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  Problemas en la asignación de cuotas

  Por Hernán Larraín, senador por la Región del Maule

3 de diciembre de 2010

ImagenQuiero reconocer el espíritu con que ha estado trabajando el Ministerio de Economía y la Subsecretaría de Pesca, en particular en la forma responsable de trabajar las distintas pesquerías. Porque, efectivamente, la sobreexplotación de este recurso,  causa un tremendo daño para el país, y más allá de las razones por las cuales esto se ha producido, al menos la capacidad de reaccionar y de actuar en forma responsable -al disminuir las cuotas- es una señal de madurez que vale la pena reconocer y agradecer.

Por cierto, que esto tiene que llevar a una revisión del sistema y la oportunidad de que la ley tiene un tiempo limitado de duración nos permite pensar que eso se va a hacer en este proceso, para ahí evaluar y hacer los cambios que se reclaman.

Todos sabemos la situación del jurel y la drástica caída de varias pesquerías, pero quiero referirme al caso de la merluza común que es un tema que afecta específicamente a la VII Región.

Aquí el problema que no tiene que ver con la sobre captura, sino más bien con un sistema de asignación. A modo de ejmplo, la cuota autorizada de captura de la merluza común para el año 2010, autorizada por el Consejo Nacional de Pesca, ascendió a las 55 mil toneladas. La captura que se ha realizado de este recurso en lo que va del año, hasta el 19 de noviembre, es de 41 mil 257 toneladas, es decir, muy por debajo el límite total, y se presume que va a llegar a unos 44 o 45 mil toneladas.

El Consejo Nacional de Pesca, la Subsecretaría de Pesca están propiciando para el año 2011 que se puedan autorizar una captura de 48 mil toneladas, es decir, está bajando de 55 mil a 48 mil toneladas la cuota, con lo cual el recurso queda debidamente cautelado. Sin embargo, esa cuota es mayor incluso a la que se va a capturar este año. Por lo tanto, el problema de sobreexplotación de la merluza común no pareciera estar presente, dadas las magnitudes de captura reales y concretas que existen.

El punto es que, dado el actual sistema, las cuotas están mal asignadas. Es decir, hay hoy día existen regiones con cuotas de captura muy significativas pero que, al no tener el recurso, no las pueden utilizar. Eso ocurre, por ejemplo, con la Cuarta y con la Quinta Regiones, en donde tienen enormes cuotas para capturar la merluza común, pero el recurso no está ahí, se ha trasladado al sur. Y en el sur los pescadores artesanales que tienen el recurso en la orilla no lo pueden capturar porque no tienen cuota.

Esta es la situación que venimos sufriendo desde hace años. Hemos hecho todos los planteamientos y afortunadamente logramos extender y aumentar las cuotas para nuestros pescadores artesanales, pero tras un esfuerzo bastante desgastador, porque hay que hacer una serie de trámites, muchas veces muy engorrosos y que no se justifican.

No nos parece un procedimiento razonable. Por eso quiero recalcar que en este caso, en esta pesquería específica de la merluza, el problema no está en la sobrecaptura, sino en la mala asignación que existe y que está impidiendo que muchos grupos de pescadores puedan aprovechar los recursos.

Necesitamos una solución definitiva. Entendemos que va a venir en el proyecto que enviará el Ejecutivo al Congreso pero creemos que el Consejo Nacional del Pesca, en su asignación del año 2011 debería tener considerada la realidad de las asignaciones que ya se hicieron de hecho este año, para no tener que sufrir durante el curso del próximo año, todo el procedimiento de nuevo.

Nuestros pescadores merecen tener tranquilidad en su derecho, en sus posibilidades de pesca, particularmente en una Región que ha sido muy golpeada por el terremoto y el maremoto que destruyó prácticamente todas las caletas,  y que gracias a la acción del Gobierno y de la empresa privada se van a reconstituir.

No obstante, no sacamos nada con tener embarcaciones y motores nuevos, caletas nuevas, la ruta de las caletas, si no contamos con las cuotas necesarias para nuestros pescadores. Hasta ahora las hemos ido sacando, pero con tirabuzón, en un esfuerzo que no tiene justificación.

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