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Forestemos los terrenos degradados

José García Ruminot, Senador por La Araucanía

5 de julio de 2013

Imagen foto_00000014El Senado está analizando el proyecto de ley sobre Fomento Forestal, que modifica y extiende los incentivos a la forestación establecidos en el decreto de Ley N° 701. Dicho iniciativa legal tiene partidarios y detractores. Estos últimos señalan que las plantaciones forestales de pino y eucaliptus están provocando una enorme escasez de agua  y por lo tanto, debiéramos terminar con estas especies exóticas. Es un punto de vista que, a mi juicio, tiene elementos que debemos considerar pero que no deben ser obstáculo para mantener el enorme desarrollo forestal que ha tenido nuestro país y muy especialmente nuestra región.

 

En primer lugar hay que señalar que el proyecto consiste en forestar suelos de aptitud preferentemente boscoso, es decir, aquellos terrenos que por las condiciones de clima y suelo, no deban ararse en forma permanente, desprovistos de bosques y no aptos para la agricultura.

 

Estos suelos, sin una cubierta vegetal arbórea o arbustiva, estarán sometidos a escurrimientos en época de lluvias, provocando erosión y embancamientos de cursos de agua. Si son terrenos con pendiente, que es lo más frecuente en suelos forestales, este fenómeno se agrava, causando cárcavas y derrumbes, sobretodo en regiones dónde los suelos son más frágiles. Estos fenómenos son fácilmente visibles en regiones como la VII, VIII yIX de la Araucanía, donde los ríos ya se encuentran embancados, fruto de años de arrastre de sus suelos deforestados.

 

Estos suelos descubiertos, al recibir las precipitaciones, no retienen ni infiltran el agua, y ante una condición de pendiente, escurren arrastrando suelos, y con nuestra geografía, en pocas horas llegan al mar.

 

El objetivo de forestar para que tengan una cubierta vegetal boscosa o arbustiva, sin duda es una condición superior respecto al comportamiento del agua de precipitaciones. Al llover, parte importante del agua es retenida por el follaje y gracias al goteo de las hojas y escurrimiento por el tronco del árbol, llega lentamente al suelo, infiltrándose, evitando las escorrentías.

 

Por lo tanto, soy partidario de este proyecto de ley para forestar los terrenos degradados y contribuir a la extensión de la superficie verde.

 

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