite constitucional, que aprueba el "Convenio de Transporte A�reo entre el Gobierno de la Rep�blica de Chile y el Gobierno del Estado de Qatar", suscrito en Colombo, Sri Lanka, el 5 de diciembre de 2017 (bolet�n N� 14.182-10).
-Proyecto de acuerdo, en segundo tr�mite constitucional, que aprueba el "Acuerdo de Servicios A�reos entre el Gobierno de la Rep�blica de Chile y el Gobierno de la Rep�blica de Finlandia", suscrito en Nairobi, el 11 de diciembre de 2018 (bolet�n N� 14.183-10).
-Proyecto de acuerdo, en segundo tr�mite constitucional, que aprueba el "Acuerdo de Servicios A�reos entre el Gobierno de la Rep�blica de Chile y el Gobierno del Estado de Israel", suscrito en Jerusal�n, el 26 de junio de 2019 (bolet�n N� 14.186-10).
De la Comisi�n de R�gimen Interior reca�do en el proyecto de acuerdo sobre modificaciones al Reglamento del Personal del Senado, en lo relativo a diversas materias que indica (bolet�n S 2.190-09).
--Quedan para tabla.
Moci�n
De los Honorables Senadores se�oras Aravena y Carvajal y se�ores Durana, Elizalde y Pizarro, con la que inician un proyecto que modifica la Ley General de Cooperativas para regular las multas que afecten a las cooperativas que no califiquen como de importancia econ�mica en el r�gimen sancionatorio de multas (bolet�n N� 14.481-03).
--Pasa a la Comisi�n de Econom�a.
Declaraci�n de inadmisibilidad
Moci�n de los Honorables Senadores se�or Quinteros, se�ora Rinc�n y se�ores Bianchi, De Urresti y Elizalde, que modifica la ley N� 18.056, que establece normas generales sobre otorgamiento de pensiones de gracia por el Presidente de la Rep�blica, para incorporar espec�ficamente a los hijos de personas fallecidas por COVID-19.
--Se declara inadmisible por corresponder a una materia de ley de iniciativa exclusiva de Su Excelencia el Presidente de la Rep�blica, conforme lo dispone el art�culo 65 de la Constituci�n Pol�tica de la Rep�blica, en sus incisos tercero y cuarto, n�mero 2, en relaci�n con el art�culo 32 numeral 11.

El se�or BUSTOS (Prosecretario).- Esos son todos los documentos recibidos, se�ora Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias, se�or Prosecretario.
Sobre la Cuenta, ofrezco la palabra.


ADMISIBILIDAD DE PROYECTO SOBRE OTORGAMIENTO DE PENSIONES DE GRACIA A HIJOS DE PERSONAS FALLECIDAS POR COVID-19

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Ha solicitado la palabra el Senador Rabindranath Quinteros.
Puede intervenir, Senador.
No lo logramos escuchar en la Sala, pero est� habilitado el audio.

El se�or QUINTEROS.- �Ah�?
Yo estoy telem�ticamente, Presidenta.
�Me escucha?

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Ahora lo escuchamos perfecto, fuerte y claro.

El se�or QUINTEROS.- Gracias, Presidenta.
Yo quiero pedir votaci�n para la admisibilidad del proyecto que hemos presentado.
Y para discutir la admisibilidad es necesario explicar brevemente los t�rminos del proyecto.
Las pensiones de gracia, bien sabemos, las otorga el Presidente de la Rep�blica y est�n reguladas en la ley N� 18.056, que establece qui�nes pueden solicitarla y, someramente, el procedimiento aplicable para su tramitaci�n.
Seg�n el art�culo 2� de esta ley, podr�n solicitar pensiones de gracia:
a) Los que hubieren prestado servicios distinguidos al pa�s.
b) Los que fueran afectados por accidentes o cat�strofes, respecto de los cuales existan circunstancias extraordinarias que justifiquen el otorgamiento de una pensi�n, y,
c) Las personas que se encuentren incapacitadas y no pueden solventarse por s� mismas.
Dentro de los numerosos efectos desastrosos de la pandemia en el pa�s, uno de los m�s graves que hemos conocido es la situaci�n de orfandad en que han quedado ni�os que han perdido a su madre, su padre o a ambos.
En la comuna de Quinchao, en la isla de Chilo�, tres hermanos de 6, 8 y 12 a�os perdieron primero a su padre y una semana m�s tarde a su madre, producto de esta enfermedad. Una hermana mayor, con familia propia y residente en Santiago, ha decidido trasladarse hasta la isla para cuidar a sus peque�os hermanos. Y como muchos chilenos, los padres trabajan de manera independiente, por lo que la situaci�n previsional en que quedan sus hijos es incierta.
Indudablemente, m�s all� del apoyo de la familia y de los municipios, se trata de un drama que debe ser abordado por el Estado.
Si bien no hay cifras oficiales, se calcula que m�s de doscientos ni�os han perdido a uno de sus padres durante esta pandemia. Se trata de una herida que permanecer� abierta por muchos a�os.
Lo que hace el proyecto es solamente considerar la orfandad de ni�os, ni�as y adolescentes, producto de la pandemia, con el objeto de articular dentro de las causales gen�ricas, actualmente contempladas en la ley, la referida a quienes fueron afectados por accidente o cat�strofe.
�Y con qu� fin se hace esto? Primero, para asegurar que estos hijos sean considerados como afectados por la cat�strofe.
Segundo, para eximirlos de la exigencia legal de acreditar la existencia de circunstancias extraordinarias que justifican la pensi�n. Con esta iniciativa ser�n considerados siempre como h�biles para recibirla, independientemente de la situaci�n previsional.
Y tercero, para incorporar espec�ficamente la condici�n de que el monto de la pensi�n ser� el mismo para todos los beneficiarios que se encuentren en esta situaci�n y que se extender�a hasta la mayor�a de edad o hasta los 24 a�os, si est�n estudiando.
Todas condiciones se resuelven caso a caso en la normativa actual. Ninguna de estas regulaciones -�ninguna, Presidenta!- infringe las normas de iniciativa exclusiva que tiene el Presidente de la Rep�blica.
El art�culo 65, inciso cuarto, N� 2, de la Constituci�n dispone la iniciativa exclusiva del Presidente de la Rep�blica para crear servicios p�blicos y determinar sus funciones o atribuciones. Nada de eso se hace en el proyecto, porque la atribuci�n de otorgar la pensi�n de gracia ya existe para el Presidente de la Rep�blica.
Tampoco se modifica dicha atribuci�n. Solo se establecen reglas especiales para las solicitudes cursadas por un grupo de eventuales beneficiarios. No modifica la atribuci�n presidencial de otorgar o denegar.
Finalmente, el inciso tercero del art�culo 65 de la Constituci�n se refiere a la administraci�n financiera del Estado, pero el proyecto no considera nuevos gastos ni aumentos de beneficios; solo regula la situaci�n particular de determinados beneficiarios potenciales para la pensi�n de gracia.
Tampoco establece la obligatoriedad de la pensi�n. Me gustar�a que fuera as� para todos los ni�os, ni�as y adolescentes que han quedado hu�rfanos a ra�z de la pandemia, pero estoy consciente de que una norma de este tipo s� ser�a inadmisible.
La consecuencia econ�mica del proyecto es solo indirecta y eventual. Y esta es una discusi�n que hemos tenido varias veces en la Sala, pues si se considerara este criterio, pr�cticamente la iniciativa de los legisladores ser�a inexistente, porque todos los asuntos tienen un efecto en la labor de un �rgano del Estado que se podr�a traducir en un costo para ese servicio.
En definitiva, Presidenta, el proyecto ha sido redactado justamente para que sea considerado admisible y no va m�s all� de varias mociones que se han aprobado con ocasi�n de la pandemia y que, por lo tanto, revisten gran urgencia.
No se trata de un resquicio, sino de la aplicaci�n estricta de la Constituci�n, la que debe ser interpretada, como toda norma de derecho p�blico, de manera restringida.
Por estas razones, solicito respetuosamente a la Sala que declare la admisibilidad del proyecto de ley, pues permitir� dar respuesta a ni�os, ni�as y adolescentes que viven una situaci�n particularmente dif�cil en estos d�as y que seguramente los marcar� de por vida.
Quiero agradecer a los Senadores �lvaro Elizalde, Adriana Mu�oz, Carlos Bianchi, Alfonso de Urresti y Jaime Quintana por haberme apoyado en la redacci�n de este proyecto.
Le pido encarecidamente a la Sala que se someta a votaci�n la admisibilidad de este proyecto y proceda a su aprobaci�n.
Gracias, Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias.
Hemos escuchado en extenso los argumentos del Senador Rabindranath Quinteros, quien ha solicitado la votaci�n de la admisibilidad.
La Secretar�a t�cnica ha declarado inadmisible este proyecto.
Respecto del mismo punto, ha solicitado la palabra el Senador Carlos Bianchi.
Tiene la palabra, Senador Bianchi.

El se�or BIANCHI.- Gracias, estimada Presidenta.
En la misma l�nea de lo que se�al� el autor de esta moci�n, Senador Rabindranath Quinteros, quien nos ha invitado a copatrocinarlo, quiero pedir que nos pronunciemos sobre la admisibilidad de este proyecto, pues tiene una humanidad extraordinariamente necesaria en estos tiempos.
F�jese que solo quiero agregar un punto m�s.
El Senador Quinteros ya ha explicado en detalle lo que encierra y persigue este proyecto de ley en cuanto al otorgamiento de pensiones de gracia para los menores que sufren la p�rdida, a ra�z del COVID, de sus padres.
Pero yo quiero llevar esto a otra realidad, Presidenta, pues me parece tremendamente necesario.
Hoy llevamos 35 semanas con alzas en los combustibles. �Semana 35! Y lo que puede aplicar el Mepco en cuanto a lo que significan cinco pesos m�s o cinco pesos menos est� muy lejos de la realidad.
Entonces, proyectos de ley que van en la l�nea de lo humano y de otorgar compensaciones me parecen del todo necesario que este Congreso los analice.
El Presidente de la Rep�blica tiene la potestad, en un estado de excepci�n como el que estamos viviendo, de regular estos precios y no se ha hecho absolutamente nada, lo cual trae una consecuencia directa en los bolsillos de las chilenas y los chilenos.
Por lo tanto, Presidenta, yo me sumo a la petici�n que ha hecho el Senador Rabindranath Quinteros para que podamos votar la admisibilidad de este proyecto de ley.
Y de paso agrego algo que tambi�n afecta directamente a las chilenas y chilenos, y que el Presidente de la Rep�blica no ha hecho hasta el d�a de hoy: normar, regular, establecer una banda de precios en alimentos, en materiales de construcci�n y en combustibles, productos que llevan la semana 35 de alzas, con un tremendo efecto negativo en las personas.
Muchas gracias, Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- A usted, Senador Carlos Bianchi.
Muy bien.
Se ha solicitado la votaci�n de la admisibilidad.
En votaci�n.
--(Durante la votaci�n).

El se�or COLOMA.- Voy a fundamentar mi voto en contra, se�ora Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Tiene la palabra el Senador Juan Antonio Coloma.

El se�or COLOMA.- Gracias, Presidenta.
No siempre es grato lo que uno tiene que hacer, que es tratar de que se cumplan las normas constitucionales y legales. Pero, aun a punto de ser porfiado, creo que es nuestra obligaci�n hacerlo siempre.
Comparto plenamente la inquietud del Senador Quinteros. Lo hablamos ayer y considero que el proyecto est� lleno de humanidad, de sentido com�n, y que apunta en el sentido correcto.
Lo que pasa es que nosotros estamos sujetos a normas a las cuales todos nos obligamos. Y la Mesa -entiendo que as� lo ha declarado con la Secretar�a t�cnica- sabe que este proyecto requiere gastos. Si no supusiera gastos y no se aumentara el n�mero de eventuales beneficiarios, obviamente uno podr�a hacer muchas cosas en esa l�gica.
Lo que yo sugiero -eso yo lo acompa�o, as� como tambi�n la bancada de la UDI- es que se presente un proyecto de acuerdo para que entre todos le pidamos al Presidente de la Rep�blica que presente una iniciativa en esta l�nea o la patrocine.
A m� me parece que est� lleno de l�gica el planteamiento, pero me gustar�a que siempre -lo considero muy sano- trat�ramos de asumir nuestros deseos en funci�n de nuestras leyes y de nuestra Constituci�n.
Objetivamente, si alguien plantea un proyecto de esta naturaleza, creo que es claramente inadmisible, pero, como es muy razonable, yo sugiero ese camino. As� nos podemos entender y puede ser m�s eficiente el logro de incorporar a los menores que han vivido este sufrimiento dentro de aquellos susceptibles de recibir los beneficios excepcionales que el Estado otorga.
Por lo tanto, Presidenta, en lo que respecta a esta iniciativa yo propongo esa soluci�n, porque, de lo contrario, tendr�amos que votar la inadmisibilidad, cosa que es bastante evidente.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- De acuerdo a nuestro Reglamento, y el Senador Rabindranath Quinteros se ha ajustado a aquello, el Senador ha solicitado la votaci�n de la admisibilidad.
La Mesa ha declarado inadmisible el proyecto.
Aquellos Senadores que comparten el criterio de la Secretar�a deben votar a favor, y quienes coinciden con la opini�n expresada por los Senadores Rabindranath Quinteros y Senador Carlos Bianchi deben votar en contra de lo que ha resuelto la Secretar�a.
Le solicito al se�or Secretario que tome la votaci�n.
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La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Mientras el Secretario organiza la votaci�n, se ha solicitado por parte del Ministro de Obras P�blicas que pueda hacer ingreso al Hemiciclo el Director General de Aguas, �scar Cristi.
�Les parece?
--As� se acuerda.
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La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Se�or Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Se�ora Presidenta, se encuentra abierta la votaci�n en la Sala.
Como se ha indicado, la opci�n "s�" significa respaldar la propuesta de inadmisibilidad planteada por la Mesa y la opci�n "no", rechazar esa propuesta y declarar admisible el proyecto.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Votar que s� es adherir al criterio que ha tenido la Secretar�a t�cnica de declararlo inadmisible; votar que no es sostener la tesis que ha planteado el Senador Rabindranath Quinteros.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Est� tambi�n disponible la votaci�n electr�nica.
Hasta el momento han votado de manera electr�nica el Senador se�or Pugh, el Senador se�or Quinteros, el Senador se�or Soria, la Senadora se�ora �rdenes y la Senadora se�ora Allende.
Vamos a iniciar la consulta a las se�oras Senadoras y los se�ores Senadores que a�n no han votado electr�nicamente y se encuentran participando de manera telem�tica.
Senador se�or De Urresti, �c�mo vota?

El se�or DE URRESTI.- Deseo fundamentar mi voto, Secretario.
Voy a votar que no. Creo que este proyecto es absolutamente admisible, como se�alaba muy bien el Senador Quinteros. Se est� simplemente buscando la ampliaci�n de las causales para invocar este tipo de pensi�n.
Es, adem�s, un proyecto de toda justicia. Las situaciones que �l relataba de Chilo� son replicables en Valdivia, en Santiago, a lo largo de todo Chile, y son situaciones devastadoras.
Creo que el Estado de Chile -el Gobierno, particularmente- tiene que tomar cartas en el asunto. No puede ser que los parlamentarios estemos inhibidos de invocar una facultad de estas caracter�sticas para ayudar, precisamente, en una situaci�n devastadora para familias a lo largo de todo el pa�s.
Yo valoro que la bancada de la UDI est� disponible para un proyecto de acuerdo, pero sabemos que la fuerza vinculante, la estrechez o la miop�a a veces para enfrentar este tipo de situaciones a lo largo de nuestro territorio no se va a traducir en ayudas concretas para quienes est�n padeciendo el fallecimiento de un ser querido y quedan en la indefensi�n.
Por tanto, voto que no, no compartiendo la opini�n de la Mesa de la inadmisibilidad. Creo que el proyecto es plenamente inadmisible.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Vota en contra.
Senador se�or Garc�a-Huidobro, �c�mo vota?

El se�or GARC�A-HUIDOBRO.- Presidenta, yo comparto plenamente el objetivo de este proyecto, creo que es muy razonable. El tema, como lo ha dicho el Senador Coloma, es que sin duda no tenemos facultades para ello, y yo creo que la Mesa ha sido muy clara en decir que es inadmisible.
Hay dos posibilidades, una es que el Ejecutivo haga suyo esta iniciativa y la otra es que asumamos un proyecto de acuerdo en la materia, con el fin de darle justamente la posibilidad real de que sea admisible.
En ese sentido, yo respaldo a la Mesa; creo que es absolutamente inadmisible.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- �Vota a favor?

El se�or GARC�A-HUIDOBRO.- A favor de la Mesa.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Vota a favor.
Senador se�or Huenchumilla, �c�mo vota?

El se�or HUENCHUMILLA.- Me abstengo.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Se abstiene.
Senador se�or Lagos, �c�mo vota?
Senador se�or Montes, �c�mo vota?

El se�or MONTES.- Voto en contra, se�or Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Vota en contra.
Senador se�or Ossand�n, �c�mo vota?

El se�or OSSAND�N.- A favor, Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
A favor.
Senadora se�ora Rinc�n, �c�mo vota?

La se�ora RINC�N.- He tratado de acceder a la votaci�n electr�nica, Presidenta; el sistema no me lo permite. Ya me he comunicado con la gente de Inform�tica. Por eso no estoy ocupando la plataforma.
Voto abstenci�n.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Se abstiene.
�Alguna se�ora Senadora o alg�n se�or Senador a�n no ha emitido su voto?
Senador se�or Lagos.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- �Senador Lagos?

El se�or GUZM�N (Secretario General).- �Alguna se�ora Senadora o alg�n se�or Senador a�n no ha emitido su voto?
El Senador se�or Guillier vot� de manera electr�nica.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Okay.
Terminada la votaci�n.
Se�or Secretario, resultado de la votaci�n.


El se�or GUZM�N (Secretario General).- A favor de la declaraci�n de inadmisibilidad, 15 votos; en contra, 17; abstenciones, 3.
Votaron por la negativa las se�oras Allende, Carvajal, Mu�oz y �rdenes y los se�ores Araya, Bianchi, De Urresti, Elizalde, Girardi, Guillier, Insulza, Latorre, Montes, Navarro, Quintana, Quinteros y Soria.
Votaron por la afirmativa las se�oras Aravena, Ebensperger, Sabat y Van Rysselberghe y los se�ores Alvarado, Castro, Coloma, Durana, Garc�a, Garc�a-Huidobro, Ossand�n, Pizarro, Prohens, Pugh y Sandoval.
Se abstuvieron las se�oras Provoste y Rinc�n y el se�or Huenchumilla.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Se produce incidencia de las abstenciones en el resultado de la votaci�n, motivo por el cual procede repetirla, haciendo un llamado a las se�oras Senadoras o los se�ores Senadores que se abstuvieron a que opten por aprobar o rechazar la propuesta.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Bien.
Colegas, hay que repetir la votaci�n.
Lo que en estricto rigor corresponde es consultarles a quienes se han abstenido si hay modificaci�n de voto, y si no, repetimos la votaci�n completa.
Vamos a colocar en votaci�n nuevamente la admisibilidad del proyecto que ha planteado el Senador Quinteros.

Les vuelvo a decir que los que est�n convencidos de que la propuesta es inadmisible votan que s�; los que creen que es admisible votan que no. �Por qu� se da esa l�gica? Es porque se est� respaldando o no la opini�n entregada por la Secretar�a t�cnica.
En votaci�n.
--(Durante la votaci�n).

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias, se�or Presidente.
Se encuentra abierta la votaci�n en la Sala y tambi�n de manera remota.
Han votado ya, electr�nicamente, la Senadora se�ora Sabat, el Senador se�or Pugh, la Senadora se�ora Allende, la Senadora se�ora �rdenes.
Tambi�n el Senador se�or Soria y el Senador se�or Guillier.
Bien, vamos a consultar...

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Algo quiere decir el Senador Rabindranath Quinteros.

El se�or QUINTEROS.- S�, Presidenta, perd�n. Comet� un grav�simo error cuando intervine al no nombrar, en primer lugar, a la Senadora Ximena Rinc�n, quien fue la primera en apoyar este proyecto. Yo le pido disculpas por eso y que me perdone la omisi�n, pero no ten�a escritos los nombres. Le pido mil disculpas. Ella fue la primera en apoyar este proyecto.
Nada m�s, Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Solo para ratificar lo que se�ala el Senador Rabindranath Quinteros, nos estamos refiriendo a una moci�n presentada por la Senadora Rinc�n, el Senador Quinteros, el Senador Bianchi, el Senador De Urresti y el Senador Elizalde, para que nadie sea omitido.
Se�or Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Senador se�or De Urresti, �c�mo vota?

El se�or DE URRESTI.- Reafirmo mi posici�n en contra de lo planteado por la Mesa. Creo que el proyecto es admisible.
Voto que no.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Senador se�or Garc�a-Huidobro, �c�mo vota?

El se�or GARC�A-HUIDOBRO.- Voto que s�, Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Senador se�or Huenchumilla, �c�mo vota?

El se�or HUENCHUMILLA.- Presidenta, tengo un problema, porque yo entiendo que lo que estamos votando es la admisibilidad o inadmisibilidad de la moci�n. Y los alegatos que he escuchado son sobre el m�rito de la moci�n. Evidentemente que es distinto hablar acerca del m�rito de la moci�n que pronunciarse sobre un aspecto formal, que es lo que plantea la Mesa y la Secretar�a.
En consecuencia, no he tenido los argumentos jur�dicos respecto de la admisibilidad de los mocionantes. Por eso, mantengo mi abstenci�n.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Se abstiene.
Senador se�or Lagos, �c�mo vota?

El se�or LAGOS.- Se�or Secretario, estaba tratando de votar electr�nicamente, y ah� se me abri� la votaci�n.
Yo me voy a abstener.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias
Se abstiene.
Senador se�or Montes, �c�mo vota?

El se�or MONTES.- Yo voto que no, se�or Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Senador se�or Ossand�n, �c�mo vota?

El se�or OSSAND�N.- Voto que s�.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Senador se�or Quinteros, �c�mo vota?

El se�or QUINTEROS.- Voto que no.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Senadora se�ora Rinc�n, �c�mo vota?

La se�ora RINC�N.- Mantengo mi abstenci�n, se�or Secretario.
Creo que el Gobierno debiera patrocinar esto, si hay alg�n reparo al proyecto.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Se abstiene.
�Alguna se�ora Senadora o alg�n se�or Senador a�n no ha emitido su voto?
�Alguna se�ora Senadora o alg�n se�or Senador a�n no ha emitido su voto?

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Terminada la votaci�n.


El se�or GUZM�N (Secretario General).- Resultado de la votaci�n: por la afirmativa, 18 votos; por la negativa, 18 votos; abstenciones, 4.
Votaron por la afirmativa las se�oras Aravena, Ebensperger, Sabat, Van Rysselberghe y Von Baer y los se�ores Alvarado, Castro, Coloma, Durana, Galilea, Garc�a, Garc�a-Huidobro, Moreira, Ossand�n, Pizarro, Prohens, Pugh y Sandoval.
Votaron por la negativa las se�oras Allende, Carvajal, Mu�oz y �rdenes y los se�ores Araya, Bianchi, De Urresti, Elizalde, Girardi, Guillier, Insulza, Latorre, Letelier, Montes, Navarro, Quintana, Quinteros y Soria.
Se abstuvieron las se�oras Provoste y Rinc�n y los se�ores Huenchumilla y Lagos.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Conforme al art�culo 182 del Reglamento, corresponde repetir la votaci�n.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Se�or Secretario, iniciemos la tercera votaci�n.


El se�or BIANCHI.- �Que le pregunten a la Senadora Rinc�n primero, porque se abstuvo!
--(Durante la votaci�n).

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Se encuentra abierta la votaci�n en la Sala y tambi�n la votaci�n electr�nica.
Han votado el Senador se�or Lagos, la Senadora se�ora �rdenes, el Senador se�or Quinteros, el Senador se�or Guillier, el Senador se�or Pugh.
�Alguna se�ora Senadora o alg�n se�or Senador a�n no ha emitido su voto?
Vamos a consultar nuevamente.
Senador se�or De Urresti, �c�mo vota?

El se�or DE URRESTI.- En contra.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- En contra.
Senadora se�ora Allende, �c�mo vota?

La se�ora ALLENDE.- En contra.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- En contra.
Senador se�or Garc�a-Huidobro, �c�mo vota?

El se�or GARC�A-HUIDOBRO.- Voto que s�.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- A favor.
Senador se�or Huenchumilla, �c�mo vota?

El se�or HUENCHUMILLA.- Se�or Secretario, se�ora Presidenta, puesto en esta circunstancia, el beneficio de la duda lo voy a dar en favor del contenido de la moci�n. Por lo tanto, voy a votar en contra del dictamen de la Mesa y de la Secretar�a t�cnica.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Vota que no.
Senador se�or Montes, �c�mo vota?

El se�or MONTES.- La verdad es que hay 107 proyectos de parlamentarios, seg�n la prensa, planteando beneficios o formas de enfrentar distintas consecuencias de la pandemia.
Yo creo que el Gobierno podr�a sentarse y estudiar eso, y buscar soluciones, porque hay muchos problemas pendientes. En este caso, dado que el Gobierno no act�a, dada la inacci�n frente a muchos temas, yo he optado por votar a favor de la admisibilidad.
Por lo tanto, en este caso, voto que no.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Vota que no.
Senador se�or Ossand�n, �c�mo vota?

El se�or OSSAND�N.- Voto que s�.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Vota que s�.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- La Senadora Rinc�n est� solicitando la palabra.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Senadora se�ora Rinc�n.

La se�ora RINC�N.- Gracias, Presidenta.
No me hab�an tomado la votaci�n en esta oportunidad.
Se alcanz� a escuchar a alguien que dec�a que por no haber sido nombrada yo me hab�a abstenido. �No!, yo me abstuve porque no quer�a incidir, trat�ndose de un proyecto en que el Senador Quinteros me hab�a pedido la firma.
Coincido en la interpretaci�n del Senador Huenchumilla y del Senador Montes: creo que tenemos que avanzar en dar soluciones a la ciudadan�a. Y aqu� no las hemos visto.
As� que, en aras de beneficiar la discusi�n, voto en contra de la Mesa.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
Vota que no.
�Alguna se�ora Senadora o alg�n se�or Senador a�n no ha emitido su voto o no ha sido consultado de manera remota?
�Alguna se�ora Senadora o alg�n se�or Senador a�n no ha emitido su voto?

El se�or BIANCHI.- Tengo pedida la palabra.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Senador Carlos Bianchi.

El se�or BIANCHI.- Gracias, Presidenta.
Ten�a pedida la palabra tambi�n para fundamentar el voto.

El se�or ALVARADO.- Estamos en votaci�n.

El se�or BIANCHI.- Puede que efectivamente esta decisi�n est� en la l�nea m�s fina entre si es o no admisible la propuesta. Pero lo que ha dicho el Senador Montes, quien me antecedi� en el uso de la palabra, a m� me hace todo sentido y debiera hacernos sentido a todos, Presidenta. Yo s� que a usted le hace un profundo sentido la reclamaci�n que muchas parlamentarias y parlamentarios hemos hecho al Gobierno, el cual, en su gran mayor�a, tiene todas las potestades reglamentarias para llevar adelante determinadas propuestas. �Y no las hace!
Lo dije denante, Presidenta: �treinta y cinco semanas con alza en los combustibles! Le hemos pedido al Gobierno de todas las formas posibles que act�e en una materia tan sensible como esa, que afecta la econom�a de las chilenas y los chilenos, de los hogares de nuestro pa�s. Del mismo modo, ha aumentado lo comestible, los materiales de construcci�n.
�Hay m�s de cien iniciativas de parlamentarias y parlamentarios! Todas apuntan a la b�squeda de propuestas y soluciones ante la emergencia producto del COVID. Y el Gobierno no las escucha, no las recoge.
Entonces, esta discusi�n tambi�n tiene que ser pol�tica, para hacer entender al Ejecutivo que debe sentarse a dialogar en la b�squeda de consensos y acuerdos para encontrar v�as de soluci�n a lo que nos est�n reclamando diariamente las familias de nuestro pa�s, Presidenta.
Por lo tanto, entendiendo que la Mesa sostiene una cosa jur�dica, que yo respeto, aqu� hay prioridades humanas. He votado en contra para poder discutir este proyecto en la l�nea de lo que ha propuesto el Senador Quinteros, quien es su autor y ha pedido realizar esta votaci�n.
Gracias, Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias, se�or Senador.
Terminada la votaci�n.


El se�or GUZM�N (Secretario General).- Resultado de la votaci�n: 18 votos por la afirmativa, esto es, por la declaraci�n de inadmisibilidad; 20 votos por la negativa, en contra de esa declaraci�n, y 2 abstenciones.
Votaron por la negativa las se�oras Allende, Carvajal, Mu�oz, �rdenes y Rinc�n y los se�ores Araya, Bianchi, De Urresti, Elizalde, Girardi, Guillier, Huenchumilla, Insulza, Latorre, Letelier, Montes, Navarro, Quintana, Quinteros y Soria.
Votaron por la afirmativa las se�oras Aravena, Ebensperger, Sabat, Van Rysselberghe y Von Baer y los se�ores Alvarado, Castro, Coloma, Durana, Galilea, Garc�a, Garc�a-Huidobro, Moreira, Ossand�n, Pizarro, Prohens, Pugh y Sandoval.
Se abstuvieron la se�ora Provoste y el se�or Lagos.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Estamos ya aplicando las normas del empate del art�culo 182 del Reglamento, motivo por el cual, en este caso, el asunto queda sin resolver. En consecuencia, deber� ser definido en el Tiempo de Votaciones de primera hora de la sesi�n ordinaria siguiente, toda vez que esta materia no reviste urgencia para su tramitaci�n.
Eso es, se�ora Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Much�simas gracias.
El pr�ximo martes, entonces, ser� nuevamente puesta en votaci�n la admisibilidad de esta moci�n.


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La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Sigue ofrecida la palabra sobre la Cuenta.
Senador David Sandoval.

El se�or SANDOVAL.- Muchas gracias, Presidenta.
Es muy sencillo.
Pido a la Sala una ampliaci�n del plazo para la presentaci�n de indicaciones al proyecto sobre envejecimiento positivo y cuidado integral de las personas mayores. Es el bolet�n N� 13.822-07.
En el curso de la ma�ana habl� con la Senadora Ximena �rdenes, Presidenta de la Comisi�n del Adulto Mayor, en cuanto a dar plazo hasta el pr�ximo lunes 26 de julio, lo cual no altera el calendario de tramitaci�n del proyecto.
Muchas gracias, Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Si le parece a la Sala, accedemos a la solicitud del Senador David Sandoval.
--As� se acuerda.
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La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Senador Jaime Quintana, tiene la palabra sobre la Cuenta.

El se�or QUINTANA.- Presidenta, tambi�n es algo breve.
Ayer la Comisi�n de Educaci�n y Cultura tom� un acuerdo un�nime respecto del bolet�n N� 11.780-04: proyecto de ley, en segundo tr�mite constitucional, que modifica la ley N� 19.070, que aprueba el Estatuto de los Profesionales de la Educaci�n, en diversas materias de orden laboral, iniciativa que se encuentra en la Comisi�n de Hacienda.
La petici�n de la Comisi�n de Educaci�n es que el proyecto vuelva a esta instancia para un nuevo segundo informe, solicitando que se abra un nuevo plazo para formular indicaciones hasta el viernes 30 de julio, a ser presentadas en la Secretar�a de la Comisi�n.
Es todo.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Si le parece a la Sala, accederemos a la solicitud.
--As� se acuerda.
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La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Tiene la palabra el Senador Alejandro Navarro.

El se�or NAVARRO.- Gracias, Presidenta.
Solicito a la Sala el desarchivo del bolet�n N� 3.616-07, que sanciona conductas atribuibles a la selecci�n, financiamiento, traslado, entrenamiento y env�o de mercenarios al extranjero.
Este proyecto de ley fue presentado en julio del 2004 y fue archivado en diciembre del 2008.
Hoy d�a, a prop�sito del asesinato del Presidente de Hait� a manos de unos mercenarios, creo que cobra mayor vigencia el tomar una acci�n proactiva en torno a este tema, Presidenta. Por eso solicito que se desarchive el proyecto que he se�alado.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Gracias, Senador.
Si le parece a la Sala, se proceder� al examen de lo solicitado por el Senador Navarro.
Muy bien.
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La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Se ofrece la palabra.
Senadora Ximena �rdenes.

La se�ora �RDENES.- Gracias, Presidenta.
En mi calidad de Presidenta de la Comisi�n de Transportes y Telecomunicaciones, quiero solicitar el acuerdo de la Sala para que tanto el proyecto de ley que permite a los usuarios poner t�rmino a contratos de servicios de telecomunicaciones al momento de solicitar la portabilidad de su n�mero telef�nico (bolet�n N� 12.698-15), como el proyecto que modifica la ley N� 18.168, General de Telecomunicaciones, en lo relativo al principio de neutralidad, ambos en estado de tabla, sean remitidos nuevamente a la Comisi�n y se nos autorice para discutir tales iniciativas en general y en particular. Lo anterior, a fin de que el debate de ambos proyectos sea m�s expedito, y podamos perfeccionar de antemano su contenido antes de su discusi�n en Sala.
He dicho, Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Si le parece a la Sala, accederemos a la solicitud planteada por la Senadora, en orden a remitir los proyectos indicados, referidos a la portabilidad, a la Comisi�n de Transportes y Telecomunicaciones y autorizar que se traten en general y en particular.
�Les parece?
--As� se acuerda.

La se�ora �RDENES.- Gracias.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Ofrezco la palabra.
Bueno, vamos a iniciar, entonces, el an�lisis de los proyectos en tabla.
V. F�CIL DESPACHO



ESTABLECIMIENTO DE TRABAJO A DISTANCIA PARA CUIDADO DE NI�OS EN CASO DE PANDEMIA


La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Conforme a lo acordado por la Sala, corresponde tratar, en primer lugar y en F�cil Despacho, el proyecto de ley, en tercer tr�mite constitucional, que establece trabajo a distancia para cuidado de ni�os y ni�as, en caso de pandemia (bolet�n N� 14.002-13).
En discusi�n la enmienda introducida por la C�mara de Diputados.
--A la tramitaci�n legislativa de este proyecto (bolet�n 14.002-13) se puede acceder a trav�s del v�nculo ubicado en la parte superior de su t�tulo.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- El se�or Secretario har� una relaci�n de este proyecto de ley. A continuaci�n, le ofrecer� la palabra a la Presidenta de la Comisi�n de Trabajo, para que rinda informe a la Sala.
Tiene la palabra, se�or Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias.
La se�ora Presidenta ha puesto en discusi�n el proyecto de ley que establece trabajo a distancia para el cuidado de ni�os, en caso de pandemia.
Esta iniciativa de ley inici� su tramitaci�n en el Senado, el cual aprob� un art�culo �nico que agrega, en el T�tulo II del Libro II del C�digo del Trabajo, referido a la protecci�n a la maternidad, la paternidad y la vida familiar, un art�culo 206 bis, nuevo, para establecer, en caso en estado de excepci�n constitucional de cat�strofe, por calamidad p�blica, o una alerta sanitaria por una epidemia o pandemia a causa de una enfermedad contagiosa, la obligaci�n del empleador de ofrecer al trabajador o trabajadora que tenga el cuidado personal de un ni�o, ni�a o menor, o de personas con discapacidad la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo sin reducci�n de remuneraciones.
Respecto de dicho texto, la C�mara de Diputados, en el segundo tr�mite constitucional, efectu� una enmienda consistente en agregar, en el inciso final del referido art�culo 206 bis, una norma que establece la obligaci�n de los trabajadores que tengan a su cuidado personas con discapacidad, de acreditar estas circunstancias "a trav�s del respectivo certificado de inscripci�n en el Registro Nacional de la Discapacidad, conforme a lo dispuesto en la letra b) del art�culo 56 de la ley N� 20.422, a la que deber� acompa�arse adem�s la correspondiente copia del certificado, credencial o inscripci�n de discapacidad en el referido registro, emitido por la autoridad competente en los t�rminos de los art�culos 13 y 17, ambos de la citada ley, correspondientes a la persona cuyo cuidado detenten. Podr� asimismo acreditarse la discapacidad de esta �ltima a trav�s de la calidad de asignatario de pensi�n de invalidez de cualquier r�gimen previsional, conforme a los registros disponibles en el Sistema Nacional de Informaci�n de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Superintendencia de Seguridad Social.".
El Senado debe pronunciarse respecto de la enmienda efectuada por la C�mara de Diputados.
En el bolet�n comparado que Sus Se�or�as tienen a su disposici�n se transcriben el texto aprobado por la C�mara de origen y la modificaci�n introducida por la C�mara revisora.
Es todo, se�ora Presidenta.


La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias, se�or Secretario.
Le ofrezco la palabra a la Presidenta de la Comisi�n de Trabajo, Senadora Carolina Goic, para que d� un informe a esta Sala.

La se�ora GOIC.- Muchas gracias, Presidenta, y gracias tambi�n a la Sala por la disposici�n de ver este proyecto de tercer tr�mite en F�cil Despacho.
El proyecto de ley que nos ocupa tiene mucha importancia para la protecci�n de la maternidad, la paternidad y la vida familiar -materia que, como ustedes saben, se encuentra en el T�tulo II del Libro II del C�digo del Trabajo-, cuando se est� frente a un estado de excepci�n constitucional de cat�strofe, ya sea por calamidad p�blica o por una alerta sanitaria por pandemia o epidemia a causa de una enfermedad contagiosa, situaci�n que actualmente afecta a nuestro pa�s.
Con esta moci�n nos hemos puesto en el caso de que esto se presente ante otra eventualidad en nuestro territorio, para lo cual debemos estar preparados.
La Comisi�n de Trabajo y Previsi�n Social aprob� la incorporaci�n de un art�culo 206 bis al C�digo del Trabajo, con la finalidad de considerar como norma permanente, ante la ocurrencia de los casos reci�n mencionados, que el empleador est� obligado a ofrecer al trabajador o trabajadora la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo en la medida en que la naturaleza de sus funciones lo permita, sin reducci�n de remuneraciones.
En lo espec�fico, se distinguen tres situaciones.
La primera es respecto de aquellas trabajadoras o aquellos trabajadores que tengan el cuidado personal de al menos un ni�o o una ni�a en etapa preescolar. Si ambos padres son trabajadores, cualquiera de ellos, ya sea el padre o la madre, a elecci�n de la madre, podr� hacer uso de esta prerrogativa.
La segunda apunta a la situaci�n de trabajadoras o trabajadores que tengan el cuidado personal de al menos un ni�o o una ni�a menor de doce a�os y la autoridad adoptare medidas que impliquen el cierre de los establecimientos de educaci�n b�sica o impidan la asistencia a los mismos. En este caso, el trabajador deber� entregar al empleador una declaraci�n jurada simple de que dicho cuidado lo ejerce sin ayuda o concurrencia de otra persona adulta.
Y la tercera situaci�n se aplica para aquellos trabajadores que tengan a su cuidado personas con discapacidad. Respecto de esta �ltima situaci�n, la C�mara de Diputados -tal como se se�al� en la relaci�n- agreg� el siguiente texto, que lo que hace es especificar la forma de acreditarla: "Esta circunstancia deber� ser acreditada a trav�s del respectivo certificado de inscripci�n en el Registro Nacional de la Discapacidad, conforme a lo dispuesto en la letra b) del art�culo 56 de la ley N� 20.422, a la que deber� acompa�arse adem�s la correspondiente copia del certificado, credencial o inscripci�n de discapacidad en el referido registro, emitido por la autoridad competente en los t�rminos de los art�culos 13 y 17, ambos de la citada ley, correspondientes a la persona cuyo cuidado detenten. Podr� asimismo acreditarse la discapacidad de esta �ltima a trav�s de la calidad de asignatario de pensi�n de invalidez de cualquier r�gimen previsional, conforme a los registros disponibles en el Sistema Nacional de Informaci�n de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Superintendencia de Seguridad Social.".
Por lo tanto, esta enmienda solamente clarifica la forma en que los trabajadores deben demostrar la discapacidad de la persona que tienen a su cuidado; as� que nos parece que va en absoluta consistencia y sinton�a con lo que hab�amos aprobado.
Les recuerdo, adem�s, que dicha modificaci�n tuvo su origen en una indicaci�n del Ejecutivo en la C�mara de Diputados.
Se�ora Presidenta, este proyecto de ley se origin� en una moci�n de las Senadoras Sabat, Aravena, Mu�oz, Von Baer y quien habla, y busca avanzar en la protecci�n de ni�os, ni�as y adolescentes, de las familias y de la salud de las trabajadoras y los trabajadores frente a situaciones no solo de emergencia sanitaria, como la que est� afectando al pa�s, sino tambi�n de otro tipo, que es razonable pensar que se pueden dar en el futuro.
Por lo tanto, sugerimos a la Sala aprobar la enmienda introducida por la C�mara Baja, y con eso permitir que este texto sea ley de la rep�blica.
Nuestra disposici�n -porque no vimos el proyecto en la Comisi�n- es favorable, al igual que nuestra votaci�n en el primer tr�mite.
He dicho, Presidenta.


La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias a la Senadora Carolina Goic.
Tal como ella ha se�alado, este proyecto est� siendo visto hoy en F�cil Despacho por una solicitud que fue apoyada un�nimemente por la Sala. Lo ratific� as� tambi�n el jefe de la bancada de Renovaci�n Nacional.
Si hay acuerdo, podr�amos aprobar esta iniciativa por unanimidad.
�Les parece?

El se�or ELIZALDE.- De acuerdo.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Recabamos la unanimidad.
Se�or Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias, se�ora Presidenta.
Para efectos del registro de la unanimidad, voy a mencionar a las se�oras Senadoras y los se�ores Senadores que est�n participando de manera remota: la Senadora se�ora Allende, el Senador se�or De Urresti, el Senador se�or Garc�a-Huidobro, el Senador se�or Guillier, el Senador se�or Lagos, la Senadora se�ora �rdenes, el Senador se�or Ossand�n, el Senador se�or Pugh, la Senadora se�ora Rinc�n, la Senadora se�ora Sabat, el Senador se�or Montes y el Senador se�or Huenchumilla.
En la Sala est�n la Senadora se�ora Mu�oz, el Senador se�or Insulza, el Senador se�or Letelier, el Senador se�or Elizalde, la Senadora se�ora Goic, el Senador se�or Navarro, el Senador se�or Bianchi, el Senador se�or Sandoval, la Senadora se�ora Ebensperger, el Senador se�or Coloma, la Senadora se�ora Von Baer, el Senador se�or Alvarado, la Senadora se�ora Van Rysselberghe, el Senador se�or Durana, el Senador se�or Prohens, el Senador se�or Galilea, el Senador se�or Castro, la Senadora se�ora Aravena, la Senadora se�ora Provoste y el Senador se�or Pizarro.
--Por unanimidad, se aprueba la enmienda introducida por la C�mara revisora, y el proyecto queda despachado en este tr�mite.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- La iniciativa ha sido aprobada por unanimidad y se despacha para su conocimiento y promulgaci�n como ley por parte del Presidente de la Rep�blica.

Muchas gracias.
Vamos a iniciar el Orden del D�a.
VI. ORDEN DEL D�A



REFORMA DE C�DIGO DE AGUAS


La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Corresponde comenzar la discusi�n en general del proyecto de ley, en segundo tr�mite constitucional, que reforma el C�digo de Aguas, con informe de la Comisi�n Especial de Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a, informe de la Comisi�n de Agricultura e informe de la Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento.
--A la tramitaci�n legislativa de este proyecto (bolet�n 7.543-12) se puede acceder a trav�s del v�nculo ubicado en la parte superior de su t�tulo.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Por acuerdo de Comit�s, en el d�a de hoy estamos iniciamos en esta Sala la tan anhelada discusi�n del proyecto que modifica el C�digo de Aguas.
Les damos la m�s cordial bienvenida al Ministro de Obras P�blicas, Alfredo Moreno, y al Director General de Aguas, �scar Cristi, quienes est�n presentes en la Sala para este debate.
Ofrecer� la palabra, en primer t�rmino, al se�or Secretario para que haga una relaci�n de este proyecto de ley; a continuaci�n, a la Senadora Adriana Mu�oz, en su calidad de Presidenta de la Comisi�n de Recursos H�dricos, para que rinda informe a la Sala; despu�s le corresponder� el turno al Senador Castro, Presidente de la Comisi�n de Agricultura, para que informe respecto de los avances que tuvo esta iniciativa en la referida instancia, y, finalmente, intervendr� el Senador Pedro Araya, en su condici�n de Presidente de la Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento.
Si el Ministro as� lo quiere, una vez que se entreguen los respectivos informes, podr� hacer uso de la palabra para referirse, desde la perspectiva del Ejecutivo, a esta iniciativa.
Se�or Secretario.

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Gracias, se�ora Presidenta.
Los principales objetivos del proyecto de ley propuesto por las Comisiones que lo analizaron son los siguientes:
-Establecer el derecho esencial al agua.
-Dar seguridad jur�dica al ejercicio del derecho humano de acceso al agua potable y saneamiento, propiciando un adecuado balance entre la funci�n de subsistencia, la funci�n productiva y la funci�n ecosist�mica del recurso h�drico.
-Intensificar y complementar el car�cter de uso p�blico del agua.
-Consagrar una nueva regulaci�n para la constituci�n, ejercicio y extinci�n de los derechos de aprovechamiento de aguas en caso de cumplirse ciertas condiciones definidas en la ley.
-Proteger y fortalecer la funci�n que cumple el agua dulce en los ecosistemas terrestres, aumentando las zonas de prohibici�n de extracci�n de aguas subterr�neas y fortaleciendo su marco regulatorio, al igual que el de las �reas de restricci�n, regul�ndose la recarga artificial de acu�feros y cre�ndose, adem�s, la figura del derecho de aprovechamiento in situ, cuyo prop�sito es posibilitar que se destinen aguas para estos fines, eximi�ndoles del pago de patentes por su no aprovechamiento.
Cabe se�alar que se dio cuenta de esta iniciativa legal en la Sala del Senado en sesi�n de 24 de noviembre de 2016, ocasi�n en la cual se dispuso que fuera analizada por las Comisiones antes mencionadas.
La Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a deja constancia de que la Sala, en sesi�n de 4 de abril de 2017, la autoriz� para discutir el proyecto en general y en particular en el primer informe, y que, en consecuencia, la iniciativa deb�a ser tratada de la misma forma por las Comisiones de Agricultura y de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento.
Asimismo, hace presente que, en virtud del informe emitido por la Direcci�n de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, las indicaciones formuladas por el Ejecutivo ante dicha Comisi�n Especial no generan costos fiscales para el Estado.
De igual modo, deja constancia de las consultas efectuadas a la Excelent�sima Corte Suprema respecto de esta iniciativa de ley tanto por la C�mara de origen como por la referida Comisi�n.
Finalmente, la Comisi�n Especial aprob� en general el proyecto de ley por 3 votos a favor, de los Honorables Senadores se�ora Mu�oz y se�ores Montes y Pizarro, con el voto en contra del ex Senador se�or V�ctor P�rez Varela y la abstenci�n del Honorable Senador se�or Chahu�n. En particular aprob� la iniciativa con las modificaciones y votaciones que consigna en su informe.
La Comisi�n de Agricultura, por su parte, deja constancia de que, de conformidad al referido acuerdo de Sala de fecha 4 de abril de 2017, discuti� esta iniciativa en general y en particular en el primer informe y que aprob� la idea de legislar por la unanimidad de sus miembros, Honorables Senadores se�oras Aravena y Rinc�n, se�ores Castro y Elizalde y el entonces Senador Felipe Harboe. En particular aprob� la iniciativa con las modificaciones y votaciones que se registran en su informe.
Consigna adem�s que consult� la opini�n de la Excelent�sima Corte Suprema tras modificar la oraci�n final del inciso quinto del art�culo segundo transitorio del proyecto.
A continuaci�n, la iniciativa fue estudiada por la Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento, la que hace presente que en sesi�n de 28 de enero de 2020 la Sala de la Corporaci�n acord� que dicha instancia se abocara �nicamente al estudio de las materias relacionadas con la Constituci�n Pol�tica de la Rep�blica.
Asimismo, deja constancia de que, de acuerdo a lo que prescribe el art�culo 41 del Reglamento del Senado, le correspondi� pronunciarse sobre el texto del proyecto contenido en el informe de la Comisi�n de Agricultura y que, luego de un acabado an�lisis de las normas emanadas de dicha instancia legislativa y en conformidad con el mandato de la Sala, acord� el estudio de las modificaciones incorporadas a las siguientes disposiciones contenidas en el proyecto de ley: los art�culos 6�, 6� bis, 17, 20, 129 bis 1, 134 bis, 147 qu�ter, 314 y los art�culos primero y segundo transitorios.
La Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento aprob� la constitucionalidad de las disposiciones mencionadas con las modificaciones y las votaciones que en los respectivos casos se consignan en su informe. Y en virtud de las enmiendas acordadas, propone a la Sala la aprobaci�n en general del texto despachado por ella.
Hace presente adem�s que durante el examen de esta iniciativa la Comisi�n recibi� el parecer del M�ximo Tribunal con relaci�n al texto despachado en su oportunidad por la Comisi�n de Agricultura del Senado, dando respuesta a la consulta que hab�a efectuado esta �ltima Comisi�n. Tambi�n informa que por haberse incorporado nuevas modificaciones al proyecto de ley que inciden en las atribuciones de los tribunales de justicia se requiri�, una vez m�s, el parecer de la Excelent�sima Corte Suprema.
Por �ltimo, la Comisi�n hace presente que el inciso final del art�culo 5� quinquies, contenido en el numeral 3; el inciso final del art�culo 6� bis, contenido en el numeral 5; el literal ii) de la letra a) del numeral 46; el literal ii) de la letra f) del numeral 54; los incisos tercero y cuarto del art�culo 129 bis 12 A, contenido en el numeral 55; los numerales 8 y 9, letra b), del inciso primero del art�culo 134 bis, contenido en el numeral 64; el numeral 106, y el numeral 107, todos del art�culo 1�, as� como el inciso segundo del art�culo segundo transitorio del proyecto de ley, son normas de rango org�nico constitucional, por lo que requieren de 25 votos favorables para su aprobaci�n.
El texto que se propone aprobar se transcribe en las p�ginas 318 y siguientes del informe de la Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a; en las p�ginas 665 y siguientes del informe de la Comisi�n de Agricultura; en las p�ginas 337 y siguientes del informe de la Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento, y en el bolet�n comparado que Sus Se�or�as tienen a su disposici�n.
Finalmente, es importante se�alar que atendida la norma contemplada en el art�culo noveno transitorio del proyecto de ley, referida al financiamiento del mayor gasto fiscal que represente la aplicaci�n de esta ley durante su primer a�o de vigencia como en los posteriores, la iniciativa deber� cumplir con el respectivo tr�mite ante la Comisi�n de Hacienda del Senado.
Eso es todo, se�ora Presidenta.


La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias.
Le ofrezco la palabra a la Presidenta de la Comisi�n de Recursos H�dricos, Senadora Adriana Mu�oz, para que rinda informe a esta Sala del proyecto que reforma el C�digo de Aguas.

La se�ora MU�OZ.- Gracias, se�ora Presidenta.
El presente proyecto de ley ingres� a la C�mara de Diputados el 17 de marzo de 2011 y comenz� su tramitaci�n en el Senado el 24 de noviembre del a�o 2016, siendo remitido a la Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a. En agosto del a�o 2017 fue despachado por esta Comisi�n, tras numerosas sesiones y luego de recibir en audiencia a un vasto n�mero de organizaciones y expositores.
La iniciativa, como aqu� ya se ha se�alado, posteriormente fue considerada por la Comisi�n de Agricultura y por la de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento.
Se trata, se�ora Presidenta, de una modificaci�n integral al C�digo de Aguas con diversos objetivos principales.
Un primer objetivo consiste en enfatizar y complementar el car�cter de bien nacional de uso p�blico del agua. Para ello se reemplaza el art�culo 5� del C�digo de Aguas, consignando que las aguas, en cualquiera de sus estados, son bienes nacionales de uso p�blico y su dominio y uso pertenece a todos los habitantes de la naci�n.
En segundo lugar, se fortalece el inter�s p�blico, expresando que en funci�n de este se constituir�n derechos de aprovechamiento de agua por sobre los derechos particulares, los que podr�n ser limitados en su ejercicio. Se dispone, adem�s, que en dicho concepto se entender�n comprendidas las acciones que ejecute la autoridad para resguardar los usos fundamentales y aquellas destinadas a promover un equilibrio entre eficiencia y seguridad en los usos productivos de las aguas.
En tercer lugar, se consagra el derecho esencial al agua, para lo cual se establece tambi�n, en el art�culo 5�, el acceso al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial e irrenunciable que debe ser garantizado por el Estado.
La disposici�n, en su inciso final, regula la obligaci�n del Estado, respecto de los territorios ind�genas, de velar por la integridad entre tierra y agua y de proteger las aguas existentes para beneficio de dichas comunidades. Adem�s, en este aspecto se establecen diversas exenciones en materia de patentes por no uso de las aguas, plazos de regularizaci�n, caducidad por no inscripci�n de los derechos constituidos con anterioridad a la publicaci�n de la ley y suspensi�n del ejercicio de los derechos otorgados con posterioridad a la declaraci�n de cuenca agotada.
En lo referido al objetivo de priorizar el consumo humano y el saneamiento, se intercalan diversos art�culos nuevos que regulan las siguientes materias:

1.- Las diversas funciones que cumplen las aguas, tales como: subsistencia, consumo humano, saneamiento, preservaci�n, productivas y otras.

2.- Se establece la prevalencia del uso para el consumo humano, de subsistencia y saneamiento, tanto en el otorgamiento como en la limitaci�n al ejercicio de los derechos de aprovechamiento.
A fin de garantizar dicha preferencia, se permiten, a continuaci�n, medidas excepcionales, como la que posibilita a la Direcci�n General de Aguas autorizar transitoriamente a los APR a extraer hasta 12 litros por segundo; la facultad para que estos puedan cavar en sitio propio, y la posibilidad de que el Estado constituya reservas para asegurar las funciones de subsistencia y de preservaci�n.

3.- La DGA podr� asimismo constituir derechos de aprovechamiento sobre las reservas hechas por el Estado para los usos de la funci�n de subsistencia.

4.- Adem�s, excepcionalmente el Presidente de la Rep�blica, previo informe favorable de la Direcci�n General de Aguas, y con la sola finalidad de garantizar la funci�n de subsistencia y fundado en el inter�s p�blico, podr� constituir derechos de aprovechamiento aun cuando no exista disponibilidad.

5.- Otra disposici�n relevante es la que faculta al Presidente de la Rep�blica para declarar zonas de escasez h�drica ante una severa sequ�a, reforzando la disposici�n vigente en t�rminos de duraci�n y pr�rroga.
Vale decir, se consagra un marco mucho m�s completo, tendiente a asegurar el derecho humano al agua y a resguardar claramente la preferencia de la funci�n de subsistencia.
Un cuarto objetivo del texto es el fortalecimiento de las atribuciones de la Direcci�n General de Aguas en materias de fiscalizaci�n, gesti�n y sustentabilidad de los recursos h�dricos, incluyendo la facultad de establecer un caudal ecol�gico m�nimo.
Con esta finalidad, se�ora Presidenta, respecto de la explotaci�n de aguas superficiales y en caso de no existir una junta de vigilancia, la Direcci�n General de Aguas podr� establecer la reducci�n temporal del ejercicio de los derechos. Asimismo, en caso de que dos o m�s juntas ejerzan jurisdicci�n, la Direcci�n General de Aguas podr� ordenar una redistribuci�n entre las distintas secciones.
Se dispone tambi�n que la pr�rroga de los derechos no proceder� si la Direcci�n General de Aguas acredita el no uso efectivo de las aguas.
Se incorpor�, adem�s, una norma que faculta a la Direcci�n General de Aguas a eliminar el uso del derecho o a suspender su ejercicio cuando se pueda generar una grave afectaci�n del acu�fero o a la fuente superficial, o cuando el da�o se haya materializado.
Otro aspecto muy significativo y que apunta a mejorar la gesti�n es la atribuci�n que se entrega a la Direcci�n General de Aguas para exigir la instalaci�n de sistemas de medidas de caudales extra�dos y restituidos, y un sistema de transmisi�n de la informaci�n. Se consagra, adem�s, la publicidad de dicha informaci�n.
En este ac�pite, durante el tr�mite en la Comisi�n se aprobaron ciertas disposiciones tendientes a hacer m�s rigurosa la aplicaci�n de las normas vinculadas a las denominadas "aguas del minero".
Dentro de las disposiciones aprobadas por la Comisi�n se encuentra, asimismo, el art�culo 129 bis 1, que establece que respecto de los derechos de aprovechamiento por otorgar, la Direcci�n General de Aguas deber� establecer un caudal ecol�gico m�nimo, imperativo que se extiende a los derechos existentes en las �reas declaradas bajo protecci�n oficial de la biodiversidad y a la resoluci�n que autorice el traslado del ejercicio del derecho de aprovechamiento de aguas superficiales.
El quinto objetivo del proyecto, se�ora Presidenta, lo constituye una nueva regulaci�n para la constituci�n, ejercicio y extinci�n del derecho de aprovechamiento de aguas.
Con dicho objeto se modifica el art�culo 6� del C�digo, precisando que el derecho de aprovechamiento consiste en el uso y goce temporal de las aguas y se origina en una concesi�n. Se dispone que el plazo de esta ser� de treinta a�os, y podr� otorgarse por un t�rmino menor, no inferior a veinte a�os, en cuanto a derechos no consuntivos, caso en el cual la autoridad deber� justificar fundadamente su decisi�n.
La duraci�n del derecho de aprovechamiento se prorrogar� sucesivamente, a menos que la Direcci�n General de Aguas acredite el no uso efectivo de las aguas. La pr�rroga no podr� exceder el plazo de treinta a�os.
Otra disposici�n sustancial aprobada por la Comisi�n es que perpet�a que los derechos de aprovechamiento se extinguir�n total o parcialmente si el titular no hace uso efectivo de las aguas, vale decir, si no existen obras de captaci�n. Lo anterior apunta a evitar la especulaci�n, cuesti�n que orienta muchas de las medidas adoptadas.
El plazo de extinci�n ser� de cinco a�os para los derechos de aprovechamiento consuntivos y de diez a�os respecto de los no consuntivos.
Los plazos comenzar�n a correr desde la publicaci�n de la resoluci�n que los incluya por primera vez en el listado de los derechos afectos a la patente por no uso.
La resoluci�n que declare extinguido el derecho de aprovechamiento podr� ser objeto de los recursos de reconsideraci�n y reclamaci�n.
En esta materia se acordaron diversas disposiciones transitorias que garantizan la continuidad de la vigencia y del car�cter indefinido de los derechos de aprovechamiento reconocidos o constituidos antes de la publicaci�n de esta ley.
Se establece que los due�os o titulares de dichos derechos quedar�n sujetos a todas las dem�s disposiciones del C�digo de Aguas, los que podr�n extinguirse por su no uso y caducar por su no inscripci�n en el Registro de Propiedades del Conservador de Bienes Ra�ces.
Con el objeto de fortalecer la capacidad de gesti�n, se obliga a los titulares de los derechos de aprovechamiento constituidos por acto de autoridad competente con anterioridad a la publicaci�n de esta ley a inscribirlos ante el Conservador de Bienes Ra�ces.
Un �ltimo aspecto de la iniciativa lo constituye la protecci�n de �reas de importancia patrimonial y ambiental, tales como glaciares, �reas declaradas bajo protecci�n oficial de la biodiversidad, vegas, pajonales y bofedales y tambi�n humedales en ciertas regiones del pa�s, en los que se proh�be o se limita severamente la autorizaci�n de derechos.
Se�ora Presidenta, Honorables colegas, quiero remarcar que la Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a realiz� un intenso trabajo que implic� recibir a muchas entidades y personas, y adopt� buena parte de las resoluciones que se han rese�ado en este informe con una clara mayor�a.
El texto que presentamos sirvi� posteriormente de base para el trabajo de las restantes instancias, persistiendo muchos de los objetivos y principios introducidos.
Es cuanto puedo informar a esta Honorable Sala, se�ora Presidenta.
Muchas gracias.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias a la Senadora Adriana Mu�oz, Presidenta de la Comisi�n de Recursos H�dricos.
Le ofrezco la palabra de inmediato al Senador Juan Castro, Presidente de la Comisi�n de Agricultura, para que rinda informe a esta Sala del proyecto de nuevo C�digo de Aguas.

El se�or CASTRO.- Gracias, Presidenta.
A la Comisi�n de Agricultura del Senado le correspondi� revisar el proyecto de ley que modifica el C�digo de Aguas, iniciado en moci�n de los Honorables Diputados se�ora Alejandra Sep�lveda, se�ores Fernando Meza, Guillermo Teillier, Leopoldo P�rez y de los ex Diputados se�ora Andrea Molina y se�ores Enrique Accorsi, Enrique Jaramillo, Roberto Le�n, Patricio Vallesp�n, y el actual Senador se�or Alfonso de Urresti.
El proyecto ingres� a la C�mara de Diputados para su primer tr�mite constitucional el 17 de marzo del a�o 2011. El 24 de noviembre del a�o 2016 ingres� al Senado, disponi�ndose su estudio por la Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a; por la de Agricultura, y por la de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento.
Por acuerdo de Comit�s, las Comisiones se�aladas precedentemente fueron autorizadas para discutir el proyecto en general y en particular en el primer informe.
El 22 de agosto del a�o 2017 se emite el primer informe de la Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a, y el 27 de marzo del a�o 2020 la Comisi�n de Agricultura emite su primer informe.
La Comisi�n de Agricultura, previo a su votaci�n en general, recibi� a m�s de ochenta expositores de diversas organizaciones de la sociedad civil, a autoridades de instituciones gubernamentales y no gubernamentales, a acad�micos y a profesionales vinculados con la regulaci�n del uso del agua, quienes manifestaron sus observaciones y comentarios sobre esta iniciativa legal.
Posteriormente, la Comisi�n aprob� en general el proyecto de ley por la unanimidad de sus miembros, Senadores se�oras Aravena y Rinc�n y se�ores Castro y Elizalde y el ex Senador se�or Harboe.
Cabe se�alar que, antes de iniciar la discusi�n en particular, el Ejecutivo present� una indicaci�n sustitutiva al texto vigente del C�digo de Aguas, omitiendo el texto aprobado en general por nuestra Comisi�n, correspondiente al propuesto por la Comisi�n Especial de Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a.
En atenci�n a lo expuesto, la discusi�n en particular en este informe se divide en dos partes: una trata la indicaci�n sustitutiva, signada como la indicaci�n n�mero 1; y otra contiene las indicaciones presentadas al texto aprobado en general por nuestra Comisi�n, que corresponde al texto propuesto por la Comisi�n Especial de Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a, que van desde la indicaci�n n�mero 2 a la 82b, entre las cuales se intercalan las indicaciones que present� el Ejecutivo el 17 de julio de 2019 y el 9 de marzo de 2020.
Asimismo, se deja constancia de que dentro del art�culo �nico del proyecto de ley aprobado por la Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a fueron consideradas normas org�nicas constitucionales las siguientes: el inciso final del art�culo 5 quinquies, contenido en el numeral 3; el inciso final del art�culo 6 bis, contenido en el numeral 5; el literal ii) de la letra a) del numeral 31 (que pas� a ser 46); el literal ii) de la letra c) (que pas� a ser la letra f) del numeral 37 (que pas� a ser 54); los incisos tercero y cuarto del art�culo 129 bis 12 A, contenido en el numeral 38 (que pas� a ser 55); la segunda oraci�n del inciso quinto del art�culo 134 bis contenido en el numeral 43 (que pas� a ser 64); el art�culo segundo transitorio del C�digo de Aguas, contenido en el numeral 65 (que pas� a ser 106); el art�culo 5� transitorio del C�digo de Aguas, contenido en el numeral 66 (que pas� a ser 107), y la oraci�n final del inciso quinto del art�culo segundo transitorio del proyecto de ley, conforme al art�culo 77 de la Constituci�n Pol�tica de la Rep�blica, toda vez que modifican la organizaci�n y atribuciones de los tribunales de justicia. Cabe hacer presente que se consult� oportunamente a la Corte Suprema y se recibi� su respuesta.
La Comisi�n de Agricultura modific� la oraci�n final del inciso quinto del art�culo segundo transitorio y, al respecto, consult� a la Corte Suprema por oficio.
En cuanto a su estructura, el proyecto consta de dos art�culos permanentes: el primero comprende ciento diez numerales que modifican el C�digo de Aguas y el segundo deroga el art�culo 5� del decreto ley N� 2.603, de 1979. Adem�s, considera diecisiete disposiciones transitorias.
Cabe destacar que los principales objetivos del proyecto aprobado por la Comisi�n de Agricultura dicen relaci�n con los siguientes:
-Dar seguridad jur�dica al ejercicio del derecho humano de acceso al agua potable y saneamiento, favoreciendo un adecuado balance entre la funci�n de subsistencia, la funci�n productiva y la funci�n ecosist�mica del recurso h�drico.
-Intensificar y complementar el car�cter de uso p�blico del agua.
-Consagrar una nueva regulaci�n para la constituci�n de nuevos derechos de aprovechamiento y establecer disposiciones que regulan la extinci�n y la caducidad de los derechos de aprovechamiento en caso de cumplirse ciertas condiciones definidas en la ley.
-Proteger y reforzar la funci�n que cumple el agua dulce en los ecosistemas terrestres, aumentando las zonas de prohibici�n de extracci�n de aguas subterr�neas y fortaleciendo su marco regulatorio, al igual que el de las �reas de restricci�n, regul�ndose la recarga artificial de acu�feros y cre�ndose, adem�s, la figura del derecho de aprovechamiento in situ, cuyo prop�sito es permitir el destinar aguas para estos fines, eximi�ndoles del pago de patentes por no aprovechamiento.
Finalmente, hay que hacer presente que durante la tramitaci�n del proyecto la Comisi�n recibi� una serie de solicitudes de diversas comunidades ind�genas respecto de la necesidad de someter esta iniciativa legal al procedimiento de consulta consagrado en el art�culo 6� del Convenio N� 169 de la OIT.
Sobre el particular, la Comisi�n invit� al Ejecutivo y a representantes de los pueblos originarios a analizar este tema, resolviendo oficiar al entonces Presidente del Senado para manifestarle su preocupaci�n por el hecho de que el Congreso Nacional no cuenta con un procedimiento que aborde la consulta ind�gena, solicit�ndole aprobar, en un plazo prudente, un reglamento de consulta ind�gena acorde a los est�ndares internacionales que regulan esta materia, con los recursos que sean necesarios para su implementaci�n.
Es cuanto puedo informar, se�ora Presidenta.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias al Senador Juan Castro, Presidente de la Comisi�n de Agricultura.
A continuaci�n, le ofrezco la palabra al Senador Pedro Araya, Presidente de la Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento, para que rinda informe a esta Sala respecto del tratamiento en su Comisi�n del proyecto de nuevo C�digo de Aguas.
Senador Araya, tiene la palabra.

El se�or ARAYA.- Se�ora Presidenta, el proyecto que esta Sala va a discutir en general en esta oportunidad tiene su origen en una moci�n de autor�a de los Diputados se�ora Alejandra Sep�lveda y se�ores Fernando Meza, Guillermo Teillier, Leopoldo P�rez y de los ex Diputados se�ora Andrea Molina y se�ores Enrique Accorsi, Enrique Jaramillo, Roberto Le�n, Patricio Vallesp�n y del actual Senador se�or Alfonso de Urresti.
Cabe hacer presente que la iniciativa en estudio ingres� a tramitaci�n en el Senado con fecha 24 de noviembre de 2016, determin�ndose su estudio por las Comisiones de Recursos H�dricos, Desertificaci�n y Sequ�a, de Agricultura y de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento.
Asimismo, se debe consignar que en sesi�n de 28 de enero de 2020 la Sala de la Corporaci�n acord� que la instancia parlamentaria que presido se abocara �nicamente al estudio de las materias que digan relaci�n con la Constituci�n Pol�tica de la Rep�blica. Para enfrentar este cometido, la Comisi�n cont� con la permanente colaboraci�n, en el �mbito t�cnico, del Director General de Aguas, se�or Oscar Cristi; y del ex Director de esa repartici�n, se�or Carlos Est�vez.
De igual manera, para el debido estudio de las normas de competencia de la Comisi�n, se recibi� la opini�n de diversos acad�micos de derecho constitucional, a saber, la se�ora Tatiana Celume y los se�ores Arturo Fermandois, Enrique Navarro, Jos� Antonio Ram�rez y Emilio Pfeffer. De igual modo, se cont� con el relevante aporte de representantes del Ministerio de Obras P�blicas, quienes, tomando como base la discusi�n suscitada en el seno de la Comisi�n, efectuaron proposiciones que perfeccionaron la redacci�n de las disposiciones que conforman el texto de la iniciativa.
A partir de ese estudio, el proyecto que se presenta a la consideraci�n de la Sala persigue, entonces, modificar en forma integral el C�digo de Aguas para establecer el derecho esencial al agua; dar seguridad jur�dica al ejercicio del derecho humano de acceso al agua potable y saneamiento, propiciando un adecuado balance entre la funci�n de subsistencia, la funci�n productiva y la funci�n ecosist�mica del recurso h�drico; intensificar y complementar el car�cter de uso p�blico del agua; consagrar una nueva regulaci�n para la constituci�n, ejercicio y extinci�n de los derechos de aprovechamiento de aguas en caso de cumplirse ciertas condiciones definidas en la ley, y proteger y fortalecer la funci�n que cumple el agua dulce en los ecosistemas terrestres.
Con la finalidad de cumplir estrictamente el mandato de la Sala del Senado, se encarg� a los entonces Senadores se�ores Andr�s Allamand y V�ctor P�rez, exintegrantes de la Comisi�n, la confecci�n de un listado de disposiciones emanadas del proyecto evacuado por la Comisi�n de Agricultura sobre las cuales tendr�an reparos de constitucionalidad.
A partir de esa labor, se definieron los preceptos sobre los que se centrar�a la discusi�n, de manera de superar eventuales observaciones de constitucionalidad que se hubiesen formulado y asegurar su plena concordancia con los preceptos del Texto Fundamental.
A continuaci�n efectuar� una descripci�n de las disposiciones estudiadas.
En primer lugar, se consideraron las enmiendas propuestas por la Comisi�n de Agricultura para el art�culo 6� del C�digo de Aguas, que en lo medular determina las caracter�sticas, formas de constituci�n y duraci�n del derecho de aprovechamiento de aguas.
A este respecto, cabe se�alar que si bien la constitucionalidad de la mayor�a de los incisos que componen el precepto fue sancionada por la unanimidad de los miembros de la Comisi�n, en algunos casos con enmiendas destinadas a reforzar su concordancia con otras disposiciones del proyecto de ley, se present� una votaci�n de mayor�a en el inciso segundo, que aborda la duraci�n del derecho de aprovechamiento de aguas. Sobre el particular, el voto de minor�a observ� la diferencia de plazos que se instaur� entre los derechos consuntivos y los no consuntivos, que se estim� de car�cter injustificado.
En el art�culo 6� bis, que trata las causales de extinci�n de los derechos de aprovechamiento y la contabilizaci�n de los plazos que dar�n lugar a esta sanci�n, se produjo una situaci�n similar. En efecto, solo en el primer inciso se verific� una votaci�n de mayor�a, mientras que sobre las dem�s disposiciones hubo total consenso en la Comisi�n sobre su conformidad con la Carta Fundamental.
Sin perjuicio de la aprobaci�n de algunas modificaciones que perfeccionaron su redacci�n, el voto de minor�a, en este caso, reproch� un doble castigo para los mismos hechos, pues, en su opini�n, el no uso efectivo del derecho, que dar�a lugar a la extinci�n, ya estar�a sancionado por el pago de la respectiva patente.
Luego, en lo concerniente a las enmiendas propuestas en el art�culo 17, la Comisi�n circunscribi� su examen �nicamente al inciso cuarto, definiendo su constitucionalidad por mayor�a de sus integrantes.
La citada disposici�n regula la facultad de la Direcci�n General de Aguas para ordenar una redistribuci�n del recurso h�drico en aquellos casos en que dos o m�s juntas de vigilancia ejerzan jurisdicci�n en la totalidad de la fuente de abastecimiento, cuando una de estas organizaciones se sienta perjudicada por las extracciones que la otra realice. Al efecto, la posici�n minoritaria opin� que la amplitud de la redacci�n, que no se�alar�a los lineamientos a los que se deber� sujetar la autoridad, tanto en el procedimiento a utilizar como en la forma de resolver la discrepancia, podr�a derivar en la adopci�n de decisiones eventualmente arbitrarias o discriminatorias.
En el siguiente precepto sometido al estudio de constitucionalidad, esto es, la propuesta para el inciso segundo del art�culo 20 del C�digo de Aguas, la Comisi�n, junto con aprobar de forma un�nime su constitucionalidad, decidi� modificar su texto para precisar que, en el caso de los derechos de aprovechamiento sobre las aguas que corresponden a vertientes que nacen, corren y mueren dentro desde una misma heredad, como asimismo sobre las aguas de lagos menores no navegables por buques de m�s de 100 toneladas, de lagunas y pantanos situados dentro de una sola propiedad y en las cuales no existan derechos de aprovechamiento constituidos a favor de terceros, el uso y goce de esas aguas por parte del propietario de la ribera tendr� el car�cter de derecho real.
En seguida, correspondi� el estudio de las enmiendas al art�culo 129 bis, N� 1, que contaron con el apoyo un�nime de los miembros presentes de la Comisi�n. Dicha instancia legislativa, adem�s de ratificar su concordancia con el texto constitucional, reorden� algunas de sus disposiciones por razones de t�cnica legislativa y rechaz� la constitucionalidad de uno de sus incisos, a saber, el que dispon�a una excepci�n del establecimiento del caudal ecol�gico m�nimo para los derechos de aprovechamiento de aguas cuyos titulares sean peque�os productores agr�colas, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 13 de la ley N� 18.910, por estimarse que importar�a una discriminaci�n arbitraria y una infracci�n al principio de igualdad ante la ley, pues no hay una raz�n de fondo para circunscribir los efectos de la excepci�n �nicamente a quienes ejercen labores agr�colas.
Posteriormente, la Comisi�n se aboc� al estudio de una de las disposiciones centrales de la iniciativa de ley y que fue objeto de uno de los an�lisis m�s exhaustivos por parte de la Comisi�n. En efecto, se acordaron una serie de enmiendas al art�culo 134 bis, todas aprobadas un�nimemente, por las que se regularon detalladamente las fases del procedimiento de extinci�n de los derechos de aprovechamiento de aguas, tanto en su fase administrativa como en su sede judicial.
Del mismo modo, se acord� de forma un�nime enmendar la propuesta para el art�culo 147 qu�ter con la finalidad de explicitar que la atribuci�n excepcional del Presidente de la Rep�blica para constituir derechos de aprovechamiento, aun cuando no exista disponibilidad, deber� contar con un informe previo y favorable de la Direcci�n General de Aguas que justifique tanto que es con la sola finalidad de garantizar el consumo humano, saneamiento o el uso dom�stico de subsistencia, como que no ha sido posible la aplicaci�n de otras normas que establece el C�digo de Aguas o que estas no han sido efectivas.
La �ltima de las modificaciones permanentes examinadas fue la que recae en el art�culo 314 del C�digo de Aguas, destinada a regular la facultad presidencial para declarar zonas de escasez h�drica ante una situaci�n de severa sequ�a. Sobre estas reglas se dispuso que dicha facultad se deb�a ejercer previo informe favorable de la Direcci�n General de Aguas, prioriz�ndose el consumo humano, saneamiento o el uso dom�stico de subsistencia.
La mayor�a de los incisos concitaron el apoyo un�nime de la Comisi�n, que ratific� su plena concordancia con el texto constitucional, salvo en aquella norma que consigna que, para efectos del proceso de fijaci�n de tarifas establecido en el decreto con fuerza de ley N� 70, de 1988, del Ministerio de Obras P�blicas, se considerar� que las aguas entregadas en virtud del presente art�culo son aportes de terceros y tienen un costo igual a cero; y la que instituye que todo aquel titular de derechos que reciba menor proporci�n de aguas que la que correspond�a de conformidad a las disponibilidades existentes tendr� derecho a ser indemnizado por el Fisco. Dichas disposiciones fueron aprobadas por la mayor�a de los miembros de la Comisi�n.
Finalmente, se estudiaron dos disposiciones transitorias.
En primer t�rmino, se ratificaron un�nimemente las enmiendas propuestas en el art�culo primero transitorio, que postula que los derechos de aprovechamiento reconocidos o constituidos antes de la publicaci�n de la normativa en debate continuaran estando vigentes y mantendr�n su car�cter de indefinidos en el tiempo.
Sobre este punto, y para una mayor claridad de la regla estatuida, la Comisi�n decidi� el reemplazo de la expresi�n "usos susceptibles de regularizaci�n" por "usos que fuesen regularizados por la autoridad competente", que tambi�n mantendr�n su naturaleza indefinida.
Por �ltimo, en el art�culo segundo transitorio, la Comisi�n acord� importantes modificaciones para circunscribir la sanci�n de caducidad de los derechos de aprovechamiento a su falta de inscripci�n en los registros de propiedad de aguas de los conservadores de bienes ra�ces. En tanto, el incumplimiento del registro de tales derechos en el catastro p�blico de aguas, a cargo de la Direcci�n General de Aguas, ser� penado con una multa de segundo grado, correspondiente a un monto de 51 a 100 unidades tributarias mensuales.
La mayor parte de estas disposiciones transitorias recibi� el apoyo un�nime de la Comisi�n, la cual aval� su plena correspondencia con las normas constitucionales, salvo dos incisos que fueron aprobados por mayor�a de votos.
Se�ora Presidenta, hago notar que el informe de la Comisi�n da cuenta del extenso trabajo realizado, consignando las intervenciones escuchadas durante el ciclo de audiencias que se llev� a cabo, la discusi�n de los preceptos abordados y los acuerdos alcanzados a su respecto.
Es cuanto puedo informar en mi calidad de Presidente de la Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n, Justicia y Reglamento.

La se�ora PROVOSTE (Presidenta).- Muchas gracias al Senador Pedro Araya.
Solicito el acuerdo de la Sala para que pueda presidir moment�neamente el Senador �lvaro Elizalde.
Acordado.
--Pasa a dirigir la sesi�n, en calidad de Presidente accidental, el Senador se�or Elizalde.

El se�or ELIZALDE (Presidente accidental).- Le vamos a dar la palabra al Ministro de Obras P�blicas.
Ministro, tiene la palabra.

El se�or MORENO (Ministro de Obras P�blicas).- Muchas gracias, Presidente.
Chile tiene varias d�cadas en las cuales se ha estado reduciendo la pluviometr�a. De hecho, si miramos las d�cadas anteriores, ha estado cayendo la cantidad de lluvia en aproximadamente entre el 10 y el 20 por ciento por cada d�cada. En la �ltima, entre 2010 y 2019, esto se aceler�. Y si miramos entre Santiago y Valpara�so, la pluviometr�a disminuy� en casi 40 por ciento. Eso incluy� el a�o 2019, que es el m�s seco de nuestra historia. Tambi�n hemos tenido el 2020 y el 2021 a�os bajo lo normal. Incluso, pensamos que este a�o 2021 puede ser tan malo como el a�o 2019.
Todo indica que esta situaci�n va a continuar. Lo que tenemos al frente es un cambio clim�tico permanente. Y esto afecta a una zona entre el centro norte y el centro sur de nuestro pa�s, donde est� el 80 por ciento de la poblaci�n y se concentra el 72 por ciento del producto geogr�fico.
Es vital que tomemos las medidas de fondo, las medidas de emergencia y de largo plazo, para poder enfrentar esta nueva realidad. Tenemos que asegurar nuestra seguridad h�drica; tenemos que asegurar la sustentabilidad de los acu�feros y de los ecosistemas; tenemos que asegurar un marco legal e institucional adecuado a ese desaf�o.
El C�digo de Aguas no resuelve todo esto, aunque es un pilar importante. De hecho, en estos d�as estamos iniciando la tramitaci�n de otros proyectos de ley, como el que crea el nuevo Ministerio de Obras P�blicas y Recursos H�dricos; se estableci� la Mesa Nacional del Agua; se est�n desarrollando planes estrat�gicos de cuenca para todas las principales cuencas del pa�s; se han declarado en prohibici�n o restricci�n m�s de la mitad de los acu�feros para protegerlos, y se ha incrementado enormemente la inversi�n h�drica en desaladoras, embalses, canales, APR, nuevos pozos, etc�tera.
Pero el C�digo de Aguas es una pieza muy importante de la soluci�n, porque en sus 317 art�culos resume buena parte de la legislaci�n sobre el agua: define su naturaleza jur�dica, la forma de asignar y terminar los derechos de agua, las normas de protecci�n y prioridad del consumo humano y de los ecosistemas, entre otras. Esto incluye definir las atribuciones y responsabilidades de la Direcci�n General de Aguas.
Este proyecto, que hoy d�a ustedes van a votar, se inici� mediante una moci�n hace m�s de diez a�os; tuvo indicaciones sustitutivas de la Presidenta Bachelet y del Presidente Pi�era en distintos a�os, y lo han revisado y debatido las Comisiones Especial sobre Recursos H�dricos, de Agricultura y de Constituci�n del Senado, como hemos escuchado por parte de sus Presidentes.
Las posiciones iniciales en esta discusi�n eran muy diferentes en un tema que adem�s es de gran inter�s p�blico. Sin embargo, con el dedicado trabajo de todos los Senadores y tambi�n del Ejecutivo ha sido posible revisar y mejorar cada parte de este proyecto, concitando en su conformaci�n la unanimidad del apoyo de todos los Senadores que lo revisaron en pr�cticamente todas las materias.
No me voy a explayar en los aspectos t�cnicos, que ustedes ya conocen, que han escuchado de parte de los Presidentes de las Comisiones y que seguramente han examinado en los estudios efectuados sobre el particular; pero esta iniciativa refuerza la protecci�n y la seguridad del consumo humano, agregando, adem�s -cosa que no ten�a el C�digo de Aguas actual, del a�o 1981-, las necesidades de saneamiento y de subsistencia; la prioridad para resguardar tambi�n los ecosistemas, y luego, la seguridad que requieren los distintos usos productivos. De la misma forma, refuerza la naturaleza jur�dica de bien nacional de uso p�blico del agua.
Por otra parte, el proyecto mejora las facultades fiscalizadoras y reguladoras de la Direcci�n General de Aguas; asegura que esta entidad contar� con la informaci�n sobre los derechos de agua y sus propietarios, adecuadamente inscritos y registrados.
Todo lo anterior se hace en un marco de seguridad jur�dica y de procedimientos adecuados para la defensa de los derechos de quienes los ejerzan, permitiendo que puedan tomar sus decisiones con razonable certidumbre.
Por todo lo expuesto, el Ejecutivo espera que el Senado respalde este proyecto, que ha sido elaborado con la participaci�n y el apoyo de todos los sectores.
Ello va a permitir contar con una herramienta inestimable para enfrentar la nueva realidad h�drica y poner este desaf�o donde realmente corresponde; un desaf�o que no tiene ning�n color pol�tico, que supera largamente nuestras fuerzas individuales y que exige de todos la necesidad de acordar una ruta com�n, aceptada por todos y que posibilita concentrar las energ�as en la �nica y verdadera tarea: c�mo adaptarnos m�s r�pidamente y en forma menos dolorosa al cambio clim�tico que nos est� afectando.
Muchas gracias, Presidente.

El se�or ELIZALDE (Presidente accidental).- Gracias, Ministro.
Tiene la palabra el Senador Alfonso de Urresti, quien est� participando de esta sesi�n telem�ticamente.

El se�or DE URRESTI.- Presidente, quiero saludar a todos los integrantes de las Comisiones que han informado este proyecto; al Ministro; a los colegas.
Como autor de este proyecto, que presentamos el 17 de marzo del 2011 -se han cumplido pr�cticamente diez a�os desde su ingreso-, me alegra que comencemos a ver el final de esta tremenda discusi�n.
Deseo enumerar los principales contenidos de esta reforma, porque deben quedar en la historia de la ley.
Primero, la naturaleza jur�dica del derecho de aprovechamiento de aguas.
Se intensifica la noci�n de que las aguas son un bien nacional de uso p�blico y que pertenecen a la sociedad toda.
Se resguarda la multifuncionalidad de las aguas, posibilitando el consumo humano, el saneamiento, el uso dom�stico de subsistencia, la preservaci�n ecosist�mica y la productiva.
La funci�n de inter�s p�blico consagra limitaciones y restricciones al ejercicio de los derechos de aprovechamiento de aguas, los cuales dejan de ser perpetuos, posibilitando su extinci�n y caducidad tanto de antiguos como de nuevos derechos.
Se explicita que el derecho de aprovechamiento nace de una concesi�n y que los nuevos derechos ser�n temporales. Este es un tremendo cambio desde el punto de vista de una noci�n distinta de la que tuvo el legislador, especialmente en la dictadura, al consagrar estos derechos.
En el caso de los territorios ind�genas, el Estado deber� velar por la integridad entre tierra y agua y proteger las aguas existentes para beneficio de las comunidades ind�genas, un principio fundamental que se est� restableciendo.
El segundo principio tiene que ver con la priorizaci�n de las aguas para la funci�n de subsistencia.
Se reconoce el acceso al agua potable, al saneamiento como un derecho humano, esencial e irrenunciable que debe ser garantizado por el Estado. Prioriza el uso para el consumo humano, de subsistencia y saneamiento tanto en el otorgamiento como en la limitaci�n al ejercicio de los derechos de aprovechamiento, como en el caso de los decretos de escasez h�drica. De igual manera, para asegurar el consumo humano, el saneamiento y los usos dom�sticos de subsistencia el Estado podr� constituir reservas de aguas disponibles, pudiendo para ello denegar solicitudes de derecho de aprovechamiento.
Se faculta a la Direcci�n General de Aguas para autorizar extracciones por un caudal no superior a 12 litros por segundo mientras una APR tramita sus derechos de agua. Esto es tremendamente importante.
Se resguarda la calidad de las aguas, especialmente si son aprovechadas para el consumo humano, pudiendo la Direcci�n General de Aguas limitar su uso, o suspender su ejercicio de existir riesgo de una grave afectaci�n a la fuente natural de donde se extrae.
Por otro lado, cualquier comit� de agua potable rural podr� cavar en el suelo propio o en el de cualquiera de sus integrantes pozos para consumo humano y uso dom�stico. Se trata de un derecho que se concede por el solo ministerio de la ley (esto se consagra en el art�culo 56).
Se exime del pago de patente a los derechos no ejercidos por un APR. Excepcionalmente, el Presidente de la Rep�blica, con la sola finalidad de garantizar los usos de la funci�n de subsistencia, podr� constituir derechos de aprovechamiento, aunque no exista disponibilidad.
Las asociaciones de canalistas que abastezcan a prestadores de servicios sanitarios deber�n adoptar las medidas necesarias para que APR y sanitarias reciban el caudal requerido a fin de garantizar el consumo humano y los usos dom�sticos de subsistencia.
El tercer principio se vincula con la protecci�n de �reas de importancia ambiental y patrimonial.
Aqu� avanzamos tremendamente en esto, cuando la ley no consagraba los temas de escasez como una funci�n, como una realidad que hoy tenemos demasiado extendida.
Promueve la preservaci�n ecosist�mica y el desarrollo productivo.
Proh�be exploraciones y extracciones de aguas en glaciares, en �reas declaradas bajo protecci�n oficial de la biodiversidad, en aguas subterr�neas que alimentan humedales y pajonales de la macrozona norte; en terrenos que corresponden a sectores acu�feros que alimenten humedales que hayan sido declarados por el Ministerio del Medio Ambiente como ecosistemas amenazados, ecosistemas degradados o sitios priorizados; en zonas de turberas en las Regiones de Ays�n y Magallanes, principalmente.
Establece que ante una degradaci�n de un acu�fero que afecte su sustentabilidad la Direcci�n General de Aguas deber� limitar el ejercicio de los derechos de aprovechamiento en la zona degradada a prorrata de ellos.
Crea un nuevo tipo de derechos de aprovechamiento de aguas in situ, o que no requiere la extracci�n de las aguas tanto para fines de conservaci�n ambiental como para el desarrollo de un proyecto de turismo sustentable, recreacional o deportivo.
El cuarto principio fundamental de esta modificaci�n es el fomento de la gesti�n eficiente de las aguas -tema tremendamente relevante- no solo en la explotaci�n, sino tambi�n en el cuidado del ciclo hidrogeol�gico y de los ecosistemas que interact�an con el agua, previniendo afectaciones del aprovechamiento sobre un acu�fero o fuente superficial. La Direcci�n General podr� limitar su uso o suspender su ejercicio.
Se establecen medidas inhibitorias y sanciones frente a la tenencia ociosa y especulativa de los derechos que se aprovechan. Con esto se impacta, se interviene directamente en la especulaci�n, con fines lucrativos de la constituci�n de derechos.
Se consagra el principio de "�selo o devu�lvalo", posibilitando la extinci�n de derechos que no se aprovechan total o parcialmente para que puedan decretarse reservas o para que vuelvan a la sociedad como bienes nacionales de uso p�blico.
Se duplica incrementalmente, cada cuatro a�os, el monto de la sanci�n de pago de patentes por no aprovechamiento de las aguas parcialmente si su titular no hace uso efectivo del recurso.
Todos los derechos deber�n inscribirse -y esto es tremendamente importante- a riesgo de su caducidad en caso contrario.
Se pone el foco en la relevancia de la informaci�n para mejor gesti�n de las aguas y se combate a los especuladores que eluden inscribir sus derechos y pagar patente. Esto es de enorme trascendencia, porque hay una opacidad en el mercado de las aguas, en el mundo de quienes tienen constituidos derechos sobre ellas. Entonces, no hay un registro p�blico, no se pagan las patentes, y con eso se genera una nebulosa que solo afecta a los especuladores.
Se premia al usuario diligente; no tiene riesgo de extinci�n o caducidad el titular del derecho de aprovechamiento con obras de aprovechamiento y que inscribe sus derechos.
Se regulan los planes estrat�gicos de recursos h�dricos en cuencas para propiciar la seguridad h�drica frente al cambio clim�tico. Estos planes deber�n considerar a lo menos los siguientes puntos: la modelaci�n hidrol�gica o hidrogeol�gica de la cuenca; un balance h�drico; la recuperaci�n de acu�feros cuya sustentabilidad est� afectada; un plan para hacer frente a la necesidades futuras de recursos h�dricos con preferencia, evidentemente, en el consumo humano; evaluaci�n por cuenca al objeto de implementar, innovar con fuentes alternas para el aprovechamiento y reutilizaci�n de las aguas, con �nfasis en soluciones basadas especialmente en la naturaleza (la evaluaci�n incluir�, entre otros, la identificaci�n de potenciales impactos ambientales, sociales y las proyecciones de demanda para consumo humano en un plazo de diez a�os); un programa para la implementaci�n y modernizaci�n de las redes de monitoreo fluviom�trica, meteorol�gica, sedimentom�tricas, y la mantenci�n e implementaci�n de la red de monitoreo de calidad de las aguas, de niveles de pozos, embalses, lagos, glaciares y otros elementos t�cnicos para anticipar la disponibilidad de agua.
Por �ltimo, se crea un fondo para la investigaci�n, innovaci�n y educaci�n en materia de recursos h�dricos.
Se�or Presidente, he querido enumerar un conjunto de principios con los cuales se han hecho las modificaciones, en que se han detenido las diversas sesiones que hemos llevado a cabo especialmente en la Comisi�n de Constituci�n, donde nos toc� ver los aspectos constitucionales y realizar la discusi�n acerca de su impacto en la Carta Fundamental.
Quiero aprovechar esta instancia para agradecer el debate, porque en todas y cada una de las sesiones en que analizamos esta materia no solo hubo acad�micos y acad�micas que nos ilustraron con sus distintas posiciones, pero fundament�ndolas desde el �mbito de su competencia: tambi�n concurrieron el actual Director General de Aguas como el ex Director Carlos Est�vez, dos personas que participaron permanentemente, que conocen la tem�tica y que les ha tocado lidiar esta instituci�n, y el Ministro de Obras P�blicas, adem�s de otros profesionales.
Pero lo m�s relevante es que, al menos en la Comisi�n de Constituci�n, donde nos toc� dar esta discusi�n, la mayor�a de los art�culos fueron aprobados por mayor�a. Para descartar cualquier reclamaci�n ante el Tribunal Constitucional se consign� el voto de minor�a por quienes as� lo manifestaron; pero se hizo el esfuerzo de despejar cualquier duda de constitucionalidad para eventuales recursos que se quieran intentar ante el TC.
Por �ltimo, se�or Presidente, transcurridos diez a�os desde la presentaci�n de este proyecto, de decenas de sesiones, de reuniones, creo que comienza a ver la luz un nuevo Chile que tambi�n se hace cargo de recuperar las aguas para todos nuestros compatriotas, para evitar la especulaci�n y tambi�n para darles un mensaje a quienes son sus principales usuarios: los consumidores humanos; los comit�s de agua potable rural a lo largo de todo Chile; las comunidades ind�genas, los territorios donde claramente no se entiende que en alg�n momento ocurri� esta situaci�n de desacoplar el agua de la tierra. Eso es algo que no existe en otras partes del mundo.
Voy a votar a favor de este proyecto, se�or Presidente.

El se�or ELIZALDE (Presidente accidental).- Gracias, Senador De Urresti.
Tiene la palabra la Senadora Isabel Allende.

La se�ora ALLENDE.- Presidente, como acaban de se�alar los tres informantes de las respectivas Comisiones: la Comisi�n Especial sobre Recursos H�dricos, que fue la primera encargada de revisar este proyecto, lleva diez a�os en ello; posteriormente, la Comisi�n de Agricultura, y finalmente la Comisi�n de Constituci�n; y como lo acaba de decir uno de los autores del proyecto, en ese entonces el Diputado De Urresti, es bien impactante que hayan transcurrido diez a�os de tramitaci�n de una reforma inicialmente muy resistida por algunos sectores de la industria, a pesar de la enorme justicia hist�rica en la distribuci�n de las aguas en Chile, m�s a�n si estamos experimentando, como pa�s tan vulnerable al cambio clim�tico, una de las mayores sequ�as.
El Ministro de Obras P�blicas, a quien aprovecho de saludar, nos hablaba del d�ficit pluviom�trico, que alcanza al 40 por ciento en la regi�n central y que afecta particularmente a la Regi�n de Valpara�so. Es cosa de recordar lo que ocurre en el valle de Aconcagua, en comunas como Petorca, La Ligua, Cabildo, en fin, cuya situaci�n es dram�tica. Producto de ello, miles de personas, de peque�os agricultores hoy d�a no pueden satisfacer sus necesidades m�s b�sicas, ni siquiera para generar esa agricultura de subsistencia.
Asimismo, cabe recordar tambi�n c�mo durante el estallido social la ciudadan�a exig�a recuperar el agua para Chile. Y a pesar de eso, una reforma constitucional que presentamos mediante la cual consagr�bamos el agua como un derecho humano esencial y dispon�amos que era obligaci�n del Estado garantizarlo fue aprobada por 24 votos a votos a favor y 12 en contra, lo que impidi� que pudi�semos establecer ese derecho a nivel constitucional. �Por qu�? Por el famoso quorum de dos tercios.
Espero, obviamente, que ello sea tratado en la Nueva Constituci�n, como corresponde.
Tambi�n quiero recordar que en 1981, en plena dictadura, cuando se estableci� el C�digo de Aguas, se instal� este verdadero mercado del agua, que entrega su propiedad en forma gratuita y a perpetuidad a trav�s de estos llamados "derechos de aprovechamiento", que son heredables, vendibles y para toda la vida, no necesariamente asociados a proyectos y muchos de ellos de car�cter muy especulativo.
Una vez que se promulg� el C�digo de Aguas en 1981, la escasa informaci�n sobre c�mo obtener esos derechos de aprovechamiento permiti� que en menos de una d�cada grandes grupos econ�micos, due�os del sector el�ctrico, minero y agr�cola exportador, concentraran la propiedad de estos derechos de aprovechamiento en desmedro del acceso a este bien para habitantes rurales.
Este mercado, sin duda, ha sido extraordinariamente injusto para equilibrar el uso ambiental y social del agua con el productivo, y, desde luego, generando sobreotorgamiento de derechos de agua.
Por lo tanto, los problemas de la tierra y su disociaci�n con el agua y la gente que no accede a ella no son solamente problemas t�cnicos y de gesti�n. Aqu� debemos -cosa que afortunadamente se recupera en las modificaciones que estamos introduciendo- darle prioridad al consumo humano, a la conservaci�n, al agua como un bien nacional de uso p�blico que le pertenece a toda la naci�n.
Hoy estamos dando ese paso, es decir, estamos concedi�ndole prioridad al consumo humano y a la conservaci�n ambiental. Es m�s, quiero recordar lo que se�al� la Corte Suprema, que se pronunci� claramente ante la insuficiencia de medidas para paliar la crisis h�drica, particularmente de aquellas personas que hoy d�a se abastecen por la v�a del cami�n aljibe y que no pudieron acceder a los 100 litros de agua, situaci�n que se ha vivido en Cabildo, en La Ligua, en Petorca, como ya record�.
Esta reforma, como bien se ha dicho aqu�, tiene cuatro ejes fundamentales.
Se cambia la naturaleza jur�dica del agua, de los derechos de aprovechamiento; el agua, entonces, pertenece -y esto hay que enfatizarlo- a la naci�n toda; los derechos son fruto de concesiones y ser�n temporales, y son extinguibles y caducables. Los derechos de agua dejan de ser perpetuos, posibilitando su extinci�n y caducidad seg�n si no hay obras, o bien no han sido registrados como corresponde.
Por lo tanto -y esto es aplicable para los derechos antiguos y nuevos-, se explicita que el derecho al agua nace de esta concesi�n. De aqu� que los nuevos derechos -son cada vez menos los que van a quedar- sean temporales.
Se consagra la funci�n de subsistencia del agua, priorizando el derecho humano del acceso al agua potable y el saneamiento, importante para reforzar los APR, en que podr�n (cualquier APR) cavar en suelo propio o de cualquier integrante pozos para el consumo humano y de uso dom�stico. Se trata, pues, de un derecho que se le concede por el solo m�rito de la ley, y se le exime del pago de patente a derechos no ejercidos por un APR.
Se consagra tambi�n la funci�n de protecci�n de los ecosistemas del agua y -esto es muy importante- su adaptaci�n al cambio clim�tico.
Se proh�be la extracci�n en glaciares, humedales y turberas, as� como tambi�n las exploraciones y extracciones de agua en zonas sensibles para la diversidad.
Se crea un nuevo tipo de derechos de aprovechamiento in situ, que no implican extracci�n y que sirven tanto para conservaci�n ambiental como para proyectos, como aqu� se ha mencionado, de car�cter tur�stico, sustentable, recreacional o deportivo.
Se pone �nfasis en una gesti�n eficiente del agua. Por eso habl�bamos de "la extinci�n de los derechos ociosos". Es muy importante terminar con la especulaci�n.
Asimismo, cabe destacar los planes estrat�gicos de recursos h�dricos en las cuencas. Reci�n llevamos 10 de las 101 cuencas con las que debemos trabajar en esos planes estrat�gicos.
El Fondo de Investigaci�n e Innovaci�n.
Por supuesto, son dignas de resaltar las mayores facultades que se le otorgan a la Direcci�n General de Aguas para la fiscalizaci�n, regularizaci�n e intervenci�n en la gesti�n de casos de escasez h�drica, la que nos afecta seriamente.
Es relevante tambi�n la consagraci�n del principio, como se ha dicho, de "o lo usa o lo devuelve", el cual posibilita la extinci�n de derechos cuando no se aprovechan, cuando no hay obras o cuando solo se aprovechan parcialmente, pudiendo decretarse reserva o devolverlos a la sociedad como un bien de uso p�blico.
En definitiva, los derechos no son derechos si no son para todos, y terminan transform�ndose en privilegios.
En nuestro modelo de mercado existe hoy d�a una evidente crisis social y ambiental en la medida que no hay suficiente protecci�n ambiental y que no todos los ciudadanos acceden al agua potable. Por eso, esto se termina transformando en privilegios injustos para aquellos que ni siquiera tienen la posibilidad de acceder al consumo.
Por lo tanto, tenemos que devolver la idea de que el Estado debe proteger a los m�s d�biles.
Pienso, por ejemplo, en aquellos crianceros de la regi�n, que deben elegir entre dejar morir a sus animales o dejarlos a su libre suerte; o en aquellas familias que deben migrar por falta de agua.
Insisto: llevamos diez a�os esperando una reforma al C�digo de Aguas, que avance en declarar el agua como un bien nacional de uso p�blico, en consagrarla como un derecho humano y en un deber del Estado el protegerla, cosa que no logramos el a�o pasado a nivel constitucional.
Esta reforma avanza en la fiscalizaci�n y regulaci�n del mercado a trav�s de las nuevas facultades de la Direcci�n General de Aguas y, sobre todo, apunta a la protecci�n de la biodiversidad y de nuestros recursos naturales, porque, si no usamos esos recursos naturales para protegernos de los efectos del cambio clim�tico, estaremos dejando de lado uno de los mejores instrumentos.
Necesitamos, entonces, no volver m�s pobres a los pobres. No podemos seguir esperando una resoluci�n central para establecer un modelo m�s integral del agua, pues carecemos todav�a de la suficiente informaci�n.
Claramente tenemos que recuperar al agua para Chile, tal como lo expresaban durante el estallido social esos miles de ciudadanos que circulaban por las calles haciendo tal exigencia.
Tarea de la nueva Constituci�n es tambi�n consagrar el agua como un derecho humano esencial, que el Estado debe, por supuesto, garantizar.
Por todas estas razones, considero que este proyecto representa un claro avance y que son muy importantes los elementos que aqu� se han logrado establecer.
Por ello, desde ya anuncio, Presidente, mi voto a favor.
He dicho.

El se�or ELIZALDE (Presidente accidental).- Gracias, Senadora Allende.
Tiene la palabra el Senador Sandoval, y posteriormente, el Senador Bianchi.
Senador Sandoval.

El se�or SANDOVAL.- Muchas gracias, Presidente.
Sin duda, este es un proyecto de larga tramitaci�n -como bien se ha se�alado ac�, pr�cticamente diez a�os-, que fue presentado de manera transversal, lo que habla de la preocupaci�n sobre un tema tan significativo para nuestro pa�s como es el agua.
Efectivamente, este proyecto incluye a parlamentarios de diferentes bancadas -obviamente de nuestro sector tambi�n- frente a un tema que cada vez est� adquiriendo (hace diez a�os ya) mayor significaci�n.
El proyecto tiene por objeto establecer el derecho esencial al agua y dar seguridad jur�dica a su ejercicio; intensificar y complementar el car�cter de uso p�blico del agua; consagrar una nueva regulaci�n para la constituci�n, ejercicio y extinci�n de los derechos de aprovechamiento de agua; proteger y fortalecer la funci�n que cumple el agua dulce en los ecosistemas de nuestro pa�s y, obviamente, de todo el planeta.
En ese sentido, el proyecto adquiere hoy una significaci�n muy particular, especialmente cuando el mundo se ha visto azotado por procesos muy activos desde el punto de vista del cambio clim�tico y de los cuales nuestro pa�s, por cierto, no ha estado exento. Se han profundizado los d�ficits en aquellas �reas donde, hace alg�n pasado bastante remoto, las precipitaciones lograban cubrir las necesidades que exist�an.
Han aumentado los procesos de desertificaci�n. En el norte chico la t�pica frontera de la desertificaci�n ha ido avanzando hacia latitudes ubicadas m�s al sur.
En nuestro pa�s la cantidad de gente que vive el problema de la falta de suministro h�drico no es menor.
Seg�n los estudios de la �ltima Casen, del a�o 2017, 1.400.000 personas no tienen acceso a agua potable o alcantarillado. �Dram�tico es lo que ello significa! �1.431.000 personas!
Por su parte, 384.000 viviendas de nuestro pa�s no tienen agua potable.
Estamos hablando, evidentemente, de una situaci�n bastante compleja. �238 comunas del pa�s, de las 347, sufren carencia de agua en nuestro pa�s!
Por eso, creemos que esta situaci�n debemos enfrentarla.
Este proyecto de ley apunta a crear un marco institucional b�sico que se haga cargo de estas materias, establecer algunos procedimientos espec�ficos, otorgar el goce temporal de las aguas y eliminar la especulaci�n por medio de un incremento en las patentes por no uso. �Cu�nta gente ped�a derechos sin ni siquiera tener un metro cuadrado, a lo m�s un macetero en su casa, y sin embargo era tenedora de sendos derechos de agua, con el �nico af�n de establecer niveles de especulaci�n para venta o comercializaci�n!
Se establece la obligaci�n de informar los cambios de usos productivos, as� como la caducidad de los derechos no inscritos en los conservadores de bienes ra�ces.
Se consagra el reconocimiento del acceso al agua para bienes y servicios ambientales, y el fortalecimiento de los caudales ecol�gicos; se consagra un Estado que vele por la integridad entre tierra y agua y proteja las aguas existentes para el beneficio de las comunidades en general, por cierto de las comunidades ind�genas.
Evidentemente, los acontecimientos derivados del cambio clim�tico han repercutido en todo el pa�s. Para qu� decir en nosotros, que somos de la zona austral, donde Ays�n es la regi�n del agua y que posee una de las mayores reservas del recurso, adscritas a los dos campos de hielo de la zona austral: el Campo de Hielo Norte, el m�s cercano, dicho sea de paso, a la L�nea del Ecuador, y el Campo de Hielo Sur.
Asimismo, contamos con el r�o m�s caudaloso de Chile, el Baker, que atraviesa nuestra regi�n desde norte a sur, como desembocadura a su vez del lago m�s grande del pa�s, lago binacional por lo dem�s: el General Carrera.
Y sin embargo, a pesar de todas estas virtudes y ventajas, tambi�n hemos podido percibir la reducci�n en los niveles de precipitaciones. Hoy d�a mismo en Coyhaique, ya a 21 de julio, estamos terminando uno de los meses m�s complejos que clim�ticamente tenemos en la zona austral -y aqu� est� mi amigo Carlos Bianchi, de Magallanes-, pero hemos visto una fuerte reducci�n de las precipitaciones nivales. �Y eso qu� significa? Que no hay acumulaci�n de agua para los per�odos estivales, y ya en verano nos hemos encontrado con muchos pobladores dedicados a la ganader�a, que han tenido que llevar sendos sistemas de suministro de agua para sus propios animales.
�Eso era impensado hace algunos a�os en nuestra regi�n! Antes uno caminaba algunos metros y se encontraba con un arroyo, con una laguna, con un r�o. Y nuestros arroyos son verdaderos r�os para cualquier otra zona de nuestro pa�s.
El 97,5 por ciento del agua del planeta es salada: est� en los mares y en los oc�anos. Solamente el 2,5 por ciento es agua dulce. Por lo tanto, la necesidad de establecer mecanismos de resguardo, de protecci�n, de fijaci�n de uso para el consumo humano debe ser una prioridad absolutamente fundamental.
Por eso uno lamenta que 1,4 millones de personas en nuestro pa�s no tengan un acceso expedito. �Y vemos cu�ntos municipios han tenido que transformarse ante el problema de los famosos camiones aljibe, con todo lo que eso significa hoy d�a en materia de calidad de vida, en materia de salud! Y para qu� decir en el contexto de pandemia que estamos viviendo.
Por ello, evidentemente nosotros tenemos hoy d�a la obligaci�n absoluta de aprobar un proyecto de esta naturaleza. Incluso, con varios Senadores de nuestras bancadas fuimos autores de un proyecto de modificaci�n constitucional, cuyo bolet�n es el N� 12.482-07, presentado el a�o 2019, que se encuentra en la Comisi�n de Constituci�n, Legislaci�n y Justicia, y no se ha movido lo que es un cent�metro, en circunstancias de que estamos hablando de un recurso acerca del cual hacemos sendos discursos en cuanto a la urgencia, la oportunidad.
Ese proyecto apuntaba fundamentalmente a incorporar un nuevo inciso segundo al n�mero 8� del art�culo 19 de la Constituci�n Pol�tica de la Rep�blica, estableciendo asimismo el deber del Estado de velar por el acceso igualitario de todas las personas al agua para su subsistencia.
La iniciativa en comento probablemente no resuelve todos los problemas que hubi�semos querido, pero entiendo que ha habido un amplio consenso en su formulaci�n y en su desarrollo.
Yo destaco aqu� la labor y el papel de la Direcci�n General del Aguas, del Ministerio de Obras P�blicas en la l�nea de lograr construir los acuerdos b�sicos para avanzar en un tema que ha sido extremadamente complejo, que hoy d�a est� en el centro de la discusi�n pol�tica en el marco del nuevo proceso constitucional que va a vivir nuestro pa�s, y que -no me cabe duda alguna- va a ser una parte esencial de �l.
Por eso voy a votar absolutamente a favor, Presidente, de esta iniciativa.
Quiero volver a destacar el trabajo que han realizado las autoridades ministeriales y tambi�n, por cierto, la iniciativa que suscribieron diferentes Diputados, que ingres� el 17 de marzo del a�o 2011.
Y espero sinceramente que en la Comisi�n de Constituci�n puedan tramitarse los proyectos que mencion� hace un momento -probablemente hay muchos m�s, sin duda- y que dan cuenta hace bastante tiempo de esta urgencia y de esta necesidad.
Voto absolutamente a favor, se�or Presidente.
Muchas gracias.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- A usted, Senador Sandoval.
Tiene la palabra el Senador Carlos Bianchi.

El se�or BIANCHI.- Muchas gracias, estimado se�or Presidente.
�Cu�ntos a�os hubo que esperar para llegar a este momento especial que estamos viviendo en el Senado!
Yo estaba haciendo memoria y me recuerdo cuando ingres� a este Congreso. El a�o 2007 presentamos el primer proyecto (el bolet�n 4.902-09) para garantizar que el agua fuera de consumo humano. Despu�s el 2011, 2012, 2014 y el 2017, �cinco proyectos de reforma constitucional he presentado en esta misma l�nea y ha sido absolutamente imposible poder avanzar!
Entonces, uno tiene que alegrarse, pero tambi�n preocuparse por la realidad que ha expresado el Senador David Sandoval, quien me antecedi� en el uso de la palabra, en cuanto a la situaci�n que enfrentamos como Patagonia y como regiones extremas.
Efectivamente, ha habido en esas zonas una enorme disminuci�n en la cantidad de nieve y agua ca�das, y ah� est� la mayor reserva de agua natural del mundo: Campos de Hielo Sur, la propia Ant�rtica y nuestra Patagonia, tanto en las Regiones de Ays�n y de Magallanes como en la de Los Lagos, poseen una de las mayores reservas de agua dulce.
Entonces, que este proyecto proteja y cuide a la Patagonia, con sus principales caracter�sticas, es de mucha importancia.
Pero yo voy a agregar, Presidente, otro tema, que aqu� no se ha debatido y que mantiene una l�nea de relaci�n con lo que estamos discutiendo en cuanto a que el agua sea un derecho humano.
�Qu� va a pasar con las personas que, por ejemplo, hasta el d�a de hoy llevan un a�o y medio de deuda en sus cuentas de agua potable y que no han podido pagarlas producto de la pandemia?
Ese problema tampoco se ha resuelto, no se ha solucionado y falta un pronunciamiento del Gobierno para ver qu� vamos a hacer con adultos mayores que se han visto imposibilitados y que en alg�n momento pueden sufrir el corte de un vital elemento como es el agua.
Por lo tanto, creo que el derecho humano al agua no puede seguir esperando. M�s de diez a�os han pasado desde el inicio de la tramitaci�n de estos proyectos de ley, mientras los due�os del agua usan y abusan de ella como si no existiera el cambio clim�tico y como si no hubiera comunidades enteras soportando sequ�as que ponen en riesgo sus propias vidas.
Estamos viviendo un escenario complejo a nivel medioambiental. No son normales las actuales temperaturas en la zona centro y en Magallanes, como ya lo hemos explicado.
Es por esto que no podemos esperar a que la Convenci�n Constitucional defina el nuevo cat�logo de derechos, pues el agua es un bien nacional de uso p�blico y necesario para la subsistencia humana.
Con la tramitaci�n de este proyecto de ley estamos abriendo la discusi�n que habr�, sin duda, en la Nueva Constituci�n, donde el agua sea un derecho humano. Y tambi�n estamos modificando la regulaci�n sectorial para que ese principio se pueda aplicar cuanto antes y de la mejor manera posible.
La ley debe estar al servicio de la Constituci�n, por cierto, pero hoy podemos progresar en lo que en este pa�s no se ha avanzado en d�cadas. Confiamos en la Convenci�n, pero vamos a avanzar en la legislaci�n cuando de ella dependan los derechos humanos.
Las comunidades que viven gracias a la llegada de los camiones aljibes, las dificultades que pasan los peque�os agricultores que deben ver secarse sus plantaciones desde la ribera de un r�o, son realidades que tienen que llamarnos a una profunda reflexi�n y b�squeda de soluciones, que es lo que estamos haciendo con la tramitaci�n de este proyecto.
No es una iniciativa perfecta, sin lugar a dudas, y quedar� espacio para debatirlo ya sea en la discusi�n particular o en la Comisi�n Mixta, pero es un proyecto urgente y absolutamente necesario.
Presidente, yo felicito el avance en la definici�n de la naturaleza jur�dica del agua. Desde luego, es un progreso el hecho de que este recurso se declare como bien nacional de uso p�blico. Hoy m�s que nunca el agua debe estar al servicio de la humanidad, de la sociedad en su conjunto, y no responder al uso de unos pocos.
Es importante, entonces, crucial dir�a yo, que el consumo humano tambi�n sea protegido. Si no lo garantizamos de manera efectiva, de nada va a servir declarar el agua como un bien com�n. Incluso, ha sido tremendamente engorroso sacar adelante este proyecto en los diez a�os que ha demorado.
El cambio clim�tico no es un hecho aislado, y la evidencia cient�fica nos invita a concluir que el hombre es el principal responsable de la devastaci�n ecol�gica que vive hoy el mundo.
Es por esto que debemos realizar un esfuerzo adicional en respetar y cuidar nuestros glaciares, humedales y turberas, logrando un equilibrio tal que permita ciertas actividades econ�micas, nunca por sobre el ecosistema y nunca por sobre la explotaci�n de los recursos. Lo anterior, unido directamente con una gesti�n eficiente del agua.
Se debe sancionar de manera ejemplar a quienes mal utilizan sus derechos de aprovechamiento de agua, los futuros y los ya concedidos.
Ning�n art�culo transitorio, Presidente, debe dejar en la impunidad a quienes ya tienen sus derechos inscritos. Llamo a revisar con atenci�n, en la discusi�n particular, las normas transitorias que regulan los famosos derechos de aprovechamiento de aguas ya concedidos.
Queda tan poca agua que, si aseguramos el abuso del derecho de aprovechamiento a los due�os de hoy, es muy probable que en una fecha muy cercana, en un futuro muy cercano, vivamos una carencia angustiante de este vital elemento.
Yo voy a votar favorablemente este proyecto de ley.
Efectivamente, vamos a presentar indicaciones al momento de tratarlo en particular, y nos alegramos de poder avanzar en esta materia. Esta va a ser una de las grandes discusiones que habr� en la Nueva Constituci�n, pero hoy d�a el Senado da un paso tremendamente crucial e importante, que de alguna manera va a facilitar el debate en la pr�xima Constituci�n.
Gracias, Presidente.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senador Bianchi.
Tiene la palabra el Senador Jaime Quintana.

El se�or QUINTANA.- Muchas gracias, Presidente.
El 7 de enero de 2020 pusimos en votaci�n la reforma constitucional para declarar en la Carta Magna el agua como bien nacional de uso p�blico y establecer el acceso a ella como un derecho humano. Obtuvimos 24 votos a favor, pero los 12 votos en contra del Oficialismo fueron suficientes para que la iniciativa se desechara, dados los quorum que exige esta Constituci�n. Simplemente inentendible, m�s a�n cuando hab�an pasado pocos meses desde el estallido social, que al parecer algunas y algunos olvidaron r�pidamente.
En pleno siglo XXI, y con la crisis clim�tica haciendo estragos en muchos pa�ses, incluido el nuestro, es un sinsentido que la �nica vez que la Constituci�n menciona la palabra "agua", sea para garantizar el derecho de propiedad de los particulares sobre ella. Sin lugar a dudas, este ser�, como aqu� lo han dicho varios colegas, uno de los temas que resolver� la Convenci�n Constitucional.
Pero no podemos esperar a que termine el proceso de discusi�n de la nueva Carta Fundamental y las adecuaciones legales que vendr�n despu�s de ello. El problema es urgente y est� ocurriendo hoy d�a: 500 mil familias siguen dependiendo de un cami�n aljibe para subsistir; sufrimos la peor megasequ�a desde 1915, y m�s de cien comunas han sido declaradas en estado de escasez h�drica.
En el caso de La Araucan�a, Erika �lvarez, Directora del Centro del Territorio de la Universidad Mayor de Temuco, ha se�alado que el problema de abastecimiento de agua comenz� al menos hace quince a�os, con cuatro comunas afectadas, mientras hoy d�a ya son las treinta y dos comunas de la regi�n.
Las precipitaciones anuales llegar�n a rangos de 550 a 750 mil�metros, muy por debajo de los niveles hist�ricos de 1.500 a 2.500 mil�metros anuales.
El 77 por ciento del uso consuntivo del agua en Chile corresponde a la agricultura. En La Araucan�a, el 64 por ciento de las tierras dedicadas al sector silvoagropecuario corresponde a plantaciones forestales con un uso intensivo de agua, que est� degradando los suelos y secando muchos de los pozos de las localidades rurales y las comunidades ind�genas adyacentes.
El agua escasea y en ese escenario es una indecencia que siga entregada al mejor postor en la ruleta del mercado. Esto es un esc�ndalo que debe terminar.
La reforma que estamos votando introduce grados de sensatez al intensificar la caracterizaci�n del agua como bien nacional de uso p�blico; establecer la temporalidad de los nuevos derechos de aprovechamiento; priorizar el consumo humano; facilitar la obtenci�n de agua de los proyectos de agua potable rural; cuidar los ecosistemas y fomentar el uso eficiente del agua, castigando a quienes la est�n acaparando, y crear el Fondo para la Investigaci�n, Innovaci�n y Educaci�n en Recursos H�dricos, entre otros avances.
Valoro especialmente que se disponga el deber del Estado de proteger las aguas existentes en beneficio de las comunidades ind�genas.
Voto a favor de esta reforma, porque es un anticipo de lo que todos esperamos que ocurra en la Nueva Constituci�n, terminando con la anomal�a de ser el �nico pa�s del mundo donde el agua est� completamente privatizada, y tomando conciencia de que sin un acceso justo al agua no hay ning�n proyecto de desarrollo posible.
Por esa raz�n, votar� a favor cuando proceda, Presidente.
Muchas gracias.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senador Quintana.
Vamos a dejar con la palabra a la Senadora Luz Ebensperger.
Tiene la palabra, Senadora.

La se�ora EBENSPERGER.- Gracias, Presidente.
El agua, sin duda, como ac� se ha se�alado por casi todos los Senadores que me han antecedido, es hoy d�a o siempre un recurso escaso, pero de vital importancia tanto para la vida como para la actividad humana. De ah� la necesidad de normar y de actualizar su uso y aprovechamiento, sobre todo en las aguas continentales, reguladas en el C�digo de Aguas.
Era necesaria esta modificaci�n. Sin embargo, se celebra aqu� el que el agua, a consecuencia de esta iniciativa, sea un bien nacional de uso p�blico. Por cierto que estamos de acuerdo con que lo sea, pero ese concepto o esa calificaci�n no es de ahora. La calificaci�n del agua como bien nacional de uso p�blico la encontramos en el art�culo 595 del C�digo Civil, en el art�culo original de ese a�o, 1855, en que se establec�a a las aguas como bienes nacionales de uso p�blico. S� hab�a, en dicho C�digo, ciertas excepciones, que fueron subsanadas, porque el C�digo Civil original permit�a que los lagos fueran privados y, por lo tanto, en ese caso esas aguas no eran de uso p�blico. Eso fue modificado en el a�o 81.
Por su parte, el C�digo de Aguas establec�a, en el art�culo 9�, de 1951, que las aguas eran bienes nacionales de uso p�blico; lo dice tambi�n el art�culo 9� del C�digo de Aguas de 1969, y lo reitera ahora el C�digo de Aguas, una vez m�s.
Es decir, siempre las aguas han sido un bien nacional de uso p�blico; nuestra legislaci�n lo ha reconocido as�. Y este proyecto lo reafirma una vez m�s, tanto en el art�culo 5� del C�digo de Aguas como en el 595 del C�digo Civil, que se mantienen inalterables.
En seguida, de acuerdo a la importancia que tiene cada d�a m�s este recurso, dada su escasez, y a su calidad de bien nacional de uso p�blico -dec�amos que siempre lo ha sido-, se establecen en estas modificaciones al C�digo de Aguas ciertas prioridades en su uso, otorg�ndoselo por cierto al consumo humano, y tambi�n se introducen una serie de otras modificaciones que se�alaremos a continuaci�n.
Como aqu� se ha se�alado, las ideas centrales o los objetivos generales del proyecto son generar seguridad y equidad en el acceso al agua -vuelvo a decir-, priorizando siempre el consumo humano, como bien nacional de uso p�blico; constituir los derechos de aprovechamiento de agua en una funci�n de inter�s p�blico, resguardando no solamente el consumo de agua y de saneamiento, sino que tambi�n la preservaci�n ecosist�mica y la disponibilidad de las aguas, la sustentabilidad acu�fera y en general todas aquellas acciones destinadas a promover un equilibrio entre la eficiencia y la seguridad en los usos productivos del agua.
Se establece tambi�n en estas modificaciones un nuevo r�gimen jur�dico respecto a la naturaleza de los derechos de aprovechamiento de aguas, distinguiendo que quedar�an dos tipos de derechos a su respecto: los que se constituyan a partir de la aprobaci�n de esta reforma del C�digo, que ser�an temporales y otorgados por una concesi�n, y aquellos que se encuentren vigentes hasta la promulgaci�n de esta reforma, que van a permanecer siendo indefinidos, no obstante que en algunas limitaciones, como su extinci�n, van a estar sometidos a la nueva legislaci�n.
�Que se hizo en la Comisi�n de Constituci�n? Lo que se hizo fue revisar, a ra�z de la presentaci�n efectuada por los ex Senadores P�rez y Allamand, no todas estas modificaciones, sino que aquellas que en esa presentaci�n se entend�a que pod�an tener un vicio de inconstitucionalidad.
Deseo reconocer el trabajo de los Presidentes de la Comisi�n, tanto el Senador De Urresti como ahora el Senador Araya, con la participaci�n del Ministerio de Obras P�blicas. El Ministro nos acompa�� en todas las sesiones, de la misma manera que el Director General de Aguas actual, don �scar Cristi, y el se�or Carlos Est�vez.
Se hizo un trabajo profundo. Primero, se hab�an aprobado algunas normas simplemente por mayor�a, pero despu�s de un nuevo trabajo se lleg� a ciertas redacciones que lograron, casi en la totalidad de las normas revisadas por esta Comisi�n, la unanimidad.
Entonces, creo que aqu� hay un trabajo serio, importante, no obstante que todav�a quedan algunas materias en las que el Ejecutivo ha comprometido presentar indicaciones, ya que en la revisi�n en particular hay cosas que de repente no se entienden, como que en ciertos casos se permita un otorgamiento del derecho de aprovechamiento de aguas con un plazo m�nimo de veinte a�os a los no consuntivos y a los consuntivos no se les ponga ese l�mite, lo que parece extra�o.
Tambi�n hay otras cosas que establecen una doble penalidad: a aquellos titulares de derechos de aguas que no den a conocer o no entreguen los antecedentes necesarios, como el certificado de vigencia de dominio de este derecho inscrito en el Conservador de Bienes Ra�ces, se les aplica una multa, y podr�an tener, incluso, otra sanci�n. Por lo tanto, ah� hay una doble penalidad.
Tampoco se entiende que, existiendo en nuestra legislaci�n la obligaci�n de los conservadores de bienes ra�ces de informar a la Direcci�n General de Aguas de estas inscripciones, sea a otro al que se castigue, cuando a lo mejor debieran modificarse las normas del Conservador de Bienes Ra�ces, haciendo mucho m�s imperativo el cumplimiento de esta obligaci�n.
En fin, creo que quedan cosas por mejorar, lo que esperamos se haga en el estudio en particular.
Espero tambi�n que el Ejecutivo cumpla con presentar las indicaciones que ha comprometido para, ojal� prontamente, no solo ver el estudio en las Comisiones, sino que aprobar en la Sala, lo antes posible, la modificaci�n o el an�lisis en particular de este C�digo.
Dicho lo anterior, Presidente, anuncio mi voto favorable con las aprensiones manifestadas, pero entendiendo que esto va en el camino correcto para un bien tan importante como es el agua, un bien escaso hoy d�a y que sin duda debe tener las prioridades que se est�n estableciendo en estas modificaciones.
Gracias, Presidente.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senadora Ebensperger.
Voy a dejar con la palabra ahora a la Senadora Aravena, y despu�s, al Senador Guillier, que est� a distancia, para los efectos de que est� atento.
Senadora Aravena.

La se�ora ARAVENA.- Muchas gracias.
Yo quiero partir agradeciendo.
El proyecto, efectivamente, tiene casi once a�os de tramitaci�n, y tuve el honor de trabajar en �l por dos a�os en la Comisi�n de Agricultura.
Est� presente don �scar Cristi. Quiero agradecerle a �l y, en su nombre, a todos los funcionarios de la Direcci�n General de Aguas que participaron aqu� -algunos ya no est�n, incluso, en este proceso-, porque fue un trabajo extraordinariamente profesional, muy largo e intenso.
Agradezco tambi�n a don Carlos Est�vez, el ex Ministro de Obras P�blicas, con el que trabajamos arduamente. Creo que en esta sociedad de ambos se demostr� que los temas t�cnicos, y sobre todo los cient�ficos, van m�s all� de los colores pol�ticos. Eso es valorable.
Y deseo destacar el trabajo que realizamos en la Comisi�n, en la que participaron don �lvaro Elizalde, como Presidente; el actual Presidente, Juan Castro; la Senadora Adriana Mu�oz y la Senadora Yasna Provoste, quien estuvo reemplazando a la Senadora Rinc�n. El trabajo se realiz� con mucha altura de miras y principalmente pensando en el pa�s.
Quiero aclarar un punto que plante� el Senador Quintana. Efectivamente, algunos de nosotros votamos en contra de la reforma constitucional, porque justamente est�bamos trabajando en este proyecto y sab�amos que ven�a una importante reforma al C�digo de Aguas que de una u otra manera se acercaba bastante a la idea de los autores de esa iniciativa. No es que no estuvi�ramos de acuerdo, sino que sab�amos que no ten�a mucho sentido si hab�a un proyecto que recog�a todas las demandas ciudadanas, de los sectores productivos, de la ciencia y de las ONG en Chile.
Para ir avanzando, cabe recordar que el 70 por ciento de la superficie del planeta est� cubierta por agua, y el 2,5 por ciento es agua dulce; es muy poco. Por lo tanto, hay que cuidarla.
Sin duda, el sector agr�cola es el que utiliza m�s agua en el mundo, no solo en Chile. Es probable que al 2050 -lo afirma el Banco Interamericano de Desarrollo- seamos m�s de 9 mil millones de habitantes. Es much�sima gente y, en consecuencia, el desaf�o es enorme no solo en el agua de consumo, sino en c�mo somos capaces de producir alimentos, que obviamente dependen de este recurso, para desarrollar una alimentaci�n eficiente y adecuada a toda la poblaci�n del mundo.
Aqu� tambi�n hay diferencias, y algunos Senadores plantearon que este tema tiene que ver m�s con disponibilidad. Bueno, no lo dijo as� la Fundaci�n Chile en el 2019, en un estudio en que plantea que el 44 por ciento de los problemas de brechas y riesgos h�dricos en las cuencas son efectivamente fallas en la gesti�n de agua y gobernanza.
Por lo tanto, deseo felicitar al Ministro de Obras P�blicas aqu� presente por haber recogido una demanda que se plante� en la Comisi�n de Agricultura por parte de varios acad�micos de la Universidad Cat�lica, respecto a la importancia de la Subsecretar�a de Aguas para evitar esta incre�ble diversidad de instituciones vinculadas al tema.
El 17 por ciento de los problemas que tenemos con el agua est� provocado principalmente por actividades productivas y otorgamientos de derechos de aprovechamiento. Porque -lo vamos a explicar despu�s-, como bien dijo mi antecesora, do�a Luz Ebensperger, lo l�gico ser�a que supi�ramos c�mo est�n distribuidas las aguas, pero la realidad es que en Chile hay muchas formas de tenencia de agua. Y la Direcci�n General de Aguas solo tiene registrado el 50 por ciento; el resto est� distribuido.
Por �ltimo, solo el 12 por ciento de los problemas de agua que tiene Chile est�n vinculados a los cambios clim�ticos, al derretimiento de nieve, etc�tera, cuesti�n que no deja de ser importante. Por consiguiente, es un factor que evidentemente hay que tomar en cuenta, dado que esto vino para quedarse.
Para ir avanzando, quiero retomar el punto del bien nacional de uso p�blico. Efectivamente qued� as� en este proyecto de ley, y se reconoce que es un derecho humano irrenunciable. De hecho, se garantiza el agua para consumo humano por sobre todos los usos.
Por otro lado, se consagran los derechos de aprovechamiento de agua en funci�n del inter�s p�blico, lo que no es un tema menor desde el punto de vista de lo que implica la labor del Estado, asegurando, obviamente, el consumo humano, el saneamiento y algo que es muy valioso en este C�digo -porque el agua no hay que mirarla como un elemento en solitario-: que el agua pertenece a un sistema integrado. Por lo tanto, la preservaci�n ecosist�mica es clave para que la mantengamos como un recurso disponible y abundante, ojal�, en Chile.
Nosotros estamos en el lugar n�mero quince de disponibilidad de agua en el mundo. No tenemos un problema de agua: nuestro problema est� vinculado a la distribuci�n geogr�fica de las lluvias en el pa�s. Y no hemos hecho inversiones para distribuirlas a las zonas con menos agua.
Quiero destacar lo m�s importante, en mi opini�n, dentro de lo que ha sido pol�mico en nuestro pa�s, que es la eliminaci�n de la especulaci�n por medio de incrementos en las patentes, que va muy alto, y la extinci�n de los derechos de agua por no uso, que efectivamente era un tema muy esperado.
En mi regi�n hay 400 mil litros por segundo de agua que no se usan, que se pidieron y jam�s se utilizaron. Es much�sima agua, y es muy importante que el proyecto incorpore este tema.
Se ampl�a la facultad expropiatoria del Estado para priorizar el consumo humano y la conservaci�n, y tambi�n -esto es muy valorable- se mejora la potestad sancionatoria de la Direcci�n General de Aguas. Eso es clave para que ellos puedan hacer una vinculaci�n con la fiscalizaci�n. Y se autoriza la tramitaci�n de solicitudes en l�nea, lo que mejorar� obviamente el proceso.
Se establece que los nuevos derechos subterr�neos y superficiales se entregar�n de manera temporal, y que se renovar�n autom�ticamente cada treinta a�os en la medida en que, evidentemente, se est�n utilizando para lo que los pedimos.
La contabilizaci�n de los plazos es de cinco a�os para los derechos consuntivos y de diez para los no consuntivos, en caso de que no se est�n usando. Creo que es importante hacer la diferencia porque efectivamente el consuntivo no se devuelve al curso de agua y el no consuntivo s�, por lo que ambos tienen una importancia distinta respecto del ecosistema.
Un aspecto muy importante es la inscripci�n obligatoria. Y quiero explicarlo brevemente. Es muy relevante que sea as�, porque solo el 50 por ciento de los derechos de agua los tiene la DGA inscritos. El resto est�n en los conservadores de bienes ra�ces, que jam�s informaron, y tambi�n hay muchos derechos de agua consuetudinarios que no est�n inscritos en ninguna parte y que aparecen cuando alguien desea hacer un tr�mite.
Otro aspecto muy significativo es que tendremos un registro nacional de aguas y catastros nacionales que hoy d�a no existen.
La posesi�n de los derechos de agua se adquiere por inscripci�n en el Conservador, con excepci�n de vertientes que nacen, corren y mueren en la propiedad de las personas que las tienen. Y eso es muy importante, por lo menos en mi regi�n.
Los derechos reconocidos o constituidos antes de la publicaci�n de la ley continuar�n estando vigentes, tambi�n para aclarar la certeza jur�dica de muchos agricultores en Chile que tuvieron dudas con la modificaci�n de este proyecto. Sin perjuicio de lo anterior, quedar�n, obviamente, sujetos a toda la normativa que hoy se est� tramitando.
Se crea la figura de los derechos de aprovechamiento de aguas de conservaci�n. �Extraordinaria noticia para las personas que se dedican al turismo y requieren un paisaje que incluya, obviamente, las aguas, que son parte importante de la oferta que ellos presentan, por lo menos en nuestra regi�n! �Y por qu� no, si tengo un agua que corre cerca de mi predio, poder pedirla para conservaci�n, cuando tambi�n es una manera de proteger el medio ambiente?
Y voy terminando.
Solamente quiero valorar el que se fortalezca la relaci�n de las organizaciones de usuarios, que podr�n modificar los cauces artificiales o las recargas artificiales en �pocas extraordinarias de sequ�a. Tambi�n valoro much�simo el hecho de que trabajemos con planes de gesti�n estrat�gica en cuencas, lo que va a permitir un manejo integrado de estas, con todo lo que eso conlleva. Y ya tenemos planificados en estos momentos planes de manejo de m�s de sesenta cuencas para 2021 y 2022.
Por �ltimo, deseo valorar lo relativo al fortalecimiento del caudal ecol�gico, que va a implicar que el 20 por ciento de las aguas disponibles en un cauce quede protegido, m�s all� de la disponibilidad de aguas que cada uno pueda adquirir. Esto significa que vamos a proteger el caudal, con lo cual tendremos una disponibilidad permanente de agua y no habr� situaciones extremas, como las que enfrentamos hoy d�a en Chile.
Por lo tanto, voy a aprobar este proyecto, y nuevamente quiero felicitar a todos quienes, de una u otra manera, ayudaron a que resultara.
Muchas gracias.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Gracias, Senadora Aravena.
Vamos a dejar con la palabra al Senador Alejandro Guillier, y luego, a la Senadora Provoste.

El se�or GUILLIER.- Muchas gracias, Presidente.
Nada como cuando la realidad obliga a que los dogmas se hagan a un lado, si la necesidad de supervivencia se impone.
Efectivamente, como dec�a el Ministro Alfredo Moreno, el cambio clim�tico ya es muy evidente en el mundo, y causa distintos fen�menos: en algunas partes se est�n muriendo ahogados y en otras hay que repartir el agua en bidones o camiones aljibe.
Las aguas superficiales, las aguas subterr�neas, la necesidad de cuidar los acu�feros, las hoyas hidrogr�ficas, la visi�n integrada, todos esos conceptos se han ido imponiendo por la fuerza, contra los dogmas y, a veces, contra intereses creados. Todos sabemos que el agua dulce es un bien escaso y, por lo tanto, se establece el principio del derecho al agua como un bien de uso p�blico y el Estado como un garante del acceso.
Este proyecto, en particular, tambi�n modifica el concepto de derecho de aprovechamiento de aguas, para que tenga un car�cter temporal, para priorizar el consumo humano y para reconocer derechos de uso no extractivos; por ejemplo, la necesidad de conservar el medio ambiente; generar actividades no invasivas, como el turismo, y restringir derechos de aguas para quienes han obtenido concesiones especiales y as� poder racionar el recurso de otra manera cuando haya situaciones extremas de escasez, como est� pasando en La Araucan�a. Y tambi�n se plantea facilitar la intervenci�n en �reas hidrol�gicas por parte del Estado, si fuera necesario.
Esto parece de sentido com�n hoy, pero hace diez a�os fue motivo para que algunos se escandalizaran. Revisando la prensa, hasta hace no muy poco algunos sosten�an que esto era una violaci�n de la Constituci�n, de las leyes, del derecho de propiedad; que esto iba a ser un caos, y que el pa�s iba a caer en una tragedia. �No ha sido as�! Se ha impuesto el sentido com�n, y hoy estamos sacando este proyecto pr�cticamente por consenso.
Pero quiero decir que efectivamente eso no es suficiente. Estoy de acuerdo con lo que dijo el Ministro: tenemos que hacer mucho m�s. Adem�s de trabajar mejor el agua y mejorar los sistemas de almacenaje, de distribuci�n, de regad�o, hay que considerar algunos fen�menos.
Yo quiero contarles que Antofagasta ha hecho hoy realidad lo que hace veinte a�os era un sue�o: tener desalaci�n de agua de mar para consumo humano. Hoy la ciudad de Tocopilla est� abastecida por agua desalada en un 100 por ciento; la poblaci�n de Antofagasta y Mejillones, en un 80 por ciento. Y no han llegado al 100 por ciento por un tema con los planos reguladores, que dificulta la ampliaci�n de las plantas desaladoras. Pero vamos a llegar al 100 por ciento en dos a�os m�s, de acuerdo a los planes de desarrollo.
Interesante es tambi�n lo que est� pasando en la miner�a: la utilizaci�n de agua salada y desalada para uso industrial en las faenas mineras ha ido bajando la presi�n sobre las aguas f�siles, en beneficio de su uso en la peque�a agricultura y ganader�a en el Alto El Loa y en las zonas m�s cordilleranas. Antofagasta se va transformando en un �cono para Am�rica Latina, pues cuenta con la mayor planta desaladora del continente americano para uso industrial minero. Eso significa 2.500 litros por segundo. Hubo una inversi�n fuerte (4 mil millones de d�lares) para poder llevar adelante esa realidad, y vamos a tener que seguir invirtiendo. El pa�s va a tener que plantearse la desalinizaci�n de agua de mar en muchas partes de Chile, porque el agua no se distribuye equitativamente.
Tambi�n vamos a tener que repensar los estilos de desarrollo, pues algunas especies son altamente consumidoras de agua y hacen inviables otras formas de econom�a, golpeando principalmente a la econom�a familiar campesina y a las comunidades ind�genas, que reclaman no solo sus derechos de tierra, sino tambi�n los derechos del agua, porque van juntos. Son parte de un ecosistema.
Este buen clima que se ha terminado por imponer -la realidad nos ha obligado- es un buen momento para reactivar numerosos proyectos de ley que hay sobre estas materias en el Congreso.
Al finalizar mi intervenci�n, hago un reconocimiento especial a Carlos Est�vez, quien nos ha ense�ado a todos sobre este tema e hizo una labor enorme -no s� si fue Ministro; si lo fue, se me escap�- en la Direcci�n General de Aguas y en otros organismos. Viene trabajando hace m�s de treinta a�os en esta materia, y yo se lo agradezco. Creo que es una de las personas que puede sentirse orgullosa del paso que finalmente, aunque con bastante retraso, este Congreso est� dando.
Voto a favor, por supuesto, se�or Presidente.
Muchas gracias.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senador Alejandro Guillier.
Vamos a dejar con la palabra a la se�ora Presidenta del Senado, Senadora Yasna Provoste Campillay.

La se�ora PROVOSTE.- Muchas gracias, Presidente.
Saludo, por su intermedio, al Ministro de Obras P�blicas y al Director General de Aguas.
Sabemos que los sistemas naturales que sustentan la vida est�n siendo afectados por los desaf�os supremos de nuestro tiempo: el cambio de estilos de vida y patrones de consumo, el aumento de la poblaci�n, la urbanizaci�n, el cambio clim�tico y su impacto en los comportamientos hidrol�gicos, la disponibilidad de agua dulce para consumo humano y la sostenibilidad, adem�s de los efectos combinados de eventos clim�ticos extremos.
Vivimos una �poca de riesgos sin precedentes, pero tambi�n de grandes oportunidades para el futuro de nuestro planeta.
Los desaf�os para una gesti�n inclusiva y sostenible del agua son transversales y est�n interconectados. Pero Chile y sus regiones deben identificar y resolver los principales cuellos de botella para una gobernanza del agua basada en el conocimiento; que sea participativa, eficiente, sostenible, y que resguarde tanto la vida y la salud de las personas como los ecosistemas que alimentan y dependen del agua.
Entre las principales brechas de la gesti�n sostenible del agua, destaca la de car�cter normativo, donde la Constituci�n vigente y el C�digo de Aguas de 1981 han sido emblemas de lo que Chile ya no quiere m�s. De hecho, en el texto de la actual Constituci�n, la palabra "aguas" solo se encuentra dos veces, y ambas en el art�culo 19, N� 24�, que se refiere a la propiedad. Presumimos y esperamos que esto cambie en la propuesta que la Convenci�n Constitucional har� al pa�s. Y si bien no sabemos c�mo quedar� ese texto, asumo que habr� muchas convergencias con lo que este Senado votar� en las sesiones correspondientes respecto a una reforma sustantiva al C�digo de Aguas.
En el intertanto, hay 1.431.000 compatriotas pertenecientes a 478.308 hogares que no poseen servicios b�sicos como agua potable y red de alcantarillado, o bien declaran no tener una llave de agua dentro de su vivienda. Ellos y ellas no pueden seguir esperando y, junto con las importantes reformas que este proyecto de ley plantea, es preciso focalizar inversiones y soluciones.
Lamentablemente, el COVID-19 ha puesto de manifiesto que la urgencia no es solo para la bebida humana, sino tambi�n para contar con agua debidamente tratada para saneamiento e higiene. El uso de mascarillas y el lavado de manos con agua y jab�n han sido esenciales para combatir la pandemia.
�Qu� propone este proyecto de ley, se�or Presidente?
La iniciativa tuvo su origen en una moci�n en la C�mara de Diputados en el a�o 2011; fue patrocinada por la Presidenta Bachelet en el 2014, y fue sancionada, en su primer tr�mite constitucional, en noviembre de 2016. Siendo Diputada e integrante de la Comisi�n Especial de Recursos H�dricos, me correspondi� participar activamente en la presentaci�n de indicaciones que contribuyeron a mejorar este proyecto de ley.
En abril de 2017, la Sala del Senado autoriz� a las Comisiones de Recursos H�dricos, de Agricultura y de Constituci�n a discutirlo y votarlo tanto en general como en particular.
El proyecto de ley que hoy venimos a aprobar es consistente. Se reemplazan o modifican noventa y tres art�culos; se suprimen al menos nueve art�culos y varios incisos o numerales, y se agregan diecisiete art�culos, adem�s de otras diecisiete disposiciones transitorias.
El C�digo de Aguas de 1981 ha sido ampliamente cuestionado por expertos y por una gran mayor�a del pueblo de Chile. En �l se debilit� la noci�n de inter�s p�blico asociada al agua, limit�ndose la funci�n administrativa a entregar derechos, para luego dejarlo a un mercado no regulado. Es decir, se permit�a a un particular obtener gratuitamente un derecho a extraer aguas, retenerlo sin hacer nada m�s que esperar que aumente el estr�s h�drico, para despu�s enajenarlo de acuerdo a los valores del mercado.
En general, ese C�digo reduc�a la capacidad precautoria, de administraci�n, de regulaci�n y de fiscalizaci�n p�blica, entreg�ndose a los supuestos "due�os" (palabra que ahora se elimina del C�digo) de derechos de agua y a las organizaciones de usuarios de aguas la decisi�n de cu�nto y c�mo explotar, distribuir y proteger tanto las fuentes naturales como la calidad del recurso.
Tampoco cautela el buen uso de las aguas ni establece prioridades para ello; por ejemplo, que el agua para bebida y otros usos dom�sticos sea m�s importante para la vida humana que el agua para recreaci�n o riego. Por el contrario, la actual legislaci�n ampara su mala utilizaci�n al no exigir al titular del derecho de aprovechamiento un uso eficiente y consciente de un recurso cada vez m�s escaso.
Es incre�ble que nuestro marco regulatorio a�n no reconozca ni garantice el derecho humano de acceso al agua potable y su saneamiento. En esta misma Sala, 24 Senadores y Senadoras, contra 12, votamos por reformar la Constituci�n en esta materia. �24 contra 12! Sin embargo, las amarras de la Carta Fundamental impidieron consagrarlo en su texto. Asumo que la Nueva Constituci�n corregir� ese error.
Este proyecto de ley no solo reconoce ese derecho humano, sino que contiene m�ltiples disposiciones que lo aterrizan y hacen practicable.
Sabemos que el C�digo aprobado por la Junta Militar ha tenido algunas modificaciones. Destaca la del a�o 2005, que fortaleci� la funci�n ecosist�mica de las aguas al crear normas de caudal ecol�gico m�nimo, y la del 2018, que fortaleci� las funciones de la Direcci�n General de Aguas en materia de informaci�n, calidad de aguas, fiscalizaciones y sanciones.
Ahora se permitir� que las normas de caudal ecol�gico afecten a derechos antiguos cuando estos se encuentren en �reas declaradas bajo protecci�n oficial de la biodiversidad. Adem�s, siguiendo ese mismo par�metro, se desarrolla el principio de sustentabilidad del acu�fero, haci�ndose obligatorio para la Administraci�n limitar el ejercicio de los derechos de agua cuando conste una degradaci�n del acu�fero o de una parte de este, al punto que afecte su sustentabilidad.
Si bien es casi imposible resumir los extensos contenidos de esta iniciativa, perm�tanme destacar algunos.
Primero, la naturaleza de las aguas: "Las aguas, en cualquiera de sus estados, son bienes nacionales de uso p�blico. En consecuencia, su dominio y uso pertenece a todos los habitantes de la naci�n" (art�culo 5�). En esa norma tambi�n se incluyen los glaciares y las aguas en ambientes criogenizados y se recoge especialmente la norma del C�digo Civil de que pertenecen a la sociedad toda; por tanto, el Estado no puede enajenarlas.
Segundo, la naturaleza de los derechos de agua. Se establece que el derecho que recae sobre las aguas "consiste en el uso y goce temporal de ellas, de conformidad con las reglas, requisitos y limitaciones que prescribe este C�digo".
Tercero, la priorizaci�n de las aguas para la funci�n de subsistencia. Se reconoce al acceso al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial e irrenunciable que debe ser garantizado por el Estado. Se prioriza el uso para el consumo humano, subsistencia y saneamiento, tanto en el otorgamiento como en la limitaci�n del ejercicio de los derechos de aprovechamiento. Para asegurar este derecho, el Estado podr� constituir reservas de aguas y denegar solicitudes de derechos. Se faculta a la Direcci�n General de Aguas para autorizar extracciones del recurso h�drico a comit�s de APR, hasta 12 litros por segundo, mientras est�n tramitando sus concesiones.
Tambi�n se resguarda la calidad de las aguas, especialmente si son aprovechadas para el consumo humano.
Cualquier comit� de APR podr� cavar en suelo propio o en el de cualquiera de sus integrantes pozos para consumo humano y usos dom�sticos. Se trata de un derecho que se concede por el solo m�rito de la ley.
Se exime del pago de patente a los derechos no ejercidos por un APR.
Y el Presidente o la Presidenta de la Rep�blica, con la sola finalidad de garantizar los usos de la funci�n de subsistencia, podr� constituir derechos de aprovechamiento, aunque no exista disponibilidad.
Es importante tambi�n destacar lo que estas modificaciones hacen en materia de protecci�n de �reas de importancia ambiental y patrimonial.
Se proh�ben exploraciones y extracciones de aguas en glaciares; en �reas declaradas bajo protecci�n oficial de la biodiversidad; en aguas subterr�neas que alimentan humedales y pajonales de la macrozona norte; en terrenos que correspondan a sectores acu�feros que alimenten humedales que hayan sido declarados por el Ministerio del Medio Ambiente como ecosistemas amenazados, ecosistemas degradados o sitios prioritarios, y en zonas de turberas en las Regiones de Ays�n y de Magallanes.
Como se�al�, se posibilita aplicar retroactivamente el caudal ecol�gico m�nimo a derechos preexistentes en parques nacionales, reservas nacionales, reservas de regi�n virgen, entre otras.
Y se fomenta la gesti�n eficiente de las aguas.
Estoy segura, se�or Presidente, de que los Senadores y las Senadoras tienen a la vista la gran cantidad de posibilidades que nos ofrece esta importante reforma, que siempre ser� perfectible y adecuable a los mandatos que resulten de una nueva Constituci�n. Esperamos que este sea el nuevo piso para apostar a una gesti�n del agua que no excluya a nuestros compatriotas.
Pensamos que con nuestro voto favorable a esta iniciativa hacemos justicia hist�rica, pero tambi�n devolvemos la esperanza en que efectivamente el agua estar� al alcance de todos los chilenos y chilenas como un derecho humano esencial.
Anuncio mi voto a favor de esta iniciativa.
He dicho.
Muchas gracias.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senadora Provoste.
Va a hacer uso de la palabra ahora el Senador Claudio Alvarado. Con posterioridad, est� inscrito el Senador Juan Pablo Letelier.

El se�or MOREIRA.- �Se puede abrir la votaci�n?

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- No, no se puede, Senador, porque tenemos el acuerdo de hacer la discusi�n del proyecto en esta sesi�n y realizar la votaci�n el d�a martes de la pr�xima semana.
Senador Alvarado, le damos la palabra.

El se�or ALVARADO.- Muchas gracias, Presidente.
En primer lugar, quiero valorar y destacar que, despu�s de un largo proceso legislativo, estemos hoy d�a discutiendo en general en el Senado el proyecto que perfecciona el C�digo de Aguas, una normativa que data del a�o 1981, �cuarenta a�os atr�s! Y la reforma que estamos analizando y debatiendo es producto de una moci�n parlamentaria que se present� hace diez a�os.
Este largo proceso de debate ha permitido, con el paso del tiempo, buscar acuerdos y consensos. Creo que todos quienes participamos de esta sesi�n tenemos claro que estamos frente a una iniciativa que adec�a el C�digo de Aguas a una nueva realidad. �Cu�l es esa realidad? La sequ�a que nuestro pa�s enfrenta ya por a�os, la cual lleg� para quedarse. Por lo tanto, responsablemente, debemos hacer las modificaciones que sean suficientes y necesarias para regular el uso y consumo de las aguas en el futuro.
�Cu�l es la idea central de esta reforma? Dar prioridad al agua para consumo humano y, en definitiva, contar con una mayor seguridad y equidad en el acceso al agua. Estos criterios est�n presentes tanto en el otorgamiento de derechos de aprovechamiento de aguas como en la limitaci�n y ejercicio de tales derechos.
Para garantizar el objetivo de dar mayor seguridad y equidad en el acceso, el proyecto establece que el agua es un bien nacional de uso p�blico, cuyo dominio y uso pertenecen a todos los habitantes de nuestro pa�s. De esa forma, se pretende generar un equilibrio entre eficiencia y seguridad en los usos productivos de las aguas.
Tambi�n hay normas especiales que impiden o evitan la especulaci�n y, de alguna otra forma, el mal uso de los derechos de aprovechamiento.
As�, se elimina la especulaci�n v�a el aumento o incremento del valor de las patentes por el no uso; extinci�n de derechos de agua sin uso, ya sean total o parcialmente; caducidad por no inscripci�n de los derechos en los conservadores de bienes ra�ces; establecimiento de la obligaci�n de informar cambios de usos productivos, y asimismo, que los derechos de aprovechamiento de aguas van a ser entregados mediante una concesi�n por un plazo de treinta a�os, que se renovar� autom�ticamente si est�n en uso y de acuerdo a las disponibilidades del recurso.
Se�or Presidente, creo que estamos frente a un buen proyecto, el cual ha sido perfeccionado en las diferentes Comisiones en las cuales se ha discutido larga y extensamente su contenido. Y tambi�n existe el compromiso del Ejecutivo de ingresar en la discusi�n en particular las indicaciones que permitan perfeccionarlo a�n m�s, para que as� podamos despacharlo. Es una legislaci�n muy importante porque entrega certeza jur�dica. Y la certeza jur�dica nos permite confiar en inversiones y asegurar el uso del agua para consumo humano.
Y tambi�n quiero se�alar que por los efectos de la sequ�a el Ejecutivo ha venido invirtiendo cada vez m�s para poder abastecer de agua potable a las diferentes comunidades y a los diversos sectores. As�, entre los a�os 2018 y 2020, sumando las inversiones de la Subdere y de los gobiernos regionales, se han destinado del orden de 130 mil millones de pesos para llevar agua potable mediante el mejoramientos de redes de distribuci�n a diferentes ciudades, localidades, especialmente del mundo rural; adem�s del esfuerzo que realiza el Ministerio de Obras P�blicas a trav�s de la Direcci�n de Obras Hidr�ulicas.
Por lo tanto, cuando discutimos las leyes de Presupuestos este mismo Congreso ha ido marcando qu� recursos de inversi�n se destinen prioritariamente a la construcci�n de pozos profundos, al mejoramiento de las redes de agua potable, porque tenemos plena conciencia de la necesidad y de la escasez del vital elemento y de c�mo necesitamos proveerlo de mejor manera para mejorar la condici�n y calidad de vida de los habitantes de nuestro pa�s.
He dicho, se�or Presidente.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senador Claudio Alvarado.
Vamos a dejar con la palabra al Senador Juan Pablo Letelier.

El se�or LETELIER.- Gracias, Presidente.
Yo soy de la generaci�n que estudi� bastante detenidamente el proyecto de refundaci�n capitalista por parte de la dictadura, en aquello que se llamaron "las siete modernizaciones".
La Flacso desarroll� unos trabajos extraordinarios viendo qu� pasaba en Am�rica Latina, cu�les eran los temas estructurales que se impulsaron. Sin duda, dentro de las siete modernizaciones hubo no solamente una intenci�n de refundaci�n capitalista, sino una reversi�n respecto a lo que era el rol del Estado en la administraci�n de los recursos naturales. No es casual que dentro de las siete modernizaciones hubiese estado, entre otras cosas, el nuevo C�digo Minero y el nuevo C�digo de Aguas, que se complementaron con el nuevo C�digo del Trabajo y con otras acciones que se impulsaron durante la dictadura para replantear un modelo de producci�n, de acumulaci�n en nuestra sociedad.
Yo nunca he dejado de reconocer la genialidad de los abogados que inventaron este concepto de concesi�n de los recursos naturales y que los pusieron en el mercado con la idea tan novedosa del "derecho de uso", pero que lo transformaron en un t�tulo casi de dominio pleno. Y de esa forma ocurrieron y han ocurrido situaciones como las que se viven en Petorca, que sin duda es un valle que permite explicar bien el fen�meno: c�mo se separ� la propiedad del agua de la propiedad de la tierra y se cre� un mercado del agua como nunca antes existi�; se logr� que una persona pudiese acumular un derecho de aprovechamiento de agua de manera independiente de lo que habitualmente sucede en los territorios donde escurre el agua. Y as� se llega a que con procedimientos mec�nicos se pueda impulsar las plantaciones de paltos en los cerros, m�todo usado para que no se hielen y para que no los afecten las heladas. Pero mediante esa acumulaci�n lograron quitarles el derecho al agua a las comunidades que habitan el territorio y han destruido pr�cticamente la agricultura familiar campesina de esos lugares, cambiando incluso la realidad de tales ecosistemas por la forma como se acumul� el agua y como se entreg� al mercado.
Yo no soy contrario a los procesos productivos, sea en la miner�a, sea en la agricultura u en otras actividades. Pero el procedimiento aplicado debe tener una racionalidad y ser guiado por algo que en nuestra Constituci�n y en nuestra sociedad se ha perdido: el concepto del bien com�n, el bien de las mayor�as, el bien colectivo. Y la exacerbaci�n del mercado en materia del agua, como en otras, sin duda ha producido tremendas distorsiones.
Yo no s� si con la creaci�n de la Nueva Constituci�n se va a lograr revertir totalmente el punto, porque esta reforma que vamos a impulsar y que vamos a aprobar no lo va a revertir del todo. Porque junto con establecer el principio de que el agua es un bien nacional de uso p�blico, algo que pertenece de todos los chilenos, se reconocen derechos adquiridos; es decir, todos los que ya tienen los derechos de agua, aunque sean excesivos, van a poder seguir manteni�ndolos en la l�gica del mercado. Aunque se abre una luz, porque el Estado podr� intervenir una cuenca y crear m�s acciones. Y eso es lo novedoso de la distribuci�n del agua: uno no posee una cantidad de agua, sino un porcentaje sobre el agua que escurre en una cuenca o sobre los acu�feros.
Yo quiero valorar ese tema, Presidente, porque aqu� se abre una puerta que es necesaria. Y estoy seguro de que cuando lo votemos se va a notar la disparidad de criterios en esta materia. Tal como lo hemos visto en el accionar de los grandes agricultores, que ponen letreros en las carreteras contra los parlamentarios que bregamos por que se restablezca un nuevo equilibrio en el uso y la orientaci�n del agua.
Yo no soy de aquellos que creen que tenemos poca agua, yo no soy de aquellos que creen que hay carencias de recursos h�dricos; s� creo que est� p�simamente gestionado, y no es por maldad.
En verdad, veo lo que hace la Direcci�n General de Aguas. Y aprovecho de saludar, junto al Ministro, al se�or Director de la DGA, y quiero reconocer que es de los servicios p�blicos que, en verdad -y no puedo decirlo como me gustar�a-, se sacan la mugre trabajando con muy pocos funcionarios, con muy pocos recursos, enfrentando un desaf�o de �poca gigante. Valoro en este proyecto que se le d� m�s atribuciones a la DGA. Y espero que la Dipr�s le d� m�s recursos para contar con m�s personal, porque parte de los problemas que presenta un Servicio tan esencial para el pa�s es que a�n se halla jibarizado.
Pero quiero volver a la esencia del proyecto. Este proyecto establece el criterio de que el agua es un bien nacional de uso p�blico �Y lo subraya! Lo dec�a una Senadora de las bancas del frente que me antecedi� en la palabra, quien nunca entr� a cuestionar lo que nosotros cuestionamos a este lado del Hemiciclo, relacionado con lo que tiene que prevalecer: el bien com�n por sobre el inter�s privado. Y cuando uno lo quiere establecer en profundidad, debe entrar a cuestionar los actuales derechos constituidos. Y esta situaci�n genera una inquietud en lo relativo a la certeza jur�dica. Y entiendo que es un �rea de discusi�n. Creo que deber�amos repasar y pensar un poco m�s el asunto, y sobre todo porque en la agricultura es donde est� el mayor uso del agua; no as� en la miner�a, como piensan algunos; es en la agricultura y silvicultura. Y ah� debemos realizar un nuevo debate.
Presidente, privilegiar el consumo humano del agua resulta fundamental.
Entiendo el esfuerzo que realiz� la Senadora Mu�oz, al igual que el Senador que preside la sesi�n, el Vicepresidente Pizarro, cuando ven con tremenda satisfacci�n el concepto de la econom�a de subsistencia. Yo a veces dudo de si est�n demasiado condicionados por la realidad del norte chico.
Pero respecto del valle central nos gustar�a que el mismo privilegio fuera para la agricultura familiar campesina, para los que producen los alimentos de Chile, y que eso tuviera mayor prioridad que la econom�a agr�cola o la empresa agr�cola de exportaci�n. Porque ah� es donde entramos a discutir otros conceptos: el bien com�n, la ocupaci�n territorial, el desarrollo cultural, el desarrollo de los peque�os empresarios que producen alimentos en nuestro pa�s.
Espero que en futuros debates logremos avanzar.
Yo, Presidente, por cierto, voy a apoyar la mayor parte de este proyecto, sin duda. Entiendo que es un paso en la direcci�n correcta. Pero no se logra revertir del todo la inspiraci�n que tuvo la refundaci�n capitalista cuando cre� el C�digo de Aguas actual, en los a�os 80, donde introdujo el agua al mercado en forma tan brutal y donde separ� el agua de la tierra -�porque qu� brutal es tener un campo sin contar con agua!-; ni tampoco ver -y son los otros debates que no me parecen que est�n suficientemente abordados ac� y que tuvimos en estos �ltimos a�os- la capacidad de la DGA de evitar que los empresarios grandes hagan pozos profundos en plena sequ�a y dejen secas a otras comunidades. �Por qu�? Porque son m�s grandes, porque el Estado no est� presente, porque no se puede controlar.
Por eso, aplaudo las facultades que va a tener la DGA, pero no s� si va a tener la fuerza para poder imponer ciertos criterios en esta materia.
Presidente, hay muchos otros puntos relacionados con esto y que diversos colegas han subrayado. Yo solamente quiero decir que lo de ahora constituye un avance importante, pero no logra quebrar completamente la l�gica del C�digo de Aguas de los a�os 80. Pienso que ese es el debate que va a quedar pendiente. No lo digo porque quiera perjudicar la actividad productiva en otros �mbitos, sino porque s� busco un equilibrio distinto, y no creo que esta reforma vaya a lograr todo lo que algunos de nosotros quisi�ramos.
Esperemos que los debates de la sociedad en los pr�ximos a�os nos permitan buscar de nuevo el bien com�n o una definici�n compartida del bien com�n y que, junto con esta reforma, avancemos en las otras reformas que est�n pendientes.
He dicho, Presidente.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senador Letelier.

--Queda pendiente la discusi�n general del proyecto.


El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Quiero decirles a los colegas que el orden de inscripci�n, que va a quedar registrado en la Mesa para la continuidad de esta discusi�n el pr�ximo martes, es: Senador Durana, Senadora �rdenes, Senador Navarro, Senador Chahu�n, Senadora Ximena Rinc�n, Senadora Carolina Goic y Senador Galilea. Y seguramente m�s de alguien tambi�n se va inscribir.
Senador Moreira, �lo inscribo?
Bien, y se agrega adem�s el Senador Coloma, quien qued� en noveno lugar.
Se dejar� en la Secretar�a, entonces, el orden de inscripci�n para darle continuidad a esta discusi�n.
Vamos a entrar a la hora de Incidentes...

El se�or LAGOS.- Se�or Presidente, yo tambi�n ped� la palabra, por si acaso.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Lo anoto inmediatamente, Senador Lagos. Perdone, no alcanc� a verlo.

El se�or LAGOS.- Muchas gracias.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Si alguien m�s quiere anotarse, puede hacer llegar su inscripci�n.
�Senador Montes?
Bien.
Y se agrega tambi�n el Senador Huenchumilla.
Entramos, a continuaci�n, a la hora de Incidentes.
VII. INCIDENTES
PETICIONES DE OFICIOS

El se�or GUZM�N (Secretario General).- Han llegado a la Mesa diversas peticiones de oficios.

El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Se les dar� curso en la forma reglamentaria.
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--Los oficios cuyo env�o se anuncia son los siguientes:
Del se�or BIANCHI:
Al Ministro de Justicia y Derechos Humanos, para darle a conocer PETITORIO DE FUNCIONARIOS DE GENDARMER�A DE REGI�N DE MAGALLANES DONDE SOLICITAN AMPLIAR LA DOTACI�N EN RECINTOS DE CUMPLIMIENTO PENITENCIARIO, ESPECIALMENTE DE LA ZONA AUSTRAL, ANTE PROBLEMAS DISCIPLINARIOS POR SOSTENIDO AUMENTO DE POBLACI�N PENAL, LA EVIDENTE FALTA DE CUSTODIOS Y EL DESGASTE F�SICO Y EMOCIONAL DEL PERSONAL.
Del se�or GIRARDI:
Al Alcalde de Antofagasta, a la Seremi de Salud de Antofagasta y al Jefe de Zona Antofagasta de Carabineros, consult�ndoles por DILIGENCIAS DESTINADAS A SOLUCIONAR CASO DE INSALUBRIDAD Y MALTRATO ANIMAL.
Del se�or GUILLIER:
Al Contralor General de la Rep�blica, solicit�ndole informaci�n sobre MECANISMO DE INTERPRETACI�N QUE CONTRALOR�A HA REALIZADO PARA CONSTITUCI�N DE CONSEJOS DE LA SOCIEDAD CIVIL (COSOC) MUNICIPALES DURANTE LA PANDEMIA.
De la se�ora RINC�N:
Al Presidente de la Rep�blica, solicit�ndole que informe RAZONES QUE FUNDAMENTAN SOSTENIDA DISMINUCI�N DE TASA DE INTER�S T�CNICA PARA RETIROS PROGRAMADOS Y PROYECCIONES QUE HACE SUPERINTENDENCIA DE PENSIONES SOBRE COMPORTAMIENTO DE DICHA TASA HACIA EL FUTURO.
Del se�or SANDOVAL:
Al Director Nacional del Servicio Electoral, para que informe sobre EVALUACI�N Y DETALLES DE PROCESO DE NOTIFICACI�N DE QUIENES NO SER�N CONSIDERADOS EN EL PADR�N ELECTORAL PARA LAS ELECCIONES DE NOVIEMBRE PR�XIMO, CONFORME LO DISPUESTO EN LEY N� 21.311; CANTIDAD DE PERSONAS QUE HAN EJERCIDO SU DERECHO A RECLAMO; MOTIVOS DE RECLAMACIONES RECHAZADAS, Y SUGERENCIAS Y OBSERVACIONES RESPECTO DE APLICABILIDAD DE LA NORMA, AS� COMO DE SU EVENTUAL PERFECCIONAMIENTO LEGISLATIVO.
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El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- En Incidentes, el primer turno corresponde al Comit� Partido Socialista.
No har� uso de su tiempo.
�Comit� Partido Dem�crata Cristiano?
�Comit� Partido Pa�s Progresista e Independientes?
Senador Navarro, tiene la palabra.
�Trate de hablar lo justo y necesario...!

El se�or NAVARRO.- Gracias, Presidente.
Agradezco tambi�n al Comit� Partido Socialista por haberme concedido su tiempo para esta intervenci�n en la hora de Incidentes.


RECHAZO A PLAN REGULADOR METROPOLITANO DE CONCEPCI�N. OFICIOS

El se�or NAVARRO.- Presidente, el 6 de agosto debiera producirse en la Regi�n del Biob�o la votaci�n del Gore, Gobierno regional, para en mi opini�n el rechazo del Plan Regulador Metropolitano de Concepci�n.
Sorpresivamente, hace dos semanas se anticip� la votaci�n. Un d�a viernes en la tarde, Patricio Lara, Presidente del Gore, anuncia que se votar� el lunes a las 15:30 horas, lo que provoc�, por cierto, reacciones. Y en mi caso personal, junto a organizaciones de pueblos originarios de Concepci�n, presentamos un recurso de protecci�n el d�a lunes, a las 10 de la ma�ana, se�alando que en lo que respecta al Plan Regulador Metropolitano de Concepci�n �no se realiz� consulta ind�gena!
No pudimos en poco m�s de veinticuatro horas contactarnos con todas las organizaciones de pueblos originarios, particularmente de la naci�n mapuche, para ingresar al un�sono el rechazo de dicho plan por no existir consulta ind�gena. La consulta ind�gena deriva de la aprobaci�n del Convenio 169 de la OIT, que rige como una ley chilena. Y efectivamente se debe realizar dicha consulta por cuanto se afectan territorios de reserva de la naturaleza y �reas en las cuales �s� tienen acci�n las comunidades ind�genas!
El intendente regional, Presidente, hoy d�a delegado presidencial, figura que tiene corta duraci�n -as� espero-, autoridad nombrada a dedo por el Presidente, versus la soberan�a del pueblo en las regiones, que han elegido a sus gobernadores, ha se�alado que se va a votar el Plan Regulador Metropolitano de Concepci�n, respecto del cual se opone la mayor�a de los alcaldes de la Regi�n del Biob�o; no todos, pero se opone el Gobernador electo, hoy d�a en ejercicio, Rodrigo D�az. �Y por qu�? Porque este plan comienza a elaborarse el 2013 y estamos en el 2021: ha cambiado no solo la ciudad, sino tambi�n la prioridad en c�mo debe conformarse la ciudad, o la megaciudad, o el Gran Concepci�n. Y hay un sinn�mero de observaciones que no pudieron ser incorporadas porque �no hubo!, Presidente, participaci�n ciudadana.
El mismo informe de los t�cnicos, de profesionales destacados se�ala que solo siete -esto es incre�ble- �solo siete! personas de la sociedad civil participaron en el conocimiento y elaboraci�n del Plan Regulador Metropolitano de Concepci�n. Por lo tanto, estuvieron ausentes las comunidades ind�genas, porque no ha habido consulta ind�gena, y la participaci�n ciudadana. En estos �ltimos dos a�os, la regi�n ha sido afectada por la pandemia en diversos proyectos de desarrollo productivo en Concepci�n, y tambi�n de desarrollo minero, entre ellos el Proyecto Tierras Raras de Penco, que esperamos que tampoco sea aprobado. No hubo participaci�n. Y se ha reiterado y exigido el derecho a la participaci�n.
Yo quiero solicitar, Presidente, que se oficie al se�or Gobernador de la Regi�n del Biob�o, Rodrigo D�az, al Consejo Regional, a los cores, al Gobierno Regional a fin de que nos hagan llegar todas las observaciones que fueron presentadas al proceso de elaboraci�n del Plan Regulador Metropolitano de Concepci�n y que no obtuvieron respuesta, especificando cu�l fue el mecanismo de participaci�n ciudadana.
Lo �nico que sabe el Alcalde de Coronel, Boris Chamorro, es que los humedales de Coronel est�n amenazados, y lo que sabe Miguel Rivera, Alcalde de Hualp�n, es que la pen�nsula de Hualp�n, �reserva natural!, est� amenazada: hoy d�a hay una densidad de construcci�n habitacional que, por la v�a de los hechos, mediante parcelas de agrado, ha generado construcciones, y se quiere amplificar esa capacidad a cuarenta viviendas por hect�rea en �reas que deben ser preservadas para el goce, disfrute y uso de toda la comunidad, sin exclusiones, y no para fines, aunque leg�timos, particulares.
El Alcalde Miguel Rivera ha se�alado que no solo va a pasar el Puente Industrial y su conectividad asociada por su comuna, sin decir "agua va", sin tener participaci�n ciudadana, sino que adem�s se pretende intervenir sectores que la comuna ha decidido que sean preservados.
Los ediles de Coronel, de Hualp�n, y el Alcalde de Chiguayante, Antonio Rivas, han se�alado su oposici�n a la aprobaci�n en estos t�rminos del plan regulador. Claramente, y se lo plantee al alcalde �lvaro Ortiz, se requiere un Plan Regulador Metropolitano, porque ha habido un abandono sistem�tico de las ciudades. Esta responsabilidad radica en el Minvu (Ministerio de Vivienda y Urbanismo) -que se quiso llamar "Ministerio de la Ciudad y Vivienda"-, que no ha realizado un proceso de planificaci�n, porque no existe un plan regulador; sin embargo, las comunas han crecido.
Hoy d�a discut�amos en la Comisi�n de Vivienda, que preside el Senador Carlos Montes, la ley denominada de "integraci�n social", que regular� c�mo se determina la incorporaci�n dentro del �rea metropolitana de las viviendas sociales y el uso de espacio para el fin colectivo y social, que considere �reas que no solo son p�blicas, sino tambi�n de servicios a la comunidad.
Ese proyecto de ley lo estamos discutiendo y tiene defensores y opositores, en un pa�s donde la planificaci�n del suelo urbano y rural es un desastre, porque su uso especulativo y la falta de regulaci�n ha llevado a que, de la noche a la ma�ana, en la Regi�n Metropolitana y en muchas otras ciudades de Chile, la divisi�n entre lo urbano y lo rural var�e de acuerdo con el plan regulador y enriquezca a muchos propietarios de tierras.
El Senador David Sandoval, de Ays�n, nos ha se�alado que su ciudad ha crecido de manera desbordante y que las periferias no est�n reguladas. Nosotros queremos hacerlo. Se requieren los planes reguladores; su m�rito es reconocido. El tema es el proceso, el procedimiento, c�mo hacerlo, qu� instrumentos pueden regular el uso del suelo en un pa�s donde su uso se ha desregulado.
En tal sentido, si el plan regulador se aprueba tal como va, Presidente, provocar� un conflicto institucional en la Regi�n del Biob�o, porque es rechazado ampliamente por la ciudadan�a y tiene observaciones no resueltas. Se nos dice que hay que aprobarlo y que luego la carga se arregla en el camino. Se han invertido centenares de millones de pesos; se ha trabajado firmemente, y lo reconocemos. Pero bien podemos paralizar el proceso, darnos el plazo de dos a�os para tener un plan regulador del Gran Concepci�n para los pr�ximos diez, quince a�os y no tener que andar parch�ndolo. Porque una vez que se apruebe, muchos van a emprender, ya que si se les permite construir en zonas que antes eran de reserva, lo van a hacer, y se va a producir un mecanismo de los hechos consumados.
Creo que existe una enorme responsabilidad hoy d�a en el Ministerio de Vivienda. Por eso, quiero que se oficie al se�or Ministro Felipe Ward para que tome nota de que las regiones eligieron a sus l�deres, y el Gobernador de mi regi�n ha planteado una fuerte oposici�n, fundada, fundamentada y apoyada por la ciudadan�a, de rechazo al plan regulador como est�.
Pedimos que se paralice, que se d� un tiempo prudente -uno o dos a�os-, que haya participaci�n ciudadana para tener un buen Plan Regulador Metropolitano y no uno que d� cuenta de par�metros de hace m�s de ocho a�os y con una -reitero- negada participaci�n de la ciudadan�a.
No es solo la altura m�xima de los edificios del centro de Concepci�n, que, por lo dem�s, han sido determinadas y reguladas; se trata del crecimiento ordenado y en pleno conocimiento de lo que queremos para la gran ciudad.
�Yo quiero un Concepci�n moderno y un Gran Concepci�n integrado! �Quiero un metro para Concepci�n! Hay diez l�neas proyectadas en Santiago. �Diez l�neas de metro, por favor! �La s�ptima con 2.500 millones de d�lares! Y nosotros tenemos un transporte p�blico absolutamente retrasado en la Regi�n del Biob�o, porque el FAR (Fondo de Apoyo Regional), ley espejo del Transantiago, en mi regi�n se ocupa en un 90 por ciento, �un 90 por ciento!, en proyectos distintos a los que tienen que ver con mejorar la calidad del transporte p�blico para los pasajeros, los conductores, los peatones.
Por lo tanto, queremos una red de transporte p�blico priorizada, con un plan regulador que d� cuenta de los proyectos inmediatos y futuros; queremos integraci�n entre metro y acercamiento. Y lo queremos hacer con la gente de la Regi�n del Biob�o, con los peque�os transportistas organizados. �No queremos el modelo Transantiago! �No queremos que grandes empresas internacionales vengan a determinar c�mo se van a distribuir el mercado y c�mo van a transportar a los pasajeros de mi regi�n! Queremos discutirlo con los ciudadanos, con los usuarios. Queremos conformar un trazado de la ciudad y de la megaciudad acorde a las necesidades del futuro. Tan simple como eso.
Tomemos como ejemplo el Parque Nacional Nongu�n, ex Reserva Nongu�n. Un d�a mi�rcoles, al igual que hoy, le ped� al Presidente Sebasti�n Pi�era: "�Firme el decreto de parque nacional!". Bien, tengo que agradecerle al Presidente Pi�era, porque lo firm� �el d�a viernes! �Muy bien, Presidente! No s� si ve esta hora de Incidentes. Pero lo firm� el d�a viernes y hoy d�a es parque nacional, protegido, una reserva de 3 mil hect�reas, esc�chenme bien, a 6 kil�metros del centro de la ciudad. No hay otra capital en el mundo que tenga una reserva natural como el actual Parque Nacional Nongu�n -anterior Reserva Nongu�n- con esa incre�ble capacidad h�drica y con esas bondades de la naturaleza.
Tambi�n decimos que los proyectos el�ctricos que quieran pasar con transporte de energ�a el�ctrica tienen que ser evaluados, tienen que ser discutidos y tienen que ser priorizados o desechados.
Hago presente lo que pas� con el proyecto de tierras raras o BioLant�nidos en Penco, cuyo bosque de queules de manera totalmente casual queda incluido, para posibilitar el desarrollo del proyecto minero. �Eso es pura casualidad, Presidente...! �Pura casualidad que de Penco lo �nico que se incluya sean los queules cercanos al proyecto BioLant�nidos, que est� a 2 kil�metros del moderno Hospital de Penco Lirqu�n y a 2,3 kil�metros de la plaza de Penco!
Por tanto, hay un inter�s real de la ciudadan�a en que el plan regulador sea detenido o que los consejeros regionales asuman la responsabilidad de rechazarlo, para volver a construirlo.
Puede ser cualquier d�a, antes del 6 de agosto, pero quiero llamar a la responsabilidad de los consejeros regionales frente al nuevo Chile, frente a una elecci�n que los legitim� mediante la participaci�n ciudadana y cuya reelecci�n es en noviembre. De cara a la ciudadan�a, yo los invito a que digan si van a aprobar o a rechazar y que no mantengan su voto oculto, porque cuando se trata de asuntos p�blicos el voto siempre debe ser p�blico, jam�s secreto, ni privado, ni oculto.
Pido que se env�en los oficios que he se�alado al se�or Intendente de la Regi�n del Biob�o y al se�or Ministro de Vivienda. Y esperamos que exista racionalidad y amor por las regiones para rechazar este Plan Regulador Metropolitano Concepci�n.
He dicho, Presidente.
--Se anuncia el env�o de los oficios solicitados, en nombre del se�or Senador, conforme al Reglamento.


El se�or PIZARRO (Vicepresidente).- Muchas gracias, Senador.
Ning�n otro Comit� har� uso de la palabra.
Habi�ndose cumplido su objetivo, se levanta la sesi�n.
--Se levant� a las 19:43.
Daniel Venegas Palominos
Jefe de la Redacci�n subrogante