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Se está consagrando un monopolio en un sector productivo

23 de noviembre de 2012

La cesión de derechos, por veinte años renovables, es decir por cuarenta años, constituye no sólo un error político, pImagen foto_00000001orque defrauda profundamente las expectativas que tenía el sector de la pesca artesanal, que tenían los sectores ambientalistas del país, los propios trabajadores del sector industrial y una gran parte de la opinión pública.

 

No es solamente un grave error político, sino que, además, es un grave error económico, porque lo que se está consagrando es un monopolio en un sector productivo del país. Desde ese punto de vista, sostengo que lo que se está aprobando es inconstitucional, ya que se va a establecer por ley un monopolio.

 

En consecuencia, está ocurriendo, lamentablemente, una cesión de propiedad que es de todos los chilenos y chilenas a un conglomerado económico que controla un amplio sector de la economía del país, por tiempo indefinido a cambio de nada.

 

Hay quienes señalan que es un negocio de 1.400 millones de dólares anuales; otros dicen 1.200 millones de dólares anuales. Supongamos que sean 1.200. Son 48.000 millones en cuarenta años. ¿A cambio de qué? ¿Qué es lo que entrega este sector a cambio de la concesión que se le está haciendo? Porque, seamos claros, la plataforma social, la paga el Fisco. También la plataforma para los trabajadores industriales tiene que pagarla el Fisco. La concesiones que podrían, entre comillas, hacerse al sector de la pesca artesanal, las paga el Fisco. Es decir, en relación con otros sectores productivos, aquí lo que se está haciendo es una abierta discriminación a favor del sector industrial pesquero.

El país fue capaz de avanzar en el curso de los últimos años, estableciendo royalties. Uno podría decir: "en realidad no fue todo lo que se pensaba". Partimos el 2005. Se mejoró, incluso, en este propio gobierno. El sector productivo más poderoso del país, el sector minero, hoy paga royalty y entrega un ingreso al país por la concesión que el Estado le dio a la explotación de las propiedades mineras. ¿Cuál es la contribución del sector pesquero? Hay un aumento de patentes que es irrisorio, es absolutamente marginal. Es decir, aquí lo que hay es la entrega de valor por cerca de 50.000 millones de dólares a cambio de nada.

 

Como bien decía el economista Eduardo Engel, el 1° de enero, cuando la ley entre en vigencia, estos conglomerados económicos aumentarán su valor en varios centenares de millones de dólares. Es muy probable que por la enorme extensión del tiempo que abarcan estas licencias, aumenten sus activos en miles de millones de dólares. ¿Y qué obtiene Chile a cambio de esta cesión? Nada. Por eso me rebelo contra esta ley. Porque es una expropiación a los derechos de chilenos y chilenas. Lo que es la propiedad colectiva de todos nosotros, a través de un acto legal, se está entregando a un puñado de controladores económicos.

 

Es, en consecuencia, un acto enteramente inconstitucional, porque como bien establece el propio ordenamiento jurídico de la Constitución del '80, hay ciertos derechos fundamentales que pueden sufrir restricciones, pero no en su contenido esencial. Y aquí, al entregarse el control de la explotación del sector pesquero, se está afectando el contenido esencial de chilenos y chilenas de participar en la explotación de esta riqueza natural del país, aquí se le niega a los ciudadanos de este país, a los empresarios, a los emprendedores, a todos los que no formen parte del controlador económico del sector, se le niega a los otros sectores la posibilidad de concursar y de competir en este ámbito productivo. Eso es enteramente inconstitucional.

 

Lamento que, en todo caso, se haya configurado la mayoría que va a aprobar este error garrafal desde el punto de vista político y económico para el futuro de la nación chilena.

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