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  Identificar responsabilidades

  Por Hernán Larraín, senador por la Región del Maule

24 de junio de 2011

 

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Senador Larraín

Vivimos un momento de mucha indignación colectiva, que se suma a otros hechos que han expresado un cierto malestar ciudadano y hacen que el ambiente en el país esté muy enrarecido.

 

Pero esta situación de La Polar es particularmente dolorosa, porque ha afectado en forma muy directa a mucha gente. Según las cifras, son más de 400 mil personas.  Eso, no es un error menor, que siempre puede ocurrir en cualquier institución financiera. Aquí estamos frente a algo muchísimo más grave.

 

Lo que siento con cierto dolor, es que uno de los fenómenos positivos que ha tenido esta evolución económica, que ha seguido el país en las últimas décadas, que ha permitido el acceso al crédito de consumo, permitiéndole a mucha gente acceder a bienes y a beneficios que nunca estuvieron a su alcance, se ve traicionada por una forma de trabajar en una empresa -o quizás en más de alguna- el sistema del otorgamiento y de la mantención de los créditos de consumo.

 

Creo que este caso debe ser investigado, fundamentalmente, porque así no tuviera un efecto en el sistema de comercio o en el sistema financiero, sí tiene un efecto muy grave en la confianza pública. Y, probablemente, puede tener impacto internacional en lo que es Chile como un paradigma en la región, que ha ido avanzando gracias a que ha seguido ciertas reglas de juego que suponen, obviamente, restricciones sujetas a funcionamientos normativos e institucionales.

 

Me parece que antes de definir cómo seguimos, tenemos que tener un esclarecimiento total de los hechos. Me parece que la reacción ha sido extraordinariamente valiosa, completa y, además, de mucha fuerza, pero creo que aquí hay que investigar primero, antes de resolver qué vamos a hacer como país frente a esta situación hacia el futuro. Eso es absolutamente necesario para ver, realmente, cómo se fue dando esta situación.

 

Identificar las responsabilidades que tienen los diferentes actores en estos hechos. Y aquí hay distintos actores. Están, desde luego, los ejecutivos, los que manejan esta situación; está el directorio, que se supone es el responsable en la empresa de los procedimientos internos; están los auditores, que son los que deben informar en forma independiente lo que aquí está ocurriendo; están las clasificadoras de riesgo, que son las que van orientando al mercado; están también los inversionistas; los intermediarios financieros que han llevado a muchas personas a invertir.

 

Creo yo que hay que pesquisar la cadena entera para saber dónde se produjo el problema. Me parece que identificación de responsabilidades ha de hacerse en forma muy completa.

 

Creo que esta es la oportunidad para poder hacer una mirada más completa, para identificar prácticas que pudieran estar repitiéndose en otros lugares y que pudieran estar también encubiertas en distinta forma.

 

Y, por supuesto, identificar cuáles son los vacíos normativos. El tema de la consolidación de deuda me parece que es uno de los que más fuerza adquiere en estos minutos, porque parte de los problemas tienen que ver con eso. Todos tienen muchas tarjetas, pero los consolidados personales no se hacen. No se saben los intereses. No se sabe, mucho menos, si están expuestos a situaciones como la de repactación que hemos conocido. Aquí hay un fenómeno que tiene que estar revisado desde el punto de vista de las normas y de la suscripción que sobre estas materias debería ocurrir.

 

Es necesario apurar los procesos judiciales para determinar las responsabilidades civiles y penales de quienes correspondan; los procesos administrativos, porque es necesario también avanzar en la Contraloría; identificar eventualmente responsabilidades políticas, si fuera el caso; determinar las compensaciones que corresponda eventualmente pagar a los afectados; de los inversionistas o de los que sufrieron esos perjuicios por ser inducidos a esta situación. Y, por cierto, una propuesta normativa que con posterioridad podamos, aquilatados estos hechos, mirar todos los aspectos que han generado vacíos, pero fundamentalmente, no solo para evitar repetir estas cosas, para asegurar que el sistema y, sobre todo, la confianza pública no se pierda.

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